A desalambrar

La semana pasada comenzó una ardua tarea en las orillas del lago Moreno para volver a darle carácter público a muchas costas que de algún modo han sido “tomadas” por privados que llevan el alambrado hasta lo imposible.

Claudio Otano dialogó con Al Margen respecto a la iniciativa de liberar costas en lago Moreno.

Sin embargo, a pesar de las resistencias de algunos propietarios se pudo avanzar de manera histórica para garantizar el derecho al libre acceso a estos espacios. La labor sigue esta semana y ya se elabora una propuesta de convenio para continuar liberando otros lagos.    

“Pudimos llevar adelante las tareas a pesar de algunas discusiones con algunos vecinos que tienen sus propiedades sobre el lago y nos preguntaban qué hacíamos en su costa, o por qué nos les avisamos antes. Cuestiones que no iban al caso porque estábamos interviniendo el espacio público para liberarlo de objetos que dificulten el libre tránsito. Lo que pasa es que muchos llevaban décadas sin que nadie les diga nada”, dice Claudio Otano, titular de la Delegación Municipal Lago Moreno.

Es que de alguna forma, la medida es histórica y si bien el reclamo por el libre acceso a las costas es de larga data, nunca se habían llevado adelante acciones tan concretas sobre una problemática que de, algún modo, quedó expuesta por la familia de Andrés Quinteros, el joven de 37 años que desapareció en este lago cuando paseaba en kayak junto a un amigo.  Fue justamente en el marco de su búsqueda que surgieron con fuerza las denuncias sobre costas llenas de alambrados y hasta pilotes de cemento que impedían el paso.    

“Estamos seguros de lo que hicimos y vamos a seguir adelante con la ley y la Constitución a favor” continúa Claudio. Y es que hay una serie de normas que lo avalan, como el art. 73 de la Constitución Provincial que garantiza el libre acceso a las costas de ríos y lagos o el Código Civil que garantiza el camino de sirga: una franja de 15 metros a orilla de cada lago público.

En este contexto expone otra problemática que quedó a la luz tras la tarea, y se refiere a la cantidad de muelles ilegales sobre las costas. “Hay una ordenanza (la 1215) del año 2002 que establece muy claro cómo se debe administrar un muelle y las características que tiene que tener, entre ellas, permitir el libre tránsito en su diseño, algo que no se cumple en muchos casos, así como las medidas que deben tener, ni nada. La mayoría de estos 80 muelles que hay aproximadamente en el perímetro del lago Moreno no están habilitados”.

En este sentido, se hizo un relevamiento sobre las dimensiones, formas de construcción, y otros detalles que escapan a las normas para llegar a los propietarios por la vía legal. “Se relevó con documentación fotográfica para linkear con nuestra base de datos y los titulares de cada lote de tal manera que podamos llegar de forma precisa con la intimación a cada propietario para que se ajuste a la ley. Es toda una intervención histórica que nunca se hizo de esta forma y esperamos que esto tenga alguna propagación en otras jurisdicciones”.

Alambrados en las costas públicas no permiten el acceso a lo que es de todxs. Foto: Municipio.

Replicar

El trabajo que se desarrolló en el lago Moreno debería ahora replicarse en otros lagos, pero cualquier avance en ese sentido necesita de la decisión política de Parques Nacionales. “El lago Moreno es de jurisdicción municipal, por eso ahí pudimos avanzar directamente, a diferencia del Nahuel Huapi y el lago Gutiérrez que son espejos de agua pertenecientes a Parques Nacionales. Ahí nosotros no lo podemos hacer pero si podemos colaborar. De hecho, se va a proponer a la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi un modelo de convenio que ellos tendrán que evaluar para trabajar en conjunto en esas dos jurisdicciones. Si vamos a hacer un operativo podemos aunar fuerzas, recursos humanos, embarcaciones, etc., y llegar a hacer lo mismo que acá: quitar alambrados que invaden claramente el espacio público”.

Claudio, señala que “algunos propietarios fueron acostumbrándose a interpretar que, porque tienen acceso a las costas, eso es de ellos. Incluso hay inmobiliarias en Buenos Aires que publican esto de excelente propiedad con costa de lago y mucha gente interpreta que compra la costa. Lo ves también en los muelles que dicen propiedad privada, no pasar. Sin embargo, hasta el muelle es público: cuando ves la ordenanza, vos podés habilitar un muelle en la costa sobre la que da tu propiedad, pero ese muelle sigue siendo público, cualquier embarcación que necesita su uso debe poder acceder, porque es de uso público, lo que el Estado te da es la posibilidad de que vos lo construyas y obviamente el más beneficiado sos vos porque tu propiedad da al lago y eso va a devenir en que puedas atracar tu embarcación, pero no es de uso privado”.

Finalmente Claudio Otano rescata la decisión política para llevar adelante la tarea, haciendo cumplir una ordenanza y un derecho que trasciende al poder de turno para responder a un reclamo histórico. “Ojalá que esto lo podamos replicar y sirva para visibilizar esta problemática.  No deben primar mezquindades políticas, esto hay que mirarlo como política de Estado y hacia eso temeos que ir”.

Por Violeta Moraga

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen