¡La costa es mía, mía, mía!

En lago Morenito, un propietario volcó camionadas de piedra bocha y realizó profundas zanjas sobre la costa para evitar que la gente pueda disfrutar de un bien común de los y las barilochenses. Otra crónica que invita a desalambrar.

El Morenito es un bien común de las familias de Bariloche.

La chispa que encendieron las tareas que comenzaron en febrero de este año en las orillas del lago Moreno para devolverle el carácter público a muchas costas sobre las cuales los alambrados de privados avanzaban sin tapujos continúan dejando en evidencia situaciones aberrantes.

Así lo dejó ver la denuncia que llevaron adelante vecinos cercanos a las costas del lago Morenito, asombrados por el zanjeo que se hizo sobre la playa y las camionadas de piedra bocha que allí se volcaron generando un daño ecológico sobre un área que es considerada, junto a laguna Ezquerra, Reserva Natural Protegida. Lo que sea en un intento para que los vecinos no pudieran hacer uso de las playas.

“Es importante cuando los vecinos los denuncian, porque somos una delegación muy grande, que abarca 9 mil hectáreas, con el lago en el medio y 23 barrios y muchas veces si no están las denuncias no te enterás”, señaló Claudio Otano, delegado municipal de Lago Moreno y presidente del Ente Autárquico Llao Llao. Así manifestó que gracias a las denuncias pudieron actuar con rapidez. “Se acercó gente del área de Guardabosques municipales de Llao Llao y la directora de Áreas Naturales Protegidas del municipio, Gabriela Cosa, y se intervino en el lugar”.

También cuenta que se intentó notificar al propietario lindante a esta costa. “Todo indica que es el responsable de esa intervención dañosa en el ambiente y vamos a hacer la remediación del lugar junto con los técnicos”, continua Claudio y detalla que un propietario tiró piedras y se hicieron unas líneas que dificultan notablemente el tránsito. “Hay que actuar rápido, para que quien tenga la afiebrada idea de querer hacer daño se dé cuenta que el Estado está presente”.

El perjuicio no es menor, considerando que la zona afectada fue declarada reserva natural por ordenanza hace diez años. “Esto implica como vecino un doble compromiso con el lugar que es patrimonio ambiental. No podemos permitir este tipo de conducta y el costo de remediación hay que hacérselo pagar al que lo hizo”.

Para evitar el libre paso y disfrute, un privado tiró piedras bocha y realizó profundas zanjas daándo el ecosistema de la laguna.

Seguir despejando las costas

Claudio Otano adelanta que se dará continuidad a las tareas de despeje de costas en cuanto el clima lo permita, retomando todo el trabajo pendiente aun en la margen sur del lago Moreno y completando todas las notificaciones a los propietarios de muelles irregulares, que no están avalados con la normativa, para que regularicen todas esas construcciones, acorde a la ordenanza y respetando las superficies permitidas y la circulación por las riveras de la costa.

“Además hemos hablado con el Intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi para firmar un convenio de cara a la primavera verano y hacer el mismo trabajo de retiro de alambrados -en forma articulada con la municipalidad- en las costas del Nahuel Huapi y del Gutiérrez. Lo vamos a encarar juntos y eso nos da la certeza que vamos a contar con recurso de ambas instituciones para trabajar estas cosas”.

Es así que poco a poco, pero de manera concreta, se continúa dando respuesta al reclamo de larga data por el libre acceso a las costas, donde hasta ahora seguían avanzando los particulares sin reparo. “Hay que romper definitivamente con esta cuestión cultural que algunos esgrimen sobre las cosas. Hace algunas décadas te vendían los lotes en Buenos Aires y te decían con costa de lago. Mucho pensaron que era verdad y nunca leyeron el código civil ni la Constitución. Pero a veces la mejor forma de educar es actuando. En este caso por parte del Estado”.

Lo cierto es que la acción que comenzó en febrero levantando los alambrados ilegales tuvo una importante repercusión pública, quizás inesperada, y si bien hubo quejas de algunos propietarios, nadie fue más allá, sabiendo de la propia infracción. “Era algo de rutina, no pensamos que iba a causar tanto revuelo. El Estado por décadas declamaba mucho en ordenanzas y leyes, pero no se actuaba concretamente en el territorio. Pero hay que dar el ejemplo y el que más recursos económicos tiene con más razón debe hacer las cosas bien, porque tiene el recurso para hacerlo. En febrero hicimos un quiebre. Y vamos a continuar”.

Por Violeta Moraga

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen

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1 Comment

  1. Esperamos que la multa sea ejemplar a la ves que el accionar de la JUSTICIA también sea ejemplar ….Sr Claudio otano de usted depende que se haga JUSTICIA …..

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