El futuro llegó

Con un fuerte trabajo de concientización sobre los problemas medioambientales, la organización Jóvenes por Bariloche pone manos a la obra en tareas concretas que puedan generar cambios desde la acción.

Unos 70 jóvenes están forestando espacios públicos de Bariloche. Foto: VM.

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo” (Eduardo Galeano).

Es un sábado frío de noviembre en Bariloche. El cielo encapotado deja caer las primeras gotas que son arrastradas por el viento y no llegan a impedir la tarea: sobre el terreno que rodea el Hospital Zonal Ramón Carrillo un grupo de jóvenes se desperdiga recolectando basura, cortando el pasto, generando nuevos canteros. Cada uno parece saber lo que tiene que hacer y avanza diligente ganando tiempo para cumplir con la primera de las dos jornadas de limpieza y forestación planificadas en este lugar como cierre de la temporada de plantaciones que vienen llevando adelante a lo largo de estos meses. Es una de las tareas principales -entre varias otras- que realizan como Jóvenes por Bariloche, una organización sin fines de lucro que nació con la intención de promover actividades que conlleven a la concientización y cuidado del medio ambiente.

Arrancamos hace un año a raíz de la preocupación por lo que estaba sucediendo en Brasil con los incendios en el Amazonas. Fue una forma de decir: qué podemos hacer en Bariloche y cómo podemos ayudar. Entonces empezamos a activar con lo que es concientización ambiental, planteando ideas y acciones que podíamos llevar adelante en equipo”, cuenta Jenifer Navarro, integrante y una de las coordinadoras de la organización. 

En este contexto, una de las tareas que más entusiasmó fue la de forestar diferentes espacios públicos de la ciudad. “Trabajamos en más de 10 barrios de Bariloche y plantamos más de 300 árboles”, detalla. Generalmente coordinan con las juntas vecinales, consultando de manera previa antes de ir al territorio. “El grupo empezó a hacerse más conocido y ahora muchos presidentes de junta o vecinos nos empezaron a llamar para colaborar con las plantaciones. En este trabajo nos dimos cuenta, también, que en las plazas había mucha basura, al principio quedaba todo muy lindo plantado pero te encontrabas desde pañales hasta restos de metales. Nos pareció que era un tema que había que solucionar, así que implementamos la limpieza y la reforestación en las plazas y bulevares”.

La última actividad fue en el Hospital en reconocimiebto a la tarea del personal de Salud. Foto: VM.

Convocatoria

El grupo que empezó con tres personas hoy cuenta con más de 70 participantes, unos 20 de manera fija y otros que van rotando. “Arranqué por la invitación de una amiga y me pasó que al ver el trabajo dije: quiero ser parte, desde la acción. Entonces el tiempo libre lo dedico a algo que es para todos, más que para algo personal, es un compartir”, cuenta Diego Navone. “Empezamos a juntarnos a raíz de ver que en Bariloche también sucedían todas estas cosas que están pasando a nivel mundial. Es una forma de empezar a limpiar nuestro patio, por decirlo de alguna manera, y una experiencia muy gratificante porque en el mismo hacer la gente que nos ve se va sumando. Fuimos a las plazas de los barrios y los vecinos nos observan y al ver esa acción empiezan a decir ‘me sumo’. Creo que si nosotros mismos no nos encargamos de nuestro lugar es difícil, no podemos esperar una ayuda externa, tenemos que empezar a accionar”, continúa Diego y cuenta que en el camino van recibiendo ayudas como donaciones de herramientas, guantes, árboles a través de Parques Nacionales, Servicio forestal andino y la delegación de Bariloche, mediante la Universidad de Río Negro, así como Parques y Jardines que acompañó con tutores y orientación. “Invitamos a vecinos del barrio, grupos de amigos, personas que viven en Bariloche a participar”.

Con los guantes puestos en medio de la tarea Ayluz también cuenta su experiencia: “Siempre tuve muchas ganas de participar en algo grande pero no encontraba el espacio. Empecé a estar en un grupo de Facebook donde preguntaron quién quería juntarse a limpiar, a hacer activismo pacífico. Me metí primero en Tierra Activa y ahí me encontré con Jóvenes por Bariloche y participé de la primera plantación en septiembre”.

Sobre la ladera del hospital que da a la calle Moreno el paisaje ya se ve cambiado mientras las carretillas siguen yendo y viniendo con pedazos de escombro, plásticos, colillas de cigarrillo. El patio interno, que es donde suelen tomarse un respiro los trabajadores y trabajadoras del hospital, también se va despejando de ramas y tornando más amigable. 

Elegimos venir al hospital y embellecer el lugar como una forma de agradecer a todo el personal de salud que trabaja acá. Agradecer a ellos a través de esta acción”, explica Jeni. La convocatoria también se amplió a la recolección de alimentos para llevar al merendero Hormiguitas del barrio Nahuel Hue. “Nos contaron que tuvieron que parar con la entrega de almuerzos a mas de 50 familias por falta insumos. Así que también estamos recibiendo donaciones de verduras y frutas. Nos damos cuenta que si todos ponemos un poquito podemos construir grades cosas. Entendemos que uno solo puede hacer mucho, pero la magia y el poder llega cuando todas esas acciones individuales se transforman en algo colectivo”.

Las formas de producción otra vertiente de la conciencia medioambiental que moviliza a les Jóvenes. Foto: Euge Neme.

Somos el presente

Para lo que queda del año la organización se propone realizar algunos festivales con la finalidad de seguir concientizando sobre diversas problemáticas. Desde Jóvenes por Bariloche señalan que hay tres ejes principales que vienen trabajando en este tiempo: el No al acuerdo porcino con China, a nivel nacional, el no a la mega minería a nivel provincial y el no al basurero a cielo abierto en Bariloche.

En la Constitución dice que el basurero a cielo abierto está prohibido. Sin embargo en Argentina hay más de 5.000 y en Bariloche tenemos uno. Durante muchos años hubo un negacionismo sobre el cambio climático, pero hoy en día la ciencia demuestra que se están derritiendo los glaciares, que hay gente que se tuvo que ir de sus hogares por las inundaciones, etc, es un tema que tiene que estar sobre la agenda, que tiene que tratarse y trabajarse. Buscamos informar de manera simple, que no tengas que ser un científico para entender lo que está pasando. Si empezás a entender y a estudiar un poco el tema te alarma y te preocupa mucho. Tenemos diez años para, ya no te digo revertir, sino tratar de que las consecuencias del cambio climático no sean tan severas. Hay mucha gente que no está despierta, y esto también es un despertar de conciencia. En 20 años voy a tener 44 y también quiero que mis hijos puedan disfrutar de un lago limpio, de la infancia que yo tuve. Nos dicen que somos el futuro, pero nosotros tenemos que ocuparnos del presente, si no nos ocupamos ahora en el futuro no lo vamos a tener ni vegetación, ni lago, ni mares, ni biodiversidad. Hay un montón de cosas de las que hay que preocuparse, ocuparse y accionar”, concluye Jeni y Diego alienta: “Si todos nos ayudamos puede haber un gran cambio. Todo este organismo natural que nos engloba es parte de nosotros, si logramos ese trabajo en equipo y colaboramos con el medioambiente podemos vivir armoniosamente”.

Lo cierto es que la zona de trabajo es amplia. Junto con la limpieza durante estos meses también se estuvo trabajando sobre el acopio de plástico a raíz de lo cual se invitó a hacer eco botellas como una de las formas reducir este material. Se empezó con un punto de acopio y se terminó con siete, a partir de los cuales se recolectaron más de 5 mil eco botellas y eco ladrillos que sirvieron para la construcción de tres hogares.

Otra de las tareas que entusiasmó al grupo fue la realización de un invernadero escuela para aprender a cultivar los propios alimentos, capacitarse y adquirir saberes. La obra fue llevada adelante y ya se encuentra en el barrio El Frutillar con idea de hacer otro en el barrio Ayelén. Ayluz concluye: “Se van creando cosas hermosas y los lazos van creciendo mucho. Esperamos que el 2021 se venga con muchas actividades y sigamos concientizándonos. Estamos todos conectados y cuando nos unimos podemos hacer muchos cambios. Eso es Jóvenes por Bariloche, tratar de despertar a otras personas con nuestras acciones”.

Por Violeta Moraga

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen