Este miércoles a las 17 en Casa Macacha, los delegados de ATE Parques Nacionales en Bariloche estrenarán gratis el último documental dirigido por Andrés Cedrón. Al Margen conversó con el cineasta sobre el rodaje que arrancó en 2015 en Chubut y atraviesa toda la Patagonia.

“La humanidad encendida” es el subtítulo que Andrés Cedrón eligió para “Brigadistas”, su último documental. ¿Qué sugiere esa idea de humanidad? Ciertamente, una sensibilidad frente a la vida y la casa común. Un compromiso que desborda los reglamentos de lo que, al fin y al cabo, es un trabajo.
“Brigadistas” registra a combatientes de incendio en la primera línea de fuego de diversos focos en la Patagonia entre 2015 y 2023. Hombres y mujeres que trabajan para la Administración de Parques Nacionales, el Sistema Nacional de Manejo del Fuego y las brigadas provinciales.
El documental se estrenó en la Competencia Oficial del Festival Internacional de Cine de la Provincia de Buenos Aires (FICPBA) a fin de año pasado. Recibió en los premios oficiales de la Competencia Documental Internacional, el reconocimiento a Mejor Diseño Sonoro y una Mención Especial a Mejor Dirección de Fotografía.
Andrés Cedrón dirigió anteriormente la premiada “Caracas” (2012); la serie televisiva “Romanos”, escrita por Pablo Cedrón; “Se va a acabar” (2021) y “Cuellos blancos” (2024), la historia del caso Vicentín. “Brigadistas”, a diferencia de los otros metrajes, es su primer producto “observacional”.

— ¿A qué llamás un documental “observacional”?
— Sin entrevistas ni voz en off. Traté de registrar no solamente lo que ocurre durante los incendios, sino también la vida y la conexión que tienen esos trabajadores y trabajadoras con la naturaleza: un entorno tan hermoso y, asimismo, tan problemático en los últimos tiempos. Al espectador le permite conectar sensorialmente con las mujeres y los hombres que ponen el cuerpo en la Patagonia luchando contra el fuego. Fue un desafío personal, porque no es una forma de rodaje y narración a los que venía acostumbrado. Al principio también es un esfuerzo para los espectadores.
— ¿Por qué quisiste hacerlo?
— El primer incendio que registré fue el de cerro Cholila y el cerro Currumahuida en Chubut en 2015, el más grande que había tenido Argentina hasta ese momento. Lo había ido a cubrir para ATE, y me sorprendió el esfuerzo físico de los brigadistas y la colaboración entre ellos. Estar presente en una línea de combate es impresionante. La tarea física y mental que hacen implican un desgaste muy grande. Desde entonces estuve 10 años registrando experiencias de 24 horas con brigadistas, durmiendo con ellos en casas de voluntarios o en los parques nacionales.
— ¿Qué te dijeron sobre el origen del fuego?
— El documental no trata sobre las causas de los incendios, sino que el foco está puesto en el trabajo que realizan los brigadistas. Quise poner en valor en eso: su despliegue, la importancia de la presencia del Estado. En estos diez años, los incendios fueron incrementándose en cantidad y dimensiones. Eso se debe en parte al calentamiento global y al cambio climático, que secan los bosques (“el combustible”, como le dicen los brigadistas) y aceleran el fuego cualquiera sea su origen (natural, como un rayo; intencional; un fuego mal apagado). Todas esas causas conviven y activan incendios desastrosos con pérdida de bosque nativo, de viviendas, de vidas humanas.

— Hay mayor conciencia de la necesidad de autorganización comunitaria. ¿Qué viste sobre eso?
— Eso no está registrado, pero pudimos ver a lo largo de diez años cómo fue creciendo la participación de los pobladores en las tareas y me parece que vamos camino a eso, a que las comunidades se integren en brigadas al Plan Nacional de Manejo del Fuego. Por supuesto que debieran tener una instrucción para poderlo hacer sin riesgo, como nosotros también tuvimos que hacer para poder ir a grabar. Por un lado habría que celebrar esa participación y por otro lado planificar cómo las tareas de los brigadistas (que es la presencia del Estado) puede articularse con la voluntad de las comunidades.
— ¿Qué viste sobre las condiciones de trabajo de los brigadistas?
— De 2015 a 2025 vi una mejora en las condiciones, sobre todo entre los brigadistas del Estado nacional que además, en 2021, lograron un convenio colectivo de trabajo propio. Sus sueldos también mejoraron. Me parece igualmente que todavía necesitan reivindicar muchísimo más el trabajo, acceder a una jubilación anticipada por su esfuerzo físico, el estrés y el riesgo. Siempre fue la intención de este documental legitimar su tarea para que las y los brigadistas puedan reclamar por lo que les falta conquistar.
Por Redacción
Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

