No es nuevo que en los discursos políticos sobre cualquier tema de agenda se haga presente la interpelación a la “juventud”, asociada a imaginarios de futuro. El horizonte de cualquier sociedad se proyecta apelando al rol que tienen los jóvenes de hoy en la construcción de un proyecto común. Siendo así, es interesante entender qué se está esperando exactamente de esta juventud cuando se le atribuye la responsabilidad de edificar, siempre, una sociedad mejor a la que se diagnostica desde un presente más o menos fatal.

Foto: Pablo Candamil

Los jóvenes como objeto de discursos políticos pertenecen a dos campos opuestos: el estigma y la esperanza. En evaluaciones positivas o negativas acerca del presente que como sociedad atravesamos, estas acepciones pueden estar igualmente presentes en todo el espectro político. Unos mismos sectores pueden ser los que un día dirijan sus culpabilizaciones hacia la juventud, y al siguiente la glorifiquen en su rol de salvadora. Y a todo esto, ¿qué está haciendo la juventud?

Definir esto en unas pocas líneas es problemático: ¿qué entendemos por juventud? Salir de la figura ideal, discursiva, y convertirla en sujetos concretos que hacen y dicen cosas nos pone en un terreno pantanoso. ¿Es lo mismo ser joven hoy que lo que fue cincuenta años atrás? Y más allá de esto, frente a tantas interpelaciones sobre su rol transformador para con la sociedad, ¿cuál es el papel que juega la juventud en los procesos de toma de decisiones políticas verdaderamente? Más allá de una retórica que invita a, e inclusive impone un deber de, participar políticamente, ¿cómo se está entendiendo la “participación” de la juventud en la política rionegrina?

Para indagar en estas preguntas, nos acercamos a lo que fue el I Foro de la Juventud Rionegrina, realizado en Cipolletti en el mes de agosto de este año. El Foro fue organizado por el Centro de Estudiantes Rionegrinos de Buenos Aires (CERNEBA), con el objetivo de reunir a los y las jóvenes de entre 18 y 30 años de la provincia para generar diálogos en temas que, este grupo entiende, son centrales para la juventud. 

La selección de las temáticas devino de una encuesta que realizaran previamente y que circularon por sus ámbitos conocidos. Los y las jóvenes del CERNEBA provienen de distintos puntos de la Provincia de Río Negro, por lo que desde su perspectiva lograron garantizar un sondeo amplio a la hora de definir los ejes del Foro.  Las mesas fueron: Innovación tecnológica, Inteligencia artificial, Energía, Salud, Salud (APASA), Educación, Política – gobernadores–, Política – intendentes–, Malvinas y Atlántico Sur, Producción, y Turismo y territorio.

La Casa de Río Negro en Buenos Aires es un sitio relevante para la construcción de la política de la provincia. Entre otros motivos, concretamente ha permitido reunirse a jóvenes que son originalmente de sitios muy distantes de una provincia particularmente extensa territorialmente (203.013 km2, de la cordillera al mar). Esta fragmentación que imponen las grandes distancias en Río Negro, vuelve difícil generar espacios de encuentro para tan siquiera llegar a conocer la realidad que se atraviesa en las distintas regiones de la provincia, que suelen dividirse de la siguiente manera:

Fig. 1: Regiones de la provincia de Río Negro (Fuente: página de salud mental comunitaria y consumos problemáticos del gobierno de Río Negro)

Es así como un sector particular de la juventud provincial -es decir, que cuenta con la posibilidad, y el deseo, de mudarse a la capital federal para desarrollar sus  estudios superiores-, al reunirse en la Casa de Río Negro tiene la oportunidad de obtener un panorama amplio y en una escala que consigue trascender lo regional.

Fue la lógica de este diálogo ampliado la que se buscó reproducir con el Foro. A pesar de estar financiado y promovido por el gobierno provincial (Juntos Somos Río Negro), existió la intención explícita del CERNEBA de figurarse “apartidarios y apolíticos”, de manera de interpelar a la mayor cantidad posible de jóvenes rionegrinos.

Como veremos, tardíamente la Secretaría de la Juventud se sumó como actor convocante en las semanas previas al Foro, desplazando algunos de los sentidos que le daban los propios jóvenes del CERNEBA.

Cómo se convocó desde los medios provinciales

Se relevaron 21 noticias publicadas entre el 15 de julio y el 12 de agosto. De ellas, 4 se difundieron a través de medios de alcance provincial, 6 en el Alto Valle, 5 en Cordillera, 1 en Valle Medio, 3 en la zona Atlántica (dos pertenecientes al mismo medio), y 1 en la Línea Sur. Además, una nota fue publicada por la Casa de Río Negro en Buenos Aires.

Frente a la pregunta “¿qué hacen los jóvenes?”, con la que se enfocó a estas noticias, se encuentra una mayor predominancia en acciones como: participar, compartir, debatir ideas y generar propuestas. En definitiva, se va figurando la noción de que los jóvenes “construyen el futuro de Río Negro”, y para eso participan en este tipo de espacios, que les permite intercambiar ideas y generar redes de contactos. Cabe destacar, sin embargo, que este sentido particular de la participación tiene que ver con un ofrecimiento de “oportunidades” hacia los jóvenes mayormente en cuanto a lo laboral.

I Foro de la Juventud Rionegrina, realizado en Cipolletti en el mes de agosto de este año.

A esta misma idea van ligados otros significantes que predominan en la construcción de las noticias: los “temas estratégicos” y el “desarrollo de la provincia” hacia el futuro. ¿Cuál es el lugar que toman los jóvenes en ese camino?

Ellos escuchan, y necesitan ser escuchados. Tienen inquietudes y experiencias, que comparten y debaten, para que las autoridades provinciales puedan recogerlas y, en función de ello, formular políticas de gobierno. Esto se dispone, asimismo, en función de un producto que puede ser beneficioso de manera personal, puesto que generar este espacio de encuentro e intercambio se traduce, hacia el futuro, en un crecimiento de la capacidad productiva de la provincia que dé oportunidades laborales a la juventud. Se ve así, por ejemplo, que en 8 de los títulos de las noticias figura el significante “futuro”, mientras que en el contenido de las noticias aparece prácticamente en todas. 

En cuanto a quién construye la agenda, empieza a aparecer una tensión en la que se reparte, por partes iguales, el CERNEBA y la Secretaría de Juventudes de la provincia (que tiene, además de la secretaría provincial, referentes territoriales por zona). En las distintas noticias se ve el reconocimiento hacia el CERNEBA en su rol de impulsar el Foro, aunque rápidamente, sobre todo a partir de agosto, referentes de la Secretaría ganan espacio como voces que producen sentido acerca de la participación de los jóvenes de sus zonas. La Secretaría, así, se va imponiendo como mediadora oficial para esta participación, en donde no solo orientan los sentidos para la misma, sino que concentran las inscripciones de los jóvenes.

En esta interpelación hacia las juventudes locales, hay algunos de los temas “estratégicos” que se van barajando con mayor jerarquía que otros, si los vinculamos a los aspectos del “desarrollo”, los “desafíos” y las “oportunidades”. Así, mesas como la de Inteligencia Artificial, Energía e Innovación Tecnológica se posicionan entre las más mencionadas en los títulos y en las bajadas (junto con, en algunos casos, Turismo).

Hay una mención constante hacia los representantes de determinadas empresas, que están más identificados (como YPF, PanAmerican Energy, INVAP), frente a una indeterminación mayor hacia los “referentes” de otras áreas como salud y educación. Esto se vuelve aún más evidente en las noticias del Alto Valle, particularmente en la zona de Catriel, históricamente atravesada por la actividad petrolera. En este lugar, hay una vinculación explícita entre la participación y las oportunidades de inserción laboral en el rubro de los hidrocarburos.

De esta manera, puede empezar a verse una atención puesta en la participación vinculada a la situación laboral de la juventud de la provincia. Dicha participación, entonces, tiene que ver con aportar insumos (experiencias, ideas) para lo que se construiría como la matriz productiva provincial a futuro, fuertemente orientada a la producción energética basada en los hidrocarburos. A la vez, la participación posibilitaría a los jóvenes ir haciéndose de contactos que les permitiera integrar una “red” vinculada a esta matriz en construcción. 

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Vemos cómo los medios van operando una orientación respecto de qué es, en qué modalidades se despliega, y para qué es, la participación juvenil en la Provincia de Río Negro. La misma tiene que ver con un aporte que redunda, a futuro, en una oportunidad de inserción laboral, en donde la labor política de elaboración de dicho futuro no estaría en manos de los jóvenes. Mientras que ellos aportan y debaten sus ideas, las autoridades las recogen y elaboran. ¿Los convierte esto en sujetos realmente activos de la política provincial?

El proyecto al que contribuirían, en todo caso, parecería estar ya pre-definido. Cae de madura la pregunta respecto de qué sentido adopta el que un Foro orientado a la construcción de esta matriz productiva se realice en Cipolletti, cuna de uno de los rubros emblemáticos de la provincia: producción y exportación de manzanas y peras.

Algo que comienza a vislumbrarse, es la tensión discursiva en la oposición entre los que se van y los que se quedan. No pasa desapercibido que la Secretaría “construye una agenda territorial”, desde un lugar de trabajadores del Estado -lugar que la mayor parte de los jóvenes a quienes interpelan no poseen-. Mientras tanto, el CERNEBA representa un sector social que sigue el trayecto de irse a estudiar a la capital del país. Este último sector, accionando políticamente desde espacios como la Casa de Río Negro, conservan la imagen de aquellos que se van para formarse y retornan a sus lugares de origen con un mayor capital cultural y social, para ayudar a desarrollarse a sus co-terraneos -que generalmente no estudian, sino que se quedaron trabajando-. Esta representa, sin embargo, una visión anacrónica sobre la oposición entre el campo y las grandes ciudades, el interior y la capital.

Frente a estos emergentes, cabe preguntarse nuevamente: ¿cómo participan los jóvenes de la provincia en los procesos de toma de decisiones? ¿En qué espacios? ¿Con qué oportunidades de construcción real de agenda? Experiencias como la realización de este primer Foro son una posibilidad para volver la mirada sobre nuestra propia ciudad, preguntarnos cómo nuestra región se está integrando en una plataforma política provincial. En ella, las decisiones respecto de cómo la juventud ha de construir el futuro parecen estar tomadas de antemano, y no precisamente por esa misma juventud.

En Bariloche, diversos espacios se ven habitados e impulsados por jóvenes, desde lo cultural, lo educativo, pasando por el deporte, hasta el proceso de reforma de la Carta Orgánica Municipal. Sin embargo, existe una tendencia a separar el involucramiento en la vida de la comunidad de lo que se entiende por “participación política”. 

A lo mejor la respuesta no sea exigir a los jóvenes que participen más, sino tener la capacidad de ver sus acciones desde su politicidad. Que nosotros mismos podamos ver la politicidad en nuestros ámbitos cotidianos, y quitarle la carga negativa que esto suele suponer. Porque a través de todo lo que hacemos pugnamos, más o menos explícitamente, por la sociedad que queremos habitar, ser, experimentar. El futuro está más cerca de lo que pensábamos.

Por Camila Pareja

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

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