Es el candidato a convencional constituyente más joven y activo en redes sociales. Con su partido localista Seamos Futuro, que debutó en 2023, aspira a incorporar en la Carta Orgánica la participación estable de organizaciones civiles en el Concejo Deliberante. Y también, un sistema de control digital de los actos y gastos de gobierno, con la promoción vecinal de sanciones y juicio político. “Se la están choreando toda”, dice a Al Margen.

Ningún candidato a convencional constituyente de Bariloche tiene más seguidores en Instagram que Lihué Bariggi Amara. Ni siquiera lo superan las cuentas de partidos y alianzas, a excepción de Primero Río Negro. Bariggi sube en la red social dos o tres contenidos por semana, en los que aparece hablando al teléfono, posicionándose sobre temas de la ciudad como el cerro Catedral, el vertedero, el transporte, los clubes de barrio. Hace unos meses grabó uno, en el que hace responsable al delegado municipal de Lago Moreno por el desmalezamiento del área protegida alrededor de la Laguna Fantasma, en el kilómetro 14. A los días grabó al delegado intimidándolo frente a la casa de su madre con hacer una denuncia penal por inhabilitación.
Bariggi es también el candidato más joven. Nació en 1993. Fue instructor de esquí, técnico de fútbol y vicepresidente de Puerto Moreno, pero desde hace cinco años se metió de lleno a ejercer como abogado autónomo. Su partido se llama Seamos Futuro, que incursionó en la elección a intendente de 2023 y obtuvo 2913 votos, un 4,4 por ciento entre doce listas. La más elegida con el 19,6% fue la de Walter Cortés.
– Siempre estuvimos políticamente activos, pero nunca habíamos hecho política partidaria- dice, y comenta que a los 11 años escribió una carta pública en defensa de la canchita de fútbol de su barrio y que a las 14 se manifestó contra la instalación de un hotel en Bahía Serena. También militó en Ezquerra Catalana, un partido republicano y nacionalista que pugna por la creación de un Estado independiente del Reino de España en los territorios de habla catalana. Lo hizo mientras viajaba a Europa a trabajar, unos diez años atrás.
-Imaginate pelear contra el rey, yo que me crié en una casa sanmartiniana- dice. Su madre fue directora de la Escuela 152 de Cerro Alto, recientemente clausurada. Su padre, director del colegio industrial CET 2 y trabajador de la torre de control del aeropuerto bajo el control de la Fuerza Aérea en los 90.

-¿En qué experiencia localista les gusta proyectarse?
-Nosotros buscamos posicionar a Bariloche. Dentro del espacio tenemos personas que creen a nivel nacional en partidos opuestos entre sí. Pero el partidismo nacional o internacional con un ismo final termina dividiendo a los pueblos del interior. Cada vez que surge un problema en la ciudad tenemos que esperar una respuesta de Viedma o que nos bajen línea de la Capital Federal. Así no vamos a crecer nunca. La manera que tenemos de crecer es con autonomía. Queremos un desarrollo planificado con cuadros técnicos, no improvisación. Que Bariloche no solo sea una ciudad con turismo, sino que podamos reinsertar áreas totalmente excluidas como la industria y la tecnología. Hay mucho recurso humano que no podemos desarrollar, una ciudad universitaria, un polo productivo al que no le pusieron un clavo.
-¿Cuáles son sus principales tres propuestas de campaña?
-La de 2006 es una buena Carta Orgánica, de avanzada para la época, pero no se cumplió, así que nuestra principal propuesta es que se cumpla. La Carta dice que las áreas naturales son intangibles, pero el Gobierno municipal pasa por encima de ellas las máquinas y los privados construyen igual. Si algo le falta a esta Carta, es un mejor sistema de control. Proponemos también políticas sociales. Y una ciudad más inclusiva.
-¿A qué te referís con una ciudad más inclusiva?
-Con voz y voto en el Concejo Deliberante para las juntas vecinales, para el Consejo de Personas Mayores y el Consejo de Personas con Discapacidad. Queremos que el (sindicato de trabajadores públicos) Soyem tenga una representación en el Concejo Deliberante, no con voto, pero sí que en sesiones plenarias tengan una banca para ser consultados y poder consultar. Tenemos un centro de esquí de alto vuelo mundial y se lo entregamos en bandeja a una empresa privada: nosotros creemos que en la Carta Orgánica tenemos que definir quiénes tienen que ocupar cargos en el Eamcec (Ente Autárquico Municipal del Cerro Catedral). Por ejemplo, el presidente de la asociación de fotógrafos, el de guías, el de la junta vecinal Villa Cerro Catedral. No es una propuesta cooperativista ni comunista, sino tendiente a generar identidad común en los barilochenses.
-¿Estás de acuerdo en que todas las votaciones en el Concejo Deliberante se resuelvan por mayoría simple?
-Algunos temas tienen que ser aprobados por mayoría absoluta, como una eventual reelección indefinida del intendente en una reforma de la Carta Orgánica convocada por enmienda.
-La integración del Tribunal de Contralor, que es el órgano municipal sancionatorio, se vota junto a la lista de intendente. ¿Te parece que las elecciones deberían estar separadas?
-Separar elecciones es un gasto público. Y creo que no hay que bastardear al Tribunal de Contralor si es ineficiente. Desde 2006 es parte del gobierno municipal, hay que respetarlo. Lo que hay que hacer es afinar su control. Encontrar mecanismos digitales transparentes para ver qué auditó el Contralor hoy, pero también a dónde fue la plata del municipio hoy, en qué se utilizaron las transacciones de gasto en combustible, a qué se asignó la contratación de un servicio de limpieza, por qué se compran toneladas de piedra bocha. Para eso proponemos crear la figura de la falta grave. Cuando no haya información respaldatoria sobre los gastos diarios o sobre el ejercicio del Contralor, asignamos una falta grave. La acumulación de faltas graves podría dar lugar al juicio político. El vecino tiene que tener el poder de promover un juicio político al Contralor, a un delegado municipal, a un concejal.
-Es bastante novedosa la propuesta.
-Es lo que se viene.
–¿Pensás que Bariloche necesita una reforma tributaria y de coparticipación?
-Bariloche genera un montón. Es cierto que aporta más a la Provincia de lo que recibe: es una deuda que tenemos que reclamar. Pero la ciudad tiene superávit y el Gobierno se lo está choreando. Tanto las tasas que pagan empresarios y vecinos, como los contratos que genera en el TUP (transporte) y en el cerro Catedral.
Por Pablo Bassi
Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

