Medicina ancestral para abortar y sanar

Desde el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir lanzaron una campaña de medicina ancestral para abortar y sanar con la nueva ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Nosotras justamente lo que queremos es amplificar derechos para la libre determinación de nuestros cuerpos y de los territorios. 

Las mujeres indígenas buscan visibilizar la plurinacionalidad en este 8M. Foto Euge Neme

Mientras exista el terricidio que es un genocidio sobre nuestras identidades y cosmovisiones, sobre nuestra espiritualidad, no podemos hablar de salud. Por eso consideramos que nuestras cuerpas están siendo encarceladas, cercenados nuestros derechos y de este modo no vamos a lograr la libre determinación de nuestros pueblos. 

Lo que intentamos o lo que queremos lograr justamente es ensamblar esta posibilidad y esta nueva ley con derechos que vienen siendo negados a los pueblos indígenas y terminar justamente con los abortos clandestinos y con la clandestinidad en todos los modos que van llevando a la muerte. Sobre todo porque al no ser reconocida nuestra plurinacionalidad y nuestras identidades, tampoco son reconocidas nuestras medicinas ancestrales, entonces se cae en la clandestinidad. Nos llevan a una clandestinidad. 

Esta ley se logra por la fuerza organizada y el consenso, y nosotros necesitamos articularla con la plurinacionalidad que habita y cohabita este país. Ponerla como un tema de agenda urgente, porque tiene que ver con nuestra salud. También tiene que ver con luchar por los derechos a sanar que tenemos las mujeres indígenas, y con que nuestra medicina justamente deje de ser clandestina.

También la proponemos como otra posibilidad para que no solamente existan los métodos químicos o quirúrgicos, sino poder abrazar otros modos mucho más naturales y que no tienen que ver con esta medicina hegemónica que también forma parte del genocidio. 

Nuestras mujeres tienen medicina, tienen todos los conocimientos plenos y profundos y la medicina de la tierra, que justamente no debe ser clandestinizada, ni discriminada, ni penalizada, como lo es tanto para nuestras mujeres que ejercen estos roles como sobre la medicina en sí.

Tampoco queremos que estos conocimientos sean arrebatados por la industria farmacéutica o por la Academia y que se comience a lucrar o que haya una expropiación de estos saberes. Lo que queremos es ampliar derechos. Hacer nuevas propuestas, nuevos modos de poder recuperar una medicina ancestral para abortar y para sanar, para que realmente haya una salud integral.

Vamos a seguir compartiendo, buscando material y hablando con nuestras hermanas para profundizar esta campaña, porque tiene que ver con la vida, con recuperar el buen vivir como un derecho.

Por Irma Caupan Perriot ( integrante del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir.)

Redacción

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen