A una Cámara de distancia

Miles de plazas del país vivieron con muchísimas expectativas lo que ocurrió en la jornada de ayer. Inclusive hasta altas horas de la madrugada, momento en el que se llevó adelante la votación por el proyecto de Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que ahora girará a Senadores. En Bariloche también se dijo sí y se tiñó de verde con diferentes acciones, a pesar de la hostilidad del clima.

A pesar del mal tiempo, el movimiento feminista de Bariloche se apostó en el Centro Cívico a la espera de la votación del proyecto de ley. Foto: Euge Neme

Mientras adentro del Congreso las exposiciones y los debates ardían, las plazas del país se teñían de verde, de glitter, de cantos, de sororidad y militancia. Todas las acciones que se generaron tanto en la previa a la sanción en la Cámara Baja, como las que se dieron en el día de ayer, fueron organizadas por el movimiento feminista que, ansioso, no quería dejar de hacerse notar una vez más, ante un nuevo escenario posible de ampliación de derechos.

Y hablamos de derechos históricamente negados para las mujeres y cuerpos gestantes, de luchas y reclamos que se vienen dando prácticamente desde los inicios de la marea verde, con trayectoria en el mundo y con repercusión en el país, tal vez con mayor énfasis desde 2018 ya que fue el antecedente más cercano a contar con la ley que hoy nuevamente se está poniendo en consideración. Afortunadamente, todo esto fue entendido por las y los representantes que elegimos para que nos representen en Diputados, por lo tanto, las celebraciones y emociones dentro y fuera de las casas no caben en el pecho.

Como es de costumbre en Bariloche, se llovió todo, se cayó el cielo. Días de mucho calor y poco viento antecedieron a la jornada de ayer. Por lo tanto, las expectativas de poder disfrutar una Plaza de los Pañuelos a puro baile, encuentro y pantalla gigante para seguir el minuto a minuto, se empezaron a complicar a media tarde.

Pero, así como en todas las luchas que se encaran, se estuvo igual. Poniendo el cuerpo sin importar nada de nada, ya sea frío, empaparse o refugiarse bajo paraguas, toldos o algún techo por ahí. En fin, a pesar de la hostilidad del clima, muchas personas decidieron acercarse igual, con tambores, con pañuelos, con danzas, con carteles para acompañar el momento, en compañía, en un año difícil en el que prácticamente no hubo calle para un movimiento que vive de eso. 

Desde Al Margen, conversarmos con Laura Velázquez, integrante independiente de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito de la regional Bariloche, quien contó que el espacio surgió en marzo en contexto de pandemia.

«Primero tuvimos actividades virtuales hasta que se pudo salir a las calles. Mientras tanto, tuvimos mucho impacto en las redes sociales con conversatorios», dijo.

Consultada en relación a cómo se vive la discusión en Bariloche, sostuvo que «nuestra ciudad es compleja. No por nada hace unos días atrás estuvimos pintando la Plaza de los Pañuelos y los Kultrunes. La postura está bastante polarizada y eso no significa que nosotres nos quedemos esperando a que nos reciban con los brazos abiertos«.

Opinó que, «como Campaña y regional, lo que estamos defendiendo es una cuestión de salud pública y derechos humanos, sexuales y reproductivos«. En este sentido, hizo hincapié en la «mala publicidad» a este movimiento.

«Creo que hoy la bandera más fuerte que levantamos es la defensa de la salud pública y la reivindicación de derechos», puntualizó. Además, reconoció que en caso de que el proyecto sea aprobado «tenemos mucho laburo» para el después y cuestionó el «manto gris en relación a la objeción de conciencia» que incorpora la iniciativa tratada en el Congreso. 

Una similar reflexión realizó Mónica González, integrante del Bondi Feminista del Colectivo Al Margen, quien además aportó que el «2018 fue el punto de entrada para instalar la discusión que hoy ya está muy arraigada en la sociedad, en lo popular«.

«Eso facilita que se siga sosteniendo con tanta fuerza«, dijo al tiempo que reconoció que esta postura busca una ampliación de derechos, pero que es un «paso a paso», y que «en 15 días habrá que salir nuevamente a las calles para que sea ley«, ya que ahora resta saber qué ocurrirá en la Cámara de Senadores. 

Por su parte, Agustina Véliz, integrante del Frente de Mujeres de la JP Bariloche, se mostró muy entusiasmada de vivir nuevamente un día que realmente puede hacer historia. Destacó el ser «muchas más que en 2018» porque «la juventud se mueve mucho«, y explicó que esta lucha «es uno de los motivos por los que una se acerca al feminismo«.

Además, opinó que hay muchos prejuicios en torno al tema, e instó a «que piensen en las mujeres, en sus hijas, en que puedan decidir. No es moral la lucha, el debate es político«, enfatizó y deseó «que este año sea ley y sino nos seguiremos viendo en las calles«.

Así como estos testimonios, hay miles a lo largo y a lo ancho del país que hoy están con más esperanzas que ayer. El debate fue largo e intenso, se extendió hasta largas horas de la madrugada. Se vivió en el Centro Cívico como en 2018, también se siguió en las casas cuando el clima no se soportó más. Lo cierto, es que hoy muchísimas personas amanecieron con la algarabía de saber que se está a un sólo paso, o mejor dicho, a una sola Cámara, para que finalmente y de una vez por todas sea ley.

Para quienes somos más ansiosos y ansiosas, estas semanas por delante serán un tanto difíciles, aunque también sabemos que serán semanas de muchas acciones y visibilizaciones, porque la marea verde no descansa. Se ha esperado tanto por este momento, se han superado frustraciones inmensas como la del 2018, que se puede aguantar tranquilamente para ver qué ocurrirá en Senadores, más aún sabiendo que el panorama es muy alentador por todo el trabajo realizado durante estos dos últimos años. Mientras tanto, solo resta seguir pensando estrategias para el después, porque sabemos que el camino recién empieza. 

Por Luciana Avilés

Fotografías: Euge Neme

Cooperativa de Comunicación Popular Al  Margen