A pocos días de llegar a Bariloche, en el marco de su gira patagónica, el músico y compositor dialogó con Al Margen: su vínculo con la Patagonia, la fuerza de las raíces que sostienen lo nuevo, el repertorio de canciones que trae en su valija y una lúcida mirada sobre la actualidad, fueron algunos de los temas que sobrevolaron la charla.  

Siempre deseo regresar a la Patagonia, es tan grande, tan llena de misterios”, dice Juan Falú y enseguida su mirada se expande: “Tiene tanta necesidad de ser cuidada y protegida, no solo por su belleza paisajística, sino por todos sus recursos”. 

La conciencia del suelo que habitamos aparece enseguida. El músico llega a estas tierras con una propuesta artística, pero no pierde de vista las otras capas que componen el todo y la sensibilidad es una melodía que sale de sus cuerdas y sigue resonando en la observación del mundo que lo rodea. “Siempre que estuve allí he sentido en la gente, en sus pueblos, la necesidad de defender una identidad patagónica y que esa identidad sea escuchada. Tengo un vínculo de mucho tiempo: empecé a trabajar con las mejores condiciones profesionales en Neuquén, cuando se restauró la democracia. A partir de ahí hice vínculos con Río Negro, por supuesto, y eso se mantiene desde hace 40 años”, continúa.

Juan Falú trae para esta ocasión -en Bariloche se presentará el 11 de octubre- un repertorio amplio: “Trato de mostrar esa trayectoria, también del compositor, tengo un repertorio nuevo que se mezcla con otros ya sedimentados. Voy con mi guitarra, con muchas canciones que he compuesto, algunas con letras y otras puramente instrumentales. Es una especie de valija de música”, dice.

-En algunas ocasiones fuiste catalogado como un músico que “puede sonar viejo y nuevo a la vez” y dabas el ejemplo de un árbol, que contiene raíces y frutos. ¿Cómo seguís pensando esa idea?

-Es importante transformar las realidades pensando en un mañana, pero con las raíces firmes, sino el camino es incierto. La modernidad sin tradición no nos asegura mucho. Fíjate todo lo que aporta la tecnología y, sin embargo: las redes, los celulares, están creando formas de comunicación que me asustan. Es asustador lo que produce el avance tecnológico y mediático y la única salvaguarda que encuentro es dar un pasito para atrás, pero no en el sentido conservador, eso es otra cosa: el conservadurismo quiere quedarse con lo viejo y odia las transformaciones. El ejemplo del árbol para mí sigue siendo fuerte porque forma su copa al revés:  crece la raíz bajo la tierra, tiene otra copa. Y esa es la gran metáfora, tener presente las identidades para poder ir hacia el mañana.

-¿Qué foto sacás del folclore en la actualidad?

-Me parece que hay de todo: hay un folclore más mediático y también un folclore que se asienta en las raíces, algunos se ajustan a las reglas estéticas de un mercado y otros ponen en valor el talento, la originalidad, la creatividad, y eso hay mucho en el país.

-Por estos días empezó la edición número 31 del Festival Guitarras del Mundo, del cual fuiste creador: ¿Cómo sentís esa experiencia?

-Lo vivimos casi como una hazaña. El mérito no es de quienes impulsamos esto, este festival está sostenido por lo que significa la guitarra en la cultura nacional. Esa es la gran explicación para que se lo haya abrazado, se lo acompañe, se lo defienda. Además, no hicimos un festival que tenga concertistas de guitarra muy académicos, sino más bien un festival donde la guitarra es mensajera de esas culturas: está la guitarra cuyana, la guitarra surera, la guitarra patagónica, la rioplatense, la guitarra del tango, la guitarra del jazz, y si vienen de afuera tratamos de que reflejen las culturas de sus países. Es una guitarra más enraizada en la estética de los pueblos que representa. Eso me parece que es muy importante, porque por ese motivo la guitarra suena en toda América Latina, porque es mensajera de los pueblos y de sus historias.

Un abrazo que perdura

Hace poco tomé conciencia de que desde la primera vez que aprendí un acorde en la guitarra, nunca más dejé de tocarla. Es muy emocionante. La abracé sin tener la menor conciencia de lo que iba a significar eso en mi vida. Nunca dejó de sonar, es una gran compañera”, dice Juan Falú, hoy considerado referente de la música argentina: sus obras para guitarra, instrumento con el que recorre el mundo año tras año desde 1982, recrean las raíces musicales de este país, siendo además creador de canciones que integran el repertorio de destacados intérpretes del folklore.

-Contabas que al principio te habías refugiado mucho en el oído ¿Cómo fuiste forjando ese camino tan propio?

-El oído siguió siendo la vía rectora. No estoy orgulloso de lo que voy a decir, pero no hice estudios académicos. Creo que la síntesis, entre lo que te puede aportar la academia y lo que aporta el oído, es algo muy interesante.  Yo me recosté en el oído, en el jugar con el instrumento hasta que salga una música y cuando me di cuenta que podía crear música, eso se transformó en una fuente de inspiración y empecé a desarrollar esa vía: a partir de los 30 años aparece la faceta del creador de música, del compositor, y eso me hizo dar un salto y fortalecer el vínculo con la guitarra. Ya no era solo la guitarra que traducía la música que quería tocar, sino que era una guitarra con la que podía crear.  Eso es maravilloso y ahora estoy más tranquilo, porque no siempre está viva la llama creativa. Antes, si en un par de meses no me salía alguna idea musical me deprimía, me asustaba, pensaba: esto viene mal. Pero en pandemia pude dedicarme a ordenar mis propias composiciones y ahí tuve conciencia de todo lo que había hecho, entonces estoy tranquilo en ese sentido, me puedo permitir un remanso.

Siempre es posible decir desde el arte, en las buenas y en las malas”. Foto: Paola Evelina

– Con una trayectoria tan extensa, ¿cuál es tu legado?   

-En lo que se refiere a lo que pueda dejar, está la música, las composiciones sobre todo. Y la idea de que en esa música hay un ayer y un mañana. Eso me parece valioso, sobre todo para quien abraza como lenguaje la música de su tierra.

Sobre alguna posible sugerencia, creo que lo más importante es no apurarse demasiado. Noto que en estos tiempos hay como un apuro desmedido por el disco, por usar las redes como escenario; una necesidad de mostrar prematuramente lo que tal vez necesite de un proceso de maduración. Nosotros nos formamos, pensando en mi generación, en anteriores y algunas posteriores, sin esta fiebre mediática. Nos acostumbramos a un paso lento, de maduración, apostar al encuentro, a la guitarra real, a las emociones que surgen alrededor de la música, a madurar como compositor. El disco era un punto de llegada, más que un punto de partida. Entonces, esta idea casi filosófica de cómo ubicarse en relación al tiempo, cómo vivirlo y no apurarse. Eso es lo que diría.

– Muchas veces se habla de la potencia y la fuerza de lo artístico cultural. ¿Cómo atravesás, desde ese lugar, el contexto actual?

-Es un momento difícil y la cultura es un universo muy amplio y diverso, a veces se la confunde con la actividad artística, pero es mucho más que eso. Si hablamos del arte, sí, es un momento para decir cosas. Siempre es posible decir desde el arte, en las buenas y en las malas. Creo que es un momento para poner en valor las expresiones culturales que contengan los rastros, las huellas del país, de sus pueblos y sus comunidades, poner en valor las culturas regionales, las culturas provinciales, la cultura patagónica. Sino queda todo tapado por los sistemas mediáticos que promueven otras formas de consumo, de diversión, de distracción. El conocimiento pasa por otro lado y se va debilitando la memoria, justamente, de la cultura de los pueblos.

Personalmente yo me siento muy cobijado por abrazar la música que tiene una raíz, me siento muy argentino andando con las zambas, las vidalas, las milongas, y con la guitarra. De alguna manera uno tiene un lenguaje, algo para decir que suple las palabras y los discursos, y es una canción.  Hay un sector de la sociedad que necesita este ejercicio de la memoria y eso se demuestra en un canto colectivo, cuando aparece una zamba cantada por el público y eso es muy emocionante. Hace falta ese abrazo colectivo, en un tiempo en el que se está descuidando mucho la tierra, el país, la soberanía. Es algo que vengo constatando en casi todas las presentaciones.

-¿Crees que los artistas tienen un rol de cierta responsabilidad, como reflejo del momento que les toca vivir?  

Hay cierta responsabilidad, pero también hay que asumirla con modestia, me parece que la salida de estas crisis depende mucho más del pueblo organizado y el pueblo protagonizando y tomando decisiones:  que la decisión de la política no pase solamente por el nivel dirigencial. En ese sentido, los artistas podemos decir mucho, pero también tenemos que tener la humildad de ir atrás de una movilización popular y nacional que nos ponga de pie.

-Retomando lo que mencionás de la memoria, viviste uno de los momentos más oscuros de nuestro país con la dictadura del 76. ¿Qué mirada tenés hacia atrás, acerca de la militancia de aquellos años, en un momento en el cual se vapulea tanto la actividad política?

-Cada vez lo valoro más. Porque siento que se fue imponiendo una idea desvalorizante de aquella experiencia, generando confusión al mostrar a una generación comprometidísima jugándose la vida por un ideal como una generación descarriada o perdida. Eso a mí me indigna. Me indigna porque puedo tener todo el sentido autocrítico sobre nuestra experiencia, que lo tengo, pero desconocer el valor que tuvo aquel compromiso sin límites, sabiendo que se podía ir la vida en ese compromiso, y recordando, como yo recuerdo, a los compañeros y compañeras en su dimensión humana, en su forma de ser, en su solidaridad, en su manera de cantar, de reírnos, de abrazarnos. Lo pongo en valor y lo voy a seguir haciendo hasta el último aliento.

Por Violeta Moraga

Equipo de Comunicación Popular Al Margen

Gira patagónica 2025

8 de Octubre – 21hs
Casa de la Cultural – Fiske Menuco
Calle 9 de Julio N 1043 – General Roca
🎟️ Entradas en https://www.entradaweb.com.ar/evento/9d507056/step/1

9 de Octubre – 21hs
Biblioteca Osvaldo Bayer
Calafate 16, Villa la Angostura
🎟️ Entradas en https://www.entradaweb.com.ar/evento/9d507056/step/1

10 de Octubre – 21hs
Espacio Trama
General roca 320, San Martín de los Andes
🎟️ Entradas en https://www.entradaweb.com.ar/evento/79722dfc/step/1:

11 de Octubre – 21hs
Camping Músical
Vivaldi 1.000, Km 24, Bariloche
🎸 Junto a Luis Chávez Chávez y la @cameratajuvenilmunicipal
🎟️ Entradas //www.passline.com/eventos/juan-falu-en-concierto

12 de Octubre – 21hs
Casa del Bicentenario
Gral. Roca 643, El Bolsón

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