Dialogamos con Milton Medan, uno de los fundadores de Educatopía, plataforma que nace como un espacio que busca federalizar la palabra de los trabajadores y trabajadoras de la educación.

El debate educativo en Argentina suele transcurrir en una dimensión ajena a las aulas. Se habla de educación en los canales de noticias cuando un observatorio publica un índice o cuando un empresario de medios es convocado por un ministerio para dar consejos sobre innovación. En ese vacío de representatividad real en el que se torna el debate para algunos, nace Educatopía, un proyecto que es, al mismo tiempo, una revista digital, un podcast y una declaración de principios: “Esto no le gusta a los autoritarismos”.

El equipo detrás de esta apuesta es un reflejo de la federalización que pregonan: Milton Medan, docente de Lengua y Literatura desde Bariloche, Magdalena Almada, también docente de Lengua y Literatura, y directora editorial de la plataforma, desde Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires, y Franco Galgano, docente de física, encargado del soporte tecnológico en Bahía Blanca. Tres docentes jóvenes que, tras transitar seis años de formación juntos, decidieron que el egreso no fuera el fin, sino el comienzo de una construcción colectiva.

La polifonía contra el discurso único

Para Milton, uno de los pilares de Educatopía es romper con la lógica del “paper” académico que solo circula en ámbitos universitarios para bajar a la arena de la divulgación y la opinión.

El objetivo es claro: jerarquizar la voz del trabajador de la educación: “Vemos que rara vez se le da lugar a la voz de los docentes. Desde el espacio queremos jerarquizar la voz docente en el debate público. Buscamos ser una polifonía de voces de verdad”, explica Milton.

Esta búsqueda se traduce en el podcast “Tiza y Tecla”, donde cruzan perfiles que habitualmente no dialogan, siempre vinculados a la educación: desde la psicolingüística Valeria Abusamra, pasando por las vanguardias didácticas de Miriam Kap, hasta el análisis socio productivo de la tecnología con Mariano Caputo. “No queremos bajar una línea cerrada; queremos que los docentes (de todos los niveles, áreas y con roles diversos) tomemos la palabra. Quizás acá encuentren cosas con las que están de acuerdo y otras veces cosas con las que no estén para nada de acuerdo, pero la idea es generar debate”, señala.

El proyecto se apoya también en enriquecer el diálogo con la intervención de los actores involucrados en estos procesos, ya que muchas veces son organismos ajenos a las aulas o desde una mirada externa, los que marcan la agenda. “Hablar de problemáticas educativas omitiendo a los docentes es una decisión política y nosotros tratamos en este espacio de darle lugar a distintas voces”.

Entre las actividades que se organizaron recientemente desde Educatopia se realizó el primer Coloquio, de otros que continuarán realizándose, algunos de manera presencial y otros de forma virtual. En este caso, se trató sobre sindicalismo y educación. Reflexionando al respecto, surge la inquietud de quedarse solamente defendiendo el salario.  “Obviamente que es importante y es la base para todo, pero si nos quedamos solamente defendiendo eso lo que estamos haciendo es avalar un deterioro enorme en todas las escuelas. Las condiciones de vida, tanto de los estudiantes como de los docentes, repercuten en la escuela y sí, hay que pelear por un salario, pero si la lucha gremial solamente queda reducida a esa disputa vos mismo como institución o como representante de los docentes, estás bajando la vara de lo que podés hasta proyectar o no”.

En este sentido, también advierte sobre la necesidad de mejorar los canales de comunicación. “Hay un montón de docentes que hoy están siendo precarizados, pero votaron a este gobierno, el sindicato tiene que interpelar a esas personas también. Se hace necesario reforzar esa representación y para reforzarla vas a tener que conocer mejor cómo se mueven las audiencias y usar las herramientas comunicacionales mucho mejor. Hoy la comunicación digital de los sindicatos creo que tiene mucho para mejorar. Muchas veces se la menosprecia o no se toma dimensión del mundo que estamos habitando: hay que salir a buscar a todos esos docentes que estamos siendo precarizados, que nos pegan por todos lados y aun así, sostenemos las escuelas.”

Usar las herramientas

En este aspecto y en otros, lejos de ver internet como una simple herramienta de difusión, en Educatopía la entienden como un territorio en disputa. Así,en un gesto de soberanía tecnológica inusual para proyectos autogestionados, decidieron no depender de plantillas prediseñadas o ecosistemas cerrados de las grandes corporaciones.

“Compramos un terrenito virtual y armamos nuestra web desde cero. Si mañana YouTube o Spotify nos bajan o pasa algo con esas plataformas, el contenido sigue siendo nuestro y tenemos donde mostrarlo. Parece una pavada pero no lo es: el mundo va hacia la digitalización total y no podemos delegar todo en empresas privadas transnacionales”, reflexiona Milton.

Aunque el proyecto todavía en nuevo y se sostiene a pulmón, poniendo plata y laburando ad honorem, han logrado hitos significativos: lectores en 18 provincias argentinas, más de 15 países y alianzas con editoriales independientes para facilitar el acceso a libros a su comunidad.

Este mes además se sumó el proyecto de crónicas federales. “La primera fue sobre Bahía Blanca, un año después de la inundación. La idea es que estas crónicas las escriban docentes de las distintas provincias”.

En este camino, Educatopía no busca la masividad efímera del clickbait, sino la construcción de un nicho sólido: “Lo que hacemos es medio contra-algorítmico porque apostamos a la lectura en tiempos donde el celular te roba la atención. Pero no necesitamos ser masivos para tener impacto. Buscamos dar pasos firmes, descentralizar la discusión y habitar este nuevo territorio que es internet con reglas propias.”

Por Violeta Moraga

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

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