Cómo si no bastase con el RIGI ahora el Poder Ejecutivo busca ampliar y acrecentar las cadenas con las que vende nuestro territorio a multinacionales. Para ellas 0% de impuestos, para nosotres consecuencias negativas garantizadas a nivel socioambiental y laboral.

El debate sobre el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) ya lo tuvimos. Se trata de un paquete de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios aprobado en junio de 2024 para generar la tan anhelada “lluvia de inversiones”. Un proyecto lleno de controversias que busca allanar el camino para inversiones a partir de los U$D 200 millones en sectores “estratégicos” de Argentina entre los que están minería, infraestructura, energía, etc. El Súper RIGI, ya aprobado en la Cámara de Diputadxs, va en el mismo sentido que el RIGI pero está dirigido a inversiones que superen los U$D 1000 millones, otorgando aún más concesiones a las multinacionales en detrimento de la gente de a pie. Ahora bien, ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados mirando como se roban todo y nos dejan sin agua?
Un siniestro personaje bajo la sombra
Peter Thiel, ¿te suena ese nombre? Se trata de uno de los principales futuros beneficiarios del Súper RIGI. Magnate asentado hace poco tiempo en Argentina, pero pese a ello ya visitado por una turba de Gandalfs en su mansión en Palermo Chico, es cofundador de PayPal (junto con Elon Musk y otros) y de Palantir Tecnologíes. Está última una empresa de análisis de datos que trabaja en coordinación con agencias de inteligencia, defensa y gobiernos.
Él es abiertamente ultralibertario y es conocido por sus controvertidas opiniones, como por ejemplo: “Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles”. No es casual que se haya instalado en el país donde gobierna Javier Milei, con quién ya se reunió el 27 de febrero de 2024, con quién indudablemente tiene afinidad ideológica en algún punto, y del cuál espera ofrendas a cambio de su simpatía y tal vez algún apoyo en su potencial reelección.

Este multimillonario obtiene de Palantir Tecnologíes -empresa de la cual es principal accionista- más de la mitad de sus ingresos de contratos gubernamentales, como por ejemplo con el FBI, el Ministerio de Defensa de EE. UU., la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU y las fuerzas armadas de España. ¿Con qué objetivo? Para integrar su “software y cruzar datos demográficos, biométricos y de comportamiento para identificar patrones y “amenazas” en tiempo real”.
No solo es conocido por sus posicionamientos ideológicos sino también por sus actos de extrema gravedad. Pese a ello, dirigentes de distinto color político (excepto del FITU) han decidido tener reuniones secretas con él. Según el medio Le Gran Continent (04/10/25) Palantir firmó una alianza estratégica con el Ministerio de Defensa israelí a comienzos de 2024 para a posterior integrar “las herramientas y el software de la empresa en el marco de su ofensiva en la Franja de Gaza”.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU (Noticias ONU, 15/09/25), ni más ni menos, determinó formalmente que Israel cometió actos que encajan en la definición de genocidio, con el objetivo de destruir parcial o totalmente al Pueblo Palestino en la Franja de Gaza. Estamos hablando del uso del hambre como arma de guerra, ataques a menores de edad y la destrucción de infraestructura vital (como hospitales). Thiel ni su empresa son inocentes.
Y el prontuario sigue y sigue, ya que esta empresa ha colaborado con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de USA (ICE) desarrollando una plataforma llamada InmigrationsOS con el fin de controlar y seguir los movimientos de les migrantes a través de la “visibilidad casi en tiempo real” para facilitar redadas, arrestos y deportaciones masivas gracias al cruzamiento de datos.
Datos. Esa es la palabra clave. Para procesar volúmenes masivos de datos, de información de personas, se requiere de infraestructura de Centros de Datos, que a su vez son el medio para entrenar modelos de inteligencia artificial y ejecutar sus sistemas de análisis de datos. La construcción de dicha infraestructura requiere ingentes cantidades de dinero para levantar no solo los Centros de Datos sino también las instalaciones asociadas que proveen energía y refrigeración (por medio de agua comúnmente).
Energía y agua, bienes naturales que abundan en la Patagonia. Y Thiel lo sabe, no por nada adquirió hace unos días acciones de Vista Energy por U$D 76 millones a través de Thiel Macro LLC. Estamos hablando del 1% de las acciones de esta petrolera, la segunda productora privada de petróleo no convencional de Vaca Muerta, fundada en 2017 por el expresidente de YPF Miguel Galuccio.
Y el Super RIGI no es casual. Le viene como anillo al dedo a Thiel y sus ambiciones.

RIGI y Super RIGI
Música de terror de por medio, todo se remonta a la maldita Ley Bases. Así como leíste. La Ley Bases, Nª 27.742, fue sancionada el 27 de junio de 2024 luego de haber sido aprobada con votos de casi todo el arco político (LLA, PRO, UCR, MID, Coalición Cívica, UxP y Hacemos Coalición Federal, etc). Esta polémica Ley contenía el capítulo de RIGI que formaba parte del Título VII y abarcaba los artículos del 164 al 228.
En él se enumeraba un sin fin de exenciones fiscales y aduaneras y resguardos jurídicos para las empresas que adhiriesen. Por ejemplo, un blindaje legal a 30 años donde el Estado se compromete a no modificar las reglas impositivas ni aduaneras, la libre disponibilidad de divisas, la habilitación de importación de maquinaria e insumos sin aranceles desincentivando la compra a proveedores nacionales, la reducción de la recaudación al disminuir los impuestos (desde la devolución acelerada de IVA hasta la reducción del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25% por ejemplo), etc. Las PyMEs no estaban contempladas, las potestades tributarias provinciales y municipales sobre bienes naturales se veían ultrajadas, y no existía compromiso alguno respecto a la generación real de fuentes de laburo en los territorios afectados.
¿A qué apuntaba el proyecto? A la primarización de la economía. Si desde siempre los proyectos mega mineros, energéticos, mega turísticos, y semejantes se llevaron a cabo y se sostuvieron en el tiempo mediante saqueo dejando sólo tierra arrasada con el RIGI la situación empeoraría, y así lo hizo.
Es que desde su concepción, por ejemplo, el RIGI prioriza el consumo masivo de agua por parte de las empresas en detrimento del abastecimiento humano y de las economías regionales. Lo cual se suma al debilitamiento de los controles -flexibilizan de plazos y exigencias- potencialmente vulnerando el derecho a un ambiente sano consagrado en el artículo 41 de la Constitución.
El Super RIGI redobla la apuesta, mantiene la libre disponibilidad de divisas por parte de las empresas y les da estabilidad regulatoria por 30 años pero se enfoca en las denominadas “nuevas tecnologías”. Es decir, IA, data centers, semiconductores, biotecnología donde entra en juego Peter Thiel. Pero este nuevo proyecto tiene aún màs diferencias respecto al RIGI: reducción impositiva al 15% (Ganancias), se pasa a ofrecer 0% de retenciones y 0% de aranceles a la importación desde el inicio -superando la baja gradual del RIGI-, se prohíben las tasas municipales, se cancela el requisito de compras y/o contrataciones locales (que en el RIGI era del 20%), entre otras diferencias.
Y acá la cosa se vuelve a oscurecer, porque no estamos hablando del incentivo de cualquier tipo de industria sino más bien de las industrias de actualidad con las que se disputan la vanguardia del mercado mundial las grandes economías (China y EEUU).
Se trata de geopolítica y de industrias que están en el ojo de la tormenta hoy más que nunca. La guerra de los semiconductores que llevan adelante la primera y segunda economías del mundo ya lleva cuatro años. La inteligencia artificial tiene un gran abanico de usos en enfrentamientos bélicos reales (la guerra Ucrania-OTAN-Rusia y el uso de drones lo ejemplifican). Los Centros de Datos se han posicionado como puntos críticos y estratégicos a destruir en las nuevas guerras del siglo XXI (el conflicto entre Irán y EEUU por el Estrecho de Ormuz da cuenta de ello).
Y de pronto Argentina aparece en escena, arrodillada regalando las joyas de la abuela, y potencialmente siendo sede de los futuros objetivos de las guerras que se avecinan en estos tiempos marcados por el declive del capitalismo y la superación de los límites biofísicos planetarios.
¿Dónde estamos parades y cuál es la salida?
La información complejiza el debate, pero también ayuda a clarificar. Hoy escribo esta nota desde Furilofche en Río Negro, provincia gobernada por Weretilneck desde 2012 quien fue el primer gobernador en adherir al RIGI y quien hoy se alía con el intendente Walter Cortéz de San Carlos de Bariloche para presentarse en las elecciones de convencionales para la modificación de la Carta Orgánica local. Interesante. Dime con quien te juntas y te diré quién eres.
Ahora bien, venimos de un triunfo al hacer caer en las calles dos de los capítulos más peligrosos de la mal llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, conocida comúnmente como de Extranjerización de la Tierra.
El Pueblo movilizado mandó a la mierda la modificación de la Ley de Tierras y de la Ley de Manejo del Fuego. Milei perdió en las calles y, de acuerdo a análisis posteriores, también perdió la batalla digital y narrativa en las redes sociales. Esto demuestra que no hay que dejarse invadir por la desesperanza y el miedo, ingredientes que usa el poder para someter y controlar a la gente de a pie.

El Proyecto de Ley del Super RIGI que impulsa el Gobierno de Milei este miércoles 19 de agosto inició su trayecto final en las comisiones de la Cámara de Senadores para hipotéticamente lograr dictamen y ser tratado en el Senado cuanto antes.
Frente a eso, para vencer cualquier ofensiva del gobierno, tenemos que seguir agrupándonos, organizándonos, y saliendo a parar el país. Con o sin las direcciones sindicales, que como buenos burócratas muchas veces transan o tienen otras prioridades.
Así lo dejó ver la CGT cuando el jueves 6 de agosto se hizo presente en la movilización al Congreso de la Nación “de forma testimonial” porque el día anterior se había dado de baja el capítulo que modificaría la Ley de Tierras. En parte gracias a ello fue que en esa jornada se dio media sanción a los desalojos express y se ampliaron las restricciones a las expropiaciones. Con mayor presión habría caído el Proyecto de Ley entero. Pero ojo, la CGT si realizó una masiva movilización al día siguiente desde la Iglesia de San Cayetano bajo el lema “Paz, pan, tierra, techo y trabajo”. El cuento se cuenta solo.
Ya lo dijo La Selección, Las Malvinas son argentinas. Y la Patagonia y sus bienes naturales son de quienes habitan este territorio. Por eso, como lo han demostrado las grandes gestas contra las zonificaciones megamineras en Chubut o Mendoza, la pelea hay que darla hasta vencer en todos los frentes.
No hay que caer en la falsa dicotomía de trabajo o ambiente. Repliquemos, contagiemos, fortalezcamos las redes, construyamos una comunidad consciente y unifiquemos las luchas porque hoy es el Super RIGI, pero mañana la modificación de la Carta Orgánica, la venta del Catedral, los desalojos, la gentrificación de Furilofche, el vertedero municipal, y en definitiva la continuidad o no de este modelo socioeconómico.
Por Inara Ocampo Rodríguez
Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

