El desarrollo de actividades al aire libre, fuertemente ligado al modo de vida de las comunidades locales, puede verse perjudicado por la creciente conflictividad relacionada a la articulación con propietarios privados, deterioro de los espacios públicos y restricciones en los accesos. Estos puntos, y otros, son consecuencia de la falta de aplicación de normativa que registre y regule las actividades de montaña. Distintas iniciativas en ciudades de la región buscan abordar estas problemáticas. Entre ellas, Esquel y San Carlos de Bariloche.

El pasado sábado 22 de agosto el Comité Técnico para el Acceso a las Actividades de Montañismo (COTAM) de la ciudad de Bariloche convocó a una reunión abierta para poner en discusión la agenda de problemáticas ligadas al desarrollo de las actividades al aire libre en la región. De cara a la reforma de la Carta Orgánica Municipal, el COTAM busca ampliar el reconocimiento hacia las actividades al aire libre que iniciara con la Ordenanza N.º 3291 del año 2021.
Esta ordenanza dispone la creación del Comité, con representación de la Subsecretaría de Deportes de la Municipalidad, el Club Andino Bariloche, la Universidad Nacional del Comahue, el Concejo Municipal, y cada una de las asociaciones representantes de los distintos deportes asociados al montañismo (al momento, escalada, parapente, senderismo y ciclismo de montaña). La iniciativa crea un Registro Municipal de Sitios de Práctica de Montañismo, que a día de hoy todavía no fue creado por el ejecutivo.

En relación con esto, el COTAM viene trabajando para impulsar un reconocimiento mayor del desarrollo de las actividades al aire libre, ampliando no solamente el marco jurídico –buscando que quede asentado en la Carta Orgánica–, sino también el rango de actividades consideradas dentro del necesario ordenamiento.
Sobre ello, Martín Zarco, integrante del COTAM por la Asociación de Escaladores, indicó que el desarrollo de actividades al aire libre en Bariloche es fundamental para la población, tal como lo muestra un relevamiento llevado adelante por la municipalidad en el año 2020. Además de resaltar que Bariloche ha sido la cuna de atletas olímpicos de distintas disciplinas, el COTAM aboga por un reconocimiento de todas las actividades que se desenvuelven en el entorno regional, los accesos y usos al territorio que se entrelazan con la vida cotidiana de las personas. Practicar actividades al aire libre puede ir desde salir a correr por un sendero en el Cerro Otto hasta tomar mate en la orilla del Lago Gutiérrez. El problema es que ninguna de todas estas actividades se encuentra reconocida ni registrada sistemáticamente.
Las actividades al aire libre, con un énfasis colocado principalmente en el desarrollo del turismo, han llevado a que la ciudad sea reconocida como la “capital del turismo aventura” (Ley 26.802/12). Sin embargo, no existe hasta hoy un reconocimiento oficial de la importancia que estas actividades tienen para las identidades locales. Dicho reconocimiento podría contribuir, señala Martín, a la regulación de las prácticas, al cuidado de los espacios, y a una articulación sistemática entre lo público y lo privado. Cabe resaltar que, según la encuesta del 2020, alrededor del 70% de los sitios en donde se practican actividades de montaña se encuentran en predios privados. Esta característica hace que la posibilidad de acceso y uso de distintos sitios, al no estar normada, quede en la voluntad de los propietarios.

Una seña de esta falla orgánica tiene que ver con que la Ley Nacional de Montañismo (27.665), del año 2021, que declara al montañismo una actividad de “interés deportivo, cultural y sociorrecreativo en todo el territorio nacional”, no cuenta con una adhesión provincial ni municipal. Dicha ley permite, entre otras cosas, tener herramientas jurídicas para dialogar con los propietarios privados, formalizando el deslinde de responsabilidades respecto de las prácticas desarrolladas en sus predios. Para que esto sea posible, a su vez, es central avanzar con políticas educativas destinadas tanto a las distintas comunidades deportivas, como a la población en general, sostiene Martín.
Los desafíos del montañismo frente a la privatización de la tierra
Chubut, y Esquel en particular, se encuentran en otra situación ya que ambas han adherido a la mencionada Ley Nacional de Montañismo. Según el concejal por el Frente Vecinal, Nahuel Niseggi, sin embargo, aquello no es suficiente. Es decir, la Ley otorga un marco de reconocimiento, pero no aporta instrumentos para su implementación, algo que sí buscó la Ordenanza N° 125 mediante la cual, en el año 2024, se adhirió a la Ley Nacional.
En la ordenanza se dispone de la creación de una mesa de trabajo entre la municipalidad y la Asociación de Montañistas de Esquel y Trevelin, de la que emerja una propuesta de plan para la implementación efectiva de la ley. Esta propuesta se sustentaría, por una parte, en la creación del Registro de Sitios y Actividades de Montaña y, por otra, en la regulación del acceso y los usos de dichos sitios.
Similarmente a lo que el COTAM señala como problemática para Bariloche, Nahuel sostiene que “existe en nuestro país una cultura de inviolabilidad de la propiedad privada de facto que se expresa naturalmente sin ley que regule o incluso con marcos legales que garantizan lo contrario”. Esto quiere decir que ante la falta en la regulación de los accesos a los cerros de la región, “todo lo que está dentro de la propiedad es privado, la responsabilidad de lo que pasa es del privado, y el uso de la fuerza por parte del privado puede ser desigual y desmedido”.
Es así como, en un escenario que deja desprotegida a las comunidades que practican actividades de montaña, el avance en el proceso de extranjerización de la tierra en toda la región viene poniendo en riesgo la propia continuidad de estas prácticas.
En palabras de Nahuel, “hoy la Federación de Andinistas Argentinos y la mayoría de clubes y/o asociaciones que la componen buscan preservar el montañismo cómo tal, buscando volver a su esencia. Se apunta a eliminar restricciones normativas absurdas como la obligatoriedad de seguros o contratos de empresas (turismo), luchando por el libre acceso a lugares que han sido vedados por constituirse propiedades o ocupaciones en terrenos linderos a las montañas que obstruyen los caminos históricos”. El próximo viernes 4 de septiembre, el Concejo Municipal estará abordando una primera propuesta de Plan de Trabajo.

Avanzar con los procesos de registro de actividades de montaña y al aire libre es un primer paso fundamental para preservar estas prácticas. Para eso, debe existir primero el reconocimiento por parte de los Municipios de la importancia de estas actividades, ya que expresan un vínculo identitario entre las comunidades locales y el entorno.
Al mismo tiempo, es central que diversos actores ligados a las múltiples prácticas que se desarrollan en la región, sean protagonistas de estas discusiones. No solo se trata del Registro, sino de una puesta en valor de las actividades para las personas, de distintas experiencias y formas de vínculo con el territorio. También se trata de, a través de la visibilización de estos procesos y de tomar conciencia sobre su valor, trabajar en la conciencia sobre nuestros derechos de acceso a la tierra, y nuestros deberes para permitir la sustentabilidad de nuestras prácticas.
Por último, es fundamental trabajar en la profundización de marcos jurídicos que nos otorguen herramientas defensivas ante el avance de intereses de grandes capitales privados –sobre todo extranjeros– en nuestro territorio. Defender el acceso a la tierra es defender nuestra forma de vida.
Por Camila Pareja
Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

