El secretario gremial de la Asociación de Empleados de Comercio y candidato a convencional constituyente por la alianza del PUL y Juntos Somos Río Negro propone destinar el 40% del presupuesto municipal a obra pública, reducir la cantidad de concejales y achicar la planta de empleados municipales. También alerta sobre el impacto de la caída del consumo en los comercios de la ciudad.

Pasado el mediodía, el local del partido naranja creado por Walter Cortés debe ser uno de los pocos a los que entra tanta gente en calle Onelli. Traen puestas remeras y gorras naranjas, van sentándose en ronda mientras conversan y una radio pasa cumbia. Un hombre sale por una puerta y saluda a uno por uno.
-Armamos grupos de dos, de tres, y nos vamos al Todo de Brown, al Maxiconsumo, al Diarco, a La Anónima de Albarracín -dice- Si alguien se queja, tomamos nota de lo que dice. No nos enojamos, los dejamos seguir. ¿Estamos? No se olviden los volantes.
Las paredes son naranjas. De una cuelga una bandera del PUL, el Partido Unión y Libertad con el que llegó a la intendencia Cortés en 2023. En otra se lee “Estamos haciendo Bariloche”, el nombre del acuerdo que sostiene con Juntos Somos Río Negro. De una mesa larga con mantel y florero levanto un folleto que dice “Reforma de la carta orgánica / mayor presupuesto para obras”.
En eso entra Alberto Arabarco. Es el secretario gremial del sindicato de trabajadores de Comercio, uno de los dos más grandes de la ciudad con más de 2.000 afiliados. Arabarco es además el segundo candidato a convencional constituyente para las elecciones del 1 de noviembre en la lista del PUL y JSRN, que lleva en primer lugar a Yanina Sánchez, la abogada asesora letrada del municipio, y en tercer lugar a Julia Fernández, la representante del gobernador Weretilneck. Arabarco me dice que aspiran a obtener 8 de 15 constituyentes, lo que sería una verdadera hazaña para una elección de 13 listas. Pero está confiado.
-Lo que me preocupa es la llegada de influencers, gente de Buenos Aires que viene a hablar pavadas sin conocer Bariloche -dice en relación a Inaki Gutiérrez, el asesor en comunicación del presidente Milei- Soy nacido y criado acá. No voy a permitir que vengan a decirme cómo tengo que vivir. Ni el cementerio conocen.
-Su primera propuesta es destinar el 40% del presupuesto municipal a obras. ¿Cómo piensan garantizarla?
-Está ligada a otra propuesta, que es bajar la cantidad de concejales a siete. ¿Para qué queremos once? Es un gasto que se puede dirigir a obras para la gente, porque obras son amores: pasan los gobiernos, las obras quedan. Algo además se está discutiendo en el Concejo: aumentar la fiscal tarifaria a un promedio de mil pesos por vecino, algo insignificante que en conjunto suma. Pero la oposición se niega a un aumento. Y la realidad es que la municipalidad tiene costos fijos altos. Es el principal empleador, con 3.600 personas a las que hay que aumentar el sueldo. Si no, no funciona.
-Sin embargo, proponen bajar la cantidad de empleados públicos a uno cada cien habitantes. Eso implicaría reducir casi la mitad de la planta.
-Eso es necesario. Ahora quieren imponernos el ingreso de 400 personas más. ¿Cómo hacés para dar servicios y dar aumentos a la gente? La oposición no tiene pálida idea de lo que es administrar.
En estos días Arabarco divide su tiempo entre el sindicato y la campaña. La situación económica lo preocupa. Días atrás un comerciante le dijo que tuvo que despedir a uno de los cinco empleados. “Están hasta las manos”, dice.
Conoce de cerca la dinámica de los precios de alimentos y asegura, por eso, que hay que recomponer salarios. “La inflación es re mentirosa por donde la mires: todos los viernes las grandes cadenas aumentan su canasta de 50 productos básicos”, dice. Explica por qué Bariloche es una burbuja: el salario promedio de un empleado de comercio ronda 1.400.000 pesos y eso en Mendoza rinde entre un 30 y 40 por ciento más.
En su plataforma, el PUL propone reglamentar que el 80% de la mano de obra sea local. “Hoy es al revés: los contratistas de la construcción emplean más gente de afuera que de Bariloche. Dicen que los nuestros no están entrenados. Eso es mentira. Acá sí hay capacitaciones”. Agrega que el plan alcanzaría a grandes empresas y a pequeños comercios.
También proponen que los proyectos de ordenanza puedan ser aprobados con la mitad más uno de los concejales, lo que dejaría a su alianza con JSRN a un solo voto de una mayoría automática. Proponen asimismo, que el intendente pueda llamar hasta dos veces por año a un referéndum vinculante (plebiscito popular de acatamiento obligatorio), si el Concejo eludiera el tratamiento de un proyecto o directamente lo rechazara. En verdad el intendente ya tiene esta potestad, aunque la Carta Orgánica exige, para algunos temas, el aval del órgano legislativo.
En la entrevista Arabarco critica en varias oportunidades a la oposición de mayoría peronista: “Critican sin propuesta”, dice. Golpea de esta manera a otro de sus rivales fuertes en lo que será el primer round de una serie de elecciones, que seguirá a principio de año con la de gobernador y, en septiembre, con la de concejales e intendente. Entonces Cortés buscará revalidar su mandato que asumió con un 19% de los votos y que hoy –según las encuestas de Politech y CB Consultora- atraviesa una imagen positiva menor al 40% del electorado y una negativa de alrededor del 50%.
Por Pablo Bassi
Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

