Un grito de 72 horas

La Poderosa es una organización villera que integra más de 70 asambleas barriales en todo el país y otras 30 en el resto de Latinoamérica. Del 28 al 29 de julio se realizó el 2° Foro Latinoamericano de La Poderosa en Brasil, reuniendo agrupaciones del campo popular, partidos políticos y sindicatos en la ciudad de Porto Alegre. Dialogamos al respecto con Fidel Ruiz, militante de esta organización.

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El Foro Latinoamericano de Porto Alegre fue acompañado por Lula y los Movimientos Sociales de Brasil.

 – ¿Cuándo empezaste a militar en La Poderosa?

-Estoy hace 14 años participando de esta organización, estoy desde que empezó. Arranqué con un espacio de fútbol popular a los 9 años y así fue transitando mi vida. Yo vivo en Villa Zabaleta, una villa de la Ciudad de Buenos Aires en la que empezó todo en el 2004.

– ¿Cómo viviste este 2° Foro Latinoamericano de La Poderosa que se desarrolló en Brasil?

-Lo viví de una manera muy soñada. A mí me toca muy de cerca básicamente porque vi nacer a La Poderosa y La Poderosa me vio nacer a mí. Vi todo ese recorrido de 14 años plasmado en Porto Alegre. En todas esas asambleas latinoamericanas con vecinos y vecinas de todos los barrios de la región discutiendo, cantando, compartiendo experiencias, interpelándose, consensuando. Eso para nosotros fue la cumbre de base.

Yo lo viví de una manera muy especial, entendiendo que estábamos haciendo algo histórico. Esto no se da todos los días. Fue gente que no tiene la posibilidad de viajar todos los días ni de ver a su compañero que está en Venezuela o en Colombia. Juntarse por fin a tomar un mate, a compartir, fue algo maravilloso. Hablamos de distintas temáticas; derechos humanos, la cultura, el feminismo, el deporte, la tierra…

– ¿Cuántas personas participaron?

-2550 personas participaron. Entre ellas estaban Adolfo Pérez Esquivel, Pedro Kumamoto (referente social de México), Luciano Concheiro, Manuela d´Avila (candidato a presidente en Brasil) y así distintos personajes que nos fueron acompañando. Estuvieron Claudia Korol, Marta Dillon, Sergio Maldonado…

Referentes que acompañaron este grito de 72 horas, diciéndonos “Locos, no están solos, estamos acá con ustedes”. Tener ese apoyo, ese empuje en la lucha nos hace creer que esto no tiene que quedar en Porto Alegre, tiene que ser algo que nos de combustible de lucha para ver que vamos a hacer de ahora en adelante.

– ¿Con qué otras experiencias de lucha hermanas te encontraste?

-Con las madres de Soacha, los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, una compañera mapuche de Chile, y así distintas experiencias. Conjugamos toda esa necesidad de hablar, de discutir. Que no sea solo la cumbre de base de La Poderosa, que sea también de las organizaciones sociales con las que compartimos la lucha. Todos los que estuvieron ahí no dijeron “Gracias por invitarnos” sino que se sentían parte de lo que estamos discutiendo.

-A nivel latinoamericano ¿Cuáles fueron los puntos en común que fueron encontrando?

-Son varios, el gran punto de consenso fue la lucha del feminismo en Argentina, que fue sembrando muchas ganas de luchar en Latinoamérica. Empezar a pensar el feminismo popular, el feminismo desde abajo. Otro fue la represión estatal, la violencia institucional… el grado de violencia que hay en todos los países. También en materia de educación, toda la exclusión que hay para nuestros pibes y nuestras pibas ¿Por qué hay tanto analfabetismo en nuestros barrios?

En todas las discusiones que se fueron dando, estábamos todos de acuerdo porque a nos pasa lo mismo. Pudimos romper todas esas fronteras que el oportunismo electoral, la coyuntura nacional de cada país y la historia de cada uno de los territorios nos quisieron imponer, inculcar. Vimos que no hay fronteras, no hay tensiones internas que pueden separar todas las luchas que tenemos en común. Si nosotros lo pudimos hacer en 72 horas vemos que es que nunca hubo voluntad de juntarse en el sector popular, sino que siempre trataron de dejarlo de lado. Ahí entendemos que nuestro rol es importante en esta lucha regional.

– ¿Se está pensando en un nuevo encuentro?

-Sí, la idea el año que viene es empezar el Foro Latinoamericano en Buenos Aires y que termine en Montevideo (Uruguay). Que empiece en la Ex ESMA (Escuela Mecánica de La Armada) y termine en la casa de Eduardo Galeano. Para nosotros el próximo encuentro es muy importante, central por todo lo que se va a discutir allí.

-Y cuando te recorrés los barrios y te encontrás con pibes y pibas que tienen la misma edad que la que vos arrancaste ¿De qué manera les planteas que es importante sumarse a una movida como la de La Poderosa?       

-Con la práctica, mostrando la constancia en el territorio. Nosotros reivindicamos a las villas no por su precariedad, sino por esa constancia en la lucha que ha tenido los barrios durante muchos años. Esas infancias, esas adolescencias están con hambre de lucha. Es ir invitándolos de a poco, concientizando a partir de los espacios de educación popular, de las cooperativas. Entendiendo lo difícil que es la dinámica en el territorio.

A mí me ha tocado viajar a las distintas asambleas que tenemos a nivel nacional y hay experiencias infantiles que son hermosas. Yo no hubiese llegado hasta acá sino hubiese sido por todos esos procesos. Hoy veo muchos de los chicos que tienen 18, 19 años que los conocí cuando tenían 10 u 11 y hoy están en un proceso muy hermoso. Ahí es cuando uno ve que es posible esta lucha. Si lo sembramos desde abajo y con compromiso, funciona. Eso es lo que nos va motivando, contagiando.

Uno puede vender espejitos de colores, pero si en la práctica es diferente, no podemos contagiar nada. La única manera de transmitirle a la juventud que se sume es que ellos vean que esta organización no los va a cagar y no se va a ir cada cuatro años. Es constancia en la lucha, cada día nos van a ver tocándole la puerta.

 

Por Fabián Agosta y Julia Biagioli

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen