El Dios mas humano de todos

Nació en un barrio privado, privado de luz y agua, pero no de sueños y de nada se privó en la vida. Fue de todo y todo. Fue cebollita y gambeta. Fue barrilete cósmico y también habitué de los peores infiernos. Se abrazó con Menem y después lo puteó en todos los idiomas. Fue la cara del sol sin drogas y de las drogas sin sol.

Diego asumió su compromiso politíco con la causa de los pueblos de la Patria Grande.

Homenaje sonoro

Coqueteó con el macrismo en Boca y después lo señalo como el gran ladrón. Fue amigo de Fidel y guevarista. Fue la cara del No a ALCA. Se abrazó a las Abuelas y Madres. Gambeteo a rivales y a los límites. No se privó de decir mil pelotudeces, pero dejó miles de frases históricas. Fue familiero, a veces gran padre, a veces pésimo, a veces ausente.

Nunca dejó de ser el pibe rebelde de la villa, que con sus formas incomodaba a los caretas que se le acercaban. Nos hacía quedar bien, genial, pésimo o con vergüenza ante el mundo. Pero todos lo identificaban con nuestro país. Fue Selección e hincha de cualquier. Representante de nuestro suelo. Fue un peronista con todos sus vaivenes y contradicciones y según sus propias palabras «cristinista hasta la muerte». Fue el primer rockstar del deporte, era tapa de diarios cualquier cosa que el hiciera, intimidad cero, fue la primer gran presa de la gran prensa basura, lo usaron y basurearon siempre. Fue el más grande jugador y un olvidable técnico, una gran inspiración para jugadores y una gran sombra sobre los «nombrados» sucesores en la pelota, incomparables por época y también porque casi nadie puede vivir tantas vidas en una sola vida.

Se dio el lujo de plantarle cara y ganarle a los poderosos en la cancha y afuera, hasta un sindicato internacional de jugadores de futbol medio que armó.  Perdió y perdió muchas veces y cayó muchas veces. Fue presa de la FIFA y de la Cosa Nostra y hasta de Bush Jr. y, aunque lo pisotearon, nunca fue su felpudo. Y muchas veces peleó y peleó por levantarse de nuevo y a veces lo logró. Por todo eso bueno, genial, malo, vergonzoso, triste, épico, tragicómico, revolucionario, contradictorio, heroico y mucho más sea que en cualquier lugar del mundo se pueda identificar su nombre con todo un país y se diga Argentina… Maradona

Por Manu de Paz

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen