El martes 29 de septiembre, 3 jueces de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkratz y Ricardo Lorenzetti, anularon el fallo que había frenado la derogación, a través del DNU 70, de la Ley de Tierras en el año 2023. Esta medida se suma a la acelerada pérdida de la soberanía territorial y a la desregulación ambiental. Frente a esto, organizaciones locales invitan a encontrarnos para organizar la próxima movilización popular. En Bariloche se convoca para el lunes 5, a las 18 horas, en UNTER (Elflein 735).

(…) Veo su mapa cercenado, una y otra vez. Veo su historia de burlas crueles, sangrientas. Veo su geografía amenazada por el planeta. Veo a sus moradores misérrimos, ignorantes, enfermos, raquíticos, hambrientos. Veo su suelo ubérrimo, inútilmente ubérrimo, para la mayor parte de sus habitantes. Veo su violencia progresiva, galopante. Veo, siento, vivo su tragedia incesante. Y me duele (…). ~ Manuel José Arce Leal
¿Por qué de repente no tenemos más Ley de Tierras si algunas semanas atrás parecía que habíamos conquistado en la calle nuestra voluntad de que se mantuviera?
Hace menos de dos meses todo el país se movilizó para exigir a los legisladores nacionales que no dieran licencia al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, presentado por el Poder Ejecutivo Nacional. El proyecto, popularizado como Ley de Extranjerización de Tierras, contenía artículos que dejaban sin efecto prácticamente toda la Ley de Tierras (26.737) y la Ley de Manejo del Fuego (26.815). La presión social produjo que dichos artículos tuvieran que retirarse.
Pero no era la primera vez que el gobierno arremetía contra la Ley de Tierras. Antes de que el proyecto de extranjerización fuera presentado, al inicio de su mandato en 2023, el Poder Ejecutivo derogó la Ley de Tierras, a través del Decreto de Necesidad de Urgencia N°70, en su artículo N°154. Ante esta medida, el Centro de Ex Combatientes de las Islas Malvinas (CECIM) de La Plata presentó un amparo. La Sala III de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata admitió la demanda y declaró la inconstitucionalidad del artículo 154 del DNU.
Este martes 29 de septiembre, la Corte Suprema de Justicia dio lugar a una apelación del PEN, que reclamaba la falta de legitimidad del CECIM para presentar el amparo. Al hacerlo, revocó la sentencia que frenaba la derogación de la Ley de Tierras.

Después de una cadena nacional donde el presidente consiguió descolocarnos a todos por su positiva defensa de la soberanía, no pasó mucho tiempo hasta que en los hechos lograra seguir contradiciendo su reivindicación. La fachada malvinera le sirvió poco –nadie le creyó–, aunque sí pudo, de alguna forma retorcida, ser consistente con otro proyecto de Ley que no tiene que verse separadamente de este fallo: el de Defensa de la Soberanía.
Es un proyecto que algunos han nombrado como un “caballo de Troya”. Algunos de sus títulos aluden específicamente a Malvinas, y en otros se despacha con una reforma a la doctrina de Defensa y a la Seguridad Interior de nuestro país. ¿Qué hay más inconstitucional que un organismo con facultades supraestatales, con actuación en el ámbito de la “seguridad nacional”? Fortalecimiento de la SIDE, y categorización de actos de propaganda como terrorismo, bajo acusación de “desinformación” y de restringir procesos de toma de decisión por parte de las autoridades.

Al mismo tiempo en que se presenta este proyecto de modificaciones, derogan la Ley de Tierras, dejándonos sin protección ante el avance de capitales extranjeros. ¿Acusados de terrorismo si protestamos? ¿De quién es esa soberanía que dicen defender?
Algo habrá que hacer. En Bariloche se convoca un encuentro para el lunes 5, a las 18 horas, en UNTER (Elflein 735). Los mismos que nos encontramos el 31 de julio en el mismo lugar, a la misma hora, para seguir discutiendo las mismas cosas. Y aunque parezca recursivo, y andemos medio sin ganas de seguir, todavía hay que levantarse.
“Lo del 6 de agosto fue un punto de inflexión para nosotros”, dice Marcelo “Chelo” Rojas, delegado de ATE en Parques Nacionales en diálogo con Al Margen y señala el gran retroceso que hay en materia de derechos,a la par de una marcada desmovilización popular.

Pero lo que aconteció en agosto fue muy distinto: se trató de una movilización masiva que congregó a muchas personas no organizadas en ningún espacio, grupalidad o colectivo. La sociedad le puso un freno a la iniciativa del gobierno de manera horizontal, sin personalismos, con una unidad que parecía casi utópica lograr frente al escenario social y político que atravesamos. Para Marcelo, es muy claro que todo lo que vamos perdiendo va a ser muy difícil de recuperar: la celeridad de estos procesos de entrega de soberanía (territorial, ambiental, científica, tecnológica) es avasallante.
“El territorio es el lugar donde se plasman nuestros deseos, el futuro de nuestros pibes, la posibilidad de vivir en un lugar del que somos parte. Queremos la tierra para el que la trabaja”, sostiene y hace ver que están entregando lo último que nos queda. Frente a esto, es contundente: podemos tener diferencias políticas, pero nuestra soberanía no la podemos entregar. Para esto tenemos que encontrarnos, organizarnos.
Una y mil veces, volver a levantarse.
Por Camila Pareja
Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

