Leche solidaria en contexto de pandemia

La leche materna no se compra ni se vende: se dona. En tiempos de pandemia se duplicaron las donaciones de leche materna al Banco de Leche Humana (BLH) de la provincia de Neuquén.

En tiempos de pandemia se duplicaron las donaciones de leche materna.

Todos los 19 de mayo se promueve la donación de leche materna a escala mundial. Conversamos con Alejandra Mercado: médica y profesora adjunta de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue que desde hace muchos años es una referente clave en temas de promoción de la lactancia.

Incluso en condiciones de aislamiento social el Banco de Leche Humana sigue funcionando -nos dijo Alejandra- y que la cantidad de donantes se duplicó. En este centro especializado -uno de los ocho que existen en nuestro país- ubicado en la ciudad de Cultral-co Plaza Huincul: se analiza, clasifica, pasteuriza y distribuye la leche donada a las y los bebés prematurxs y en riesgo, internadxs en instituciones públicas y privadas de toda la provincia. Si bien Argentina no cuenta con una ley nacional para la creación de bancos de leche humana, la provincia de Neuquén en 2012 sancionó la ley 2828 que prevé la creación de estos centros especializados en los establecimientos asistenciales dependientes del Ministerio de Salud y Desarrollo Social.

La recolección de leche se sigue realizando -con la protección adecuada- a través de los 37 nodos distribuidos en distintos puntos de la provincia. Con un fuerte trabajo territorial se sostiene la red que articula a la comunidad organizada -centros comunitarios, jardines maternales y hasta un cuartel de bomberos voluntarios-, a lxs trabajadorxs del BLH y a lxs donantes para que lxs bebés en riesgo reciban el mejor alimento en sus primeros días, -cruciales para su crecimiento-.

Le preguntamos si las madres con Covid pueden amamantar a sus hijxs. Nos contestó que sí, pero de forma diferida: -extrayéndose leche para que otra persona se la proporcione al bebx-, dado que no hay evidencias de que el virus se traspase a la leche.

En el caso de las maternidades, si no hay sospecha de contagio, la OMS recomienda amamantar con barbijo y cuidados de higiene. Las madres que ya están amamantando en sus casas no necesitan recaudos extras más que los que estamos realizando todxs en esta situación.

“Ya no tenemos que hablar de los beneficios de la lactancia -nos comentó Alejandra- sino de los riesgos de que lxs niñxs consuman leche de fórmula”. La leche humana es una leche viva que aporta defensas e inmunidad al recién nacidx. A partir de su largo recorrido acompañando a mujeres con dificultades para amamantar nos contó que el gran problema que enfrenta la lactancia es su lógica anticapitalista: “Cuando un bebé recibe leche humana se enferma menos, la familia compra menos remedios y no gasta plata en fórmulas lácteas”.

Dar de mamar se resiste a las equivalencias del mercado. Dar de mamar responde a otra lógica: la lógica del don. Donar leche supone poner el cuerpo, demorarse en el tiempo, atender a los múltiples detalles de un puntilloso protocolo para que esa leche no pierda sus propiedades. Esta lógica de la gratuidad reconoce otros valores y la emergencia de estos tiempos impulsa a compartirlos. Y una vez más son las mujeres las que lo llevan adelante.

Por Mayra Siegman y Verónica Battaglia

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen