Milei apunta y culpa directamente al feminismo y la legalización del aborto por la baja de la natalidad en Argentina, lo que traería aparejado el colapso del sistema previsional. ¿En que se parece este relato con el Cuento de la Criada, donde se busca un chivo expiatorio y una justificación para establecer un orden moral? ¿Es realmente el aborto la causa de la baja de natalidad en el mundo?

Hace algunos unos años que las series o películas distópicas van dejando de serlo y vemos cómo, poco a poco, nuestro mundo y el mundo en general se va convirtiendo en esa serie que nos puso los pelos de punta.

¿Quién no pensó automáticamente, al escuchar al presidente la semana pasada en el canal de Streaming Carajo, donde afirmó que la “brutal” caída de la tasa de natalidad en Argentina se debe a que “en temas de aborto, la sociedad argentina hizo un desastre”, en la famosa serie basada en el libro de Margeret Atwood“El cuento de la Criada”?

Para lxs que no la vieron, la serie se basa en un futuro distópico, una sociedad conocida como la republica de Gilead, un régimen totalitario gobernado por una teocracia ultraconservadora donde las mujeres han perdido todos sus derechos y libertades.  Estados Unidos se encuentra colapsado por la baja natalidad, por lo tanto, esta dictadura decide esclavizar a las pocas mujeres fértiles para usarlas como vientres de alquiler de la élite.

En esta misma entrevista, Milei enfáticamente tildó de asesinas a las mujeres que abortan y las culpabilizó del colapso del sistema jubilatorio. En ese maco, apuntó contra la periodista Débora Plager y la tildó de “cómplice de genocidio”, “asesina” y “sorete”, por haber defendido la ley de despenalización del aborto cuando se aprobó:“Ella y todos los pañuelitos verdes son cómplices de todos los muertos que hay por abortos. Cómplices de asesinato en el vientre de la madre. Son asesinos, entonces, por defender la ley del aborto”.

En Argentina La Ley Nº 27.610 indica, en el artículo 4, que se permite interrumpir un embarazo hasta la semana 14 de gestación inclusive sin necesidad de justificar la causa y en casos de embarazos más avanzados el aborto sólo es legal en caso de violación o riesgo de vida o salud de la madre.

La culpa siempre es de ellas

Milei, al igual que los hacen las ultras derechas conservadoras y los regímenes fascistas, busca un chivo expiatorio para echar culpas, construir un enemigo interno y desligarse de responsabilidades. La solución del presidente para la baja de natalidad es literalmente obligar a las mujeres y niñas (tampoco está de acuerdo con el aborto en caso de violación) a parir y ser madres.

El mecanismo de las ultraderechas es ir plantando una semillita de odio hacia el otro/a, en este caso apunta directamente a las mujeres y al rechazo de su “mandato   bilógico” de ser madres. Ya lo había anticipado en Davos, alegando que la filosofía “woke” es promotora “de la agenda sanguinaria y asesina del aborto, diseñando un mecanismo de control poblacional”. Además, fue contra el colectivo LGBTIQ+ acusando a los que difunden la ideología de género de ser “pedófilas”.

En la serie del Cuento de la Criada antes del “golpe” ya existía un fuerte movimiento ultaconservador que aprovecha la crisis para tomar el poder y justificar su régimen como forma de restaurar el orden moral. Milei todo el tiempo pone en la mesa el código moral, la famosa batalla cultural para poder llevar a cabo su plan económico. Sin esta batalla, es imposible llevar a cabo un proyecto que deja a más de la mitad de la población sin derechos y condiciones dignas de vida. Los argumentos de Milei, más allá de ser nefastos humana e ideológicamente, son falaces.

Datos matan relato

Según indicadores, la natalidad viene en descenso desde 2014, seis años antes de la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.  Especialistas señalan que la baja responde a múltiples factores, como cambios sociales, educativos y laborales, y mayor acceso a métodos anticonceptivos. Además, de acuerdo con datos del Banco Mundial, no se trata de un fenómeno exclusivo de nuestro país: desde 2016 existe una caída a nivel mundial de la tasa de natalidad.

En Latinoamérica las tasas de natalidad vienen bajando desde hace más de medio siglo. A partir de los 2010 este descenso se hace más pronunciado, en especial en países como Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay.

En Europa tiene el mismo problema, la baja del índice demográfico es muy alta. España tiene la tasa más baja de natalidad del mundo desarrollad: 1,19 hijos por mujer. La tasa para que se produzca el relevo generacional es de 2,1 hijos por mujer.  En este país, se puede interrumpir el embarazo hasta la semana 14 sin justificación y hasta la semana 22 si el feto presenta anomalías; ¿Pero es el aborto la causa de la baja de natalidad?

En los países de Europa con mayor tasa de natalidad el aborto es legal. En Francia, donde la tasa de natalidad es la más alta de Europa occidental, el aborto es financiado por el sistema público desde los años 70’.

Estudios realizados por la OMS dieron el dato certero que la baja de natalidad no tiene que ver con la legalidad de aborto: en países donde dónde el aborto no es legal hay 37 abortos por cada mil habitantes y en países donde el aborto es legal hay 34 abortos por cada mil habitantes. No hay prácticamente diferencia.

La argumentación de Milei se cae a pedazos confrontándolos con datos certeros de la realidad en otros países del mundo. Si en Argentina bajo la tasa de natalidad a 1,23 se debe en parte a la reducción de 69% de embarazos en menores de 20 años;  a que las políticas económicas que está implementando no soluciona las necesidades básicas de la mayoría de las familias de sectores populares y medio necesitan y a que no existe ninguna política pública para garantizar el bienestar de las madres y sus hijos.

Un estudio publicado en 2009 y 2011 por los demógrafos Mikko Myrskylä , Hans-Peter Kohler y Francesco C. Billari, demostró que, en los países muy desarrollados, la igualdad de género es el motor que revierte la caída de la natalidad.

En los países desarrollados donde hay mayor tasa de natalidad relativa (Francia, Noruega, Suecia y Dinamarca) cuentan con sistemas de bienestar social altamente protectores, diseñados para garantizar la salud de la madre y del bebé sin comprometer la estabilidad económica familiar. Ofrecen atención médica integral totalmente gratuita, generosas licencias con goce de sueldo y fuertes protecciones laborales contra la discriminación.

El mundo entero está dejando de tener hijx, países pobres y ricos: las causas son múltiples; el aborto legal seguro y gratuito lo único que hace es disminuir la mortalidad materna asociada al mismo. La causa más certera de la baja de natalidad, tal vez sea, que la realidad se parece cada vez más a la ficción.

Por Irene Rasseto

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

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