Proponen incorporar el teatro al patrimonio cultural de Bariloche: la idea es resguardar el espacio. A la iniciativa presentada en el Concejo Deliberante se sumó una petición en una plataforma digital.

Casi 2000 firmas están acompañando la iniciativa de declarar al teatro La Baita como patrimonio histórico y cultural de Bariloche. Y se siguen sumando. La finalización de la medida cautelar que permitió el funcionamiento de la sala durante los últimos meses pese a que existe un juicio de desalojo fue lo que motivó la propuesta: genera preocupación el posible cierre del único espacio que tiene la ciudad con esas características.
En el teatro, situado en Moreno 39, había funcionado el cine Arrayanes. La sala como está en la actualidad se inauguró en 2011 y fue apadrinada por el director y productor teatral Lino Patalano, que participó de la apertura junto con la bailarina Eleonora Cassano. Tiene capacidad para 700 personas. En 2016, comenzó a ser explotada por la empresa Power Link SRL. En diciembre de 2024 el contrato concluyó y se inició una discusión con los propietarios por la extensión del convenio.
La situación derivó en una continuidad de hecho mientras se inició la demanda por desalojo en un juzgado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Como el contrato de locación estaba siendo cuestionado, la Municipalidad de Bariloche canceló la habilitación comercial de La Baita -que significa refugio en un dialecto del norte de Italia-. Pero ante el reclamo de la empresa explotadora, en julio último, el juez en lo Contencioso Administrativo de Bariloche Iván Sosa Lukman concedió una medida cautelar permitiendo que el teatro cumpliera con la programación comprometida hasta el 2 de noviembre. El plazo venció y el magistrado no renovó la medida.
Antes de Power Link SRL el espacio había sido explotado por Laura y Paula Fenoglio, que se retiraron en 2015 criticando la “burocracia municipal” y la falta de apoyo del Estado. Ellas fueron quienes llevaron adelante las principales reformas para que el lugar se transformara en un teatro: reciclado de butacas, construcción de camarines y un nuevo escenario, entre otras. En 2014 se alcanzaron los primeros 100.000 espectadores y se estima que a lo largo de estos años fueron 300.000 aproximadamente.
Una propuesta para resguardar el teatro
Con el objetivo de conservación del lugar y su destino -que en 2010 había sido declarado de interés como un espacio cultural- la concejal Julieta Wallace (Incluyendo Bariloche) presentó un proyecto de ordenanza para declarar al edificio patrimonio histórico y cultural municipal.
“La idea es buscar herramientas para resguardar ese sitio por el valor que tiene. Este proyecto va en consonancia con eso: proponer alguna medida y herramienta para resguardar el lugar para que siga funcionando como teatro y no se convierta en un bazar chino”, explicó Wallace a Al Margen.
Al mismo que se presentó la iniciativa en el Concejo Deliberante se publicó una petición en la plataforma Change.org con el objetivo de que los ciudadanos puedan expresar su apoyo: https://www.change.org/p/teatro-la-baita-como-patrimonio-hist%C3%B3rico-y-cultural-de-bariloche?signed=true.
Entre los fundamentos del proyecto de Wallace se afirma: “La urbanización acelerada que está ocurriendo en nuestra ciudad crea la necesidad de proteger el patrimonio histórico, abarcando zonas históricas y patrimonios físicos como nuestro Centro Cívico y Parques Nacionales. Pero también se incluyen paisajes o espacios culturales que deben ser protegidos para mantener la identidad de nuestra ciudad”.
La grilla de octubre último de La Baita incluyó espectáculos como “Es complicado”, una obra de Claribel Medina y Pablo Alarcón; “Historias de amor y de muerte”, de Dario Sztajnszrajber y Soledad Barruti; “Made in Lanús”, dirigida por Luis Brandoni y protagonizada por Malena Solda y Cecilia Dopazo, y “A lfin y al cabo es mi vida”, con Silvia Kutika.
El día previo a la inauguración de La Baita, el escritor Hans Schulz hizo una crónica que comenzaba así: “Las salas de teatro y los cines tienen magia. Cuando miro hacia atrás en el tiempo me es posible recordar hasta en sus mínimos detalles todos los lugares en dónde vi tal o cual película o tal o cual obra de teatro y esto sin importar la ciudad o el país que fuere. Los teatros forman parte del entorno urbano de toda ciudad que se precie de tal y para muchos de nosotros también de los momentos especiales que hacen a una vida (…) Ahora son las ocho de la noche y los músicos y el coro están en su ensayo general. Mañana se inaugura La Baita, el refugio”.
Por Ximena Linares Calvo
Equipo de Comunicación Al Margen

