“La interculturalidad se debe abordar de la misma manera que la ESI”

Las expresiones racistas y xenófobas se incrementaron en los últimos tiempos. Profundizar una sociedad intercultural es un desafío pendiente, principalmente en la escuela pública. Sobre este tema conversamos con Mariana Morán, mapuche y docente que promueve una interculturalidad transversal a la currícula escolar.

Mariana realizó su tésis para cargos directivos acerca de interculturalidad. Foto: Euge Neme.

– ¿Cuál es tu relación con la escuela pública actualmente?

-El año pasado tuve la oportunidad de participar de un concurso docente a nivel provincial para acceder a cargos directivos, tuvimos todo un año de formación y de evaluaciones permanentes y en la instancia final mi trabajo fue sobre interculturalidad y escuela pública. Es algo que atraviesa mi vida desde hace más de 20 años, así que como mujer mapuche y como docente en defensa de la escuela pública me pareció que era la oportunidad para hacer visible dos cuestiones que van de la mano, que me atraviesan a mí y a mi familia.

Actualmente soy vicedirectora de la Escuela 328 conocida en Furilofche como la escuela “Techo amarillo”. Es una escuela que está localizada en las calles Elordi y Mascardi, una zona perteneciente a los sectores populares de nuestro territorio. Este año comencé a trabajar allí, con mucho agradecimiento al plantel docente y la comunidad educativa que me recibieron muy bien. Estoy sorprendida gratamente con el enorme trabajo que se está llevando a cabo con respecto a la interculturalidad y a la visibilización del pueblo mapuche. La importancia de hacer visible a nuestro pueblo, a nuestros niños y niñas en las escuelas públicas, donde la mayoría de los y las estudiantes son pertenecientes a nuestro pueblo y donde se nos ha invisibilizado durante tantos años. Celebro la cantidad de docentes que toman la iniciativa de hacerlos visibles.

– ¿Cómo ves el presente en Bariloche en relación a la interculturalidad?

-Yo creo que son momentos complicados pero nunca nuestro pueblo ha tenido momentos que han sido fáciles. Quizás ahora se hace más visible esta cuestión del racismo. Cuando una nombra la palabra racismo, el otro se pone a la defensiva y lo primero que dicen es “no somos racistas”. Yo creo que el primer paso para poder deconstruirnos e ir hacia la construcción de una sociedad intercultural es aceptarlo, desde la mirada crítica, sacando de lado las cuestiones folclóricas. Todos los días nos levantamos y salimos al mundo siendo mapuches, sabiendo que no es fácil el día a día. No es fácil estar en los espacios públicos desde las cosas más cotidianas como cuando vas al almacén.

Una preocupación enorme es el rebrote del racismo que se ha leído a través de los comentarios de las notas de algunos medios que tienen una mirada tendenciosa y fogonean muchas veces los conflictos. Nosotros escuchamos los comentarios de una sociedad que tiene arraigado el racismo. Creo que el primer paso es nombrar las cosas como son. Es racismo y odio lo que sentimos muchos de nosotros en nuestros propios cuerpos. Hay una memoria ancestral que nos remite a esto, no es nada nuevo.

Hoy día estamos vivos en este territorio y merecemos el respeto por lo que somos. Yo celebro el trabajo de hormigas que hacen muchos maestros y maestras, silencioso muchas veces, pero que están en las escuelas, abrazando a nuestros niños y abriendo puertas a todos aquellos que quieren abordar la interculturalidad. La interculturalidad es para todos, no solo para las y los mapuche.

– ¿Cuáles te parecen que son los principales puntos a tratar en una escuela pública para que este concepto de interculturalidad se haga raíz?

-Yo creo que el primer punto es salir un poco de las cuestiones folclóricas. En el calendario escolar, después de muchas luchas, hemos logrado que se instalen ciertas fechas como el Winoy Tripantu y el Camaruco. Siempre decimos que hay que dejar de folclorizar, que sólo nos convoquen para el 12 de octubre… Está muy bueno ir a dar charlas pero lo que nosotros realmente necesitamos es que la interculturalidad sea transversal a la currícula y al calendario escolar, como lo es la ESI.

La Educación Sexual Integral desde sus propuestas y sus contenidos atraviesa a todas las áreas que están en la currícula, desde mi experiencia personal soy una convencida de que la interculturalidad se debe abordar de la misma manera. Para esto necesitamos una formación específica y fuerte para los compañeros y compañeras docentes. Creo que para hacer un trabajo que sea realmente significativo y transformador necesitamos más presencia y que sea trasversal. No estamos en cualquier territorio, estamos en territorio mapuche, viviendo en Puelmapu y es de suma importancia. Yo creo que se evitarían muchas cuestiones que tienen que ver con el racismo. Tenemos que apostar a construir un Wallmapu más justo, sobre todo para nuestros chiques.

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Por Fabián Agosta y Julia Biagioli

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen