“La causa Cárdenas Carrasco es similar a la represión de 2001”

Para el titular de la APDH Bariloche, Rubén Marigo, la ex cúpula policial de Río Negro encabezada por Víctor Cufré será condenada.

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El 17 de junio pasado se cumplieron 8 años de reclamos de justicia por Nino y Sergio. Foto: Euge Neme.

 Desde este lunes más de 200 personas –incluidas el exgobernador Miguel Sainz- testificarán en el juicio oral y público al exsecretario de Seguridad de la provincia de Río Negro, Víctor Cufré; al exjefe de la Policía de la provincia, Jorge Villanova; y al exjefe de una de las tres unidades regionales, con asiento en Bariloche, Argentino Hermosa, a quienes se les imputa ser responsables del homicidio culposo -lo que supone que no fue intencional, sino que medió la negligencia o imprudencia- de Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas el 17 junio de 2010.

 Para el titular de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bariloche -el juez Rubén Marigo-, la ex cúpula de la Policía de Río Negro dirigió un hecho de violencia institucional similar al de diciembre de 2001. Y así como el secretario de Seguridad de De la Rúa, Enrique Mathov, y el jefe de la Policía Federal Rubén Santos fueron condenados, la historia volverá a repetirse con penas privativas de la libertad.

 También serán juzgados el excomisario de la 28 Edelmiro Veroiza, Víctor Pil, Marcos Epullán, Hugo Sobarzo y Jorge Carrizo por Omisión de Deberes del oficio, Homicidio Culposo agravado, Lesiones Culposas graves y leves, y Homicidio en Agresión calificado por el uso de arma en concurso ideal.

 El proceso que culminará el 24 de octubre se desarrollará en la Sala 1 de Audiencias del edificio Pilmayquén. El tribunal está compuesto por los jueces Marcelo Barrutia, Juan Lagomarsino y Emilio Riat; los fiscales son Martín Lozada y Eduardo Fernández; y las abogadas de las víctimas Marina Schifrin, Julieta Blanco y Natalia Araya.

 Marigo fue el primer asesor legal de Carina Riquelme, viuda de Sergio Cárdenas. Llegar a esta instancia luego de ocho años “es un homenaje a la lucha de la familia Carrasco y Carina Riquelme, al apoyo multisectorial, de la APDH y de organizaciones sociales”, dijo el abogado a Al Margen. “Este juicio debería traer un cambio en el paradigma de lo que es la Policía de Río Negro”.

 -Se dice que hubo mucha presión del poder político en estos años. ¿Pudo constatarla?

-Siempre hubo chicanas y una discusión importante cuando apartaron al entonces Fiscal de Instrucción Martín Lozada, que luego regresó. Creo que el juicio se dilató demasiado en el tiempo, y en este sentido hubo una experiencia jorobada por un caso de gatillo fácil denominado “la tres de mayo”, en el que la Corte dijo que había pasado un tiempo más que suficiente para resolverlo.

 – ¿Opina también que es un juicio histórico?

-Si, porque no sólo responsabiliza a quienes ejecutaron los delitos, sino también a los que dirigieron un hecho de violencia institucional como la muerte de Cárdenas y Carrasco, más las persecuciones, torturas y lesiones que sufrieron otros menores. Todas consecuencias del accionar del aparato represivo del Estado de Río Negro, que es la Policía de Río Negro. Fue una clara represión de una protesta social desatada tras el asesinato de Diego Bonnefoi.

 – ¿El delito que se les imputa para usted es correcto?

-Veremos qué determinan los jueces. Creo que es homicidio, claro, agravado por haberse efectuado por miembros de las fuerzas de seguridad.

 -Teniendo en cuenta el contexto político. ¿Cree que los acusados serán condenados?

-Creo que si. Es un antecedente similar al de la represión de 2001. Están todos los elementos: se sabe dónde estaba el jefe de la Policía, quien no estaba, dónde estaba el jefe de la Regional, por qué en ese momento se ausentó toda la cúpula a El Bolsón.

 – ¿Qué pena podrían recibir?

-Depende del delito que finalmente les imputen, pero seguramente será una pena privativa de la libertad.

 – ¿Por qué no pudieron identificarse los autores materiales del crimen de Nicolás Carrasco?

-Veremos qué otras pruebas pueden surgir de la audiencia de debate. Si surge de la prueba que hay más de un delito, el fiscal puede acusar nuevamente.

-El defensor oficial pidió tiempo para interiorizarse en la causa

-Si, y no se le dio lugar. Sé que los defensores oficiales están recargados de trabajo, pero él había aceptado la causa a principio de septiembre. Como criterio, me parece que el tribunal resolvió bien.

 

Por Pablo Bassi

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen