La guinda no se mancha

El 9 y 10 de noviembre Bariloche será escenario del IV Torneo Homenaje a los Rugbiers Desaparecidos. Carola Ochoa, que investigó la vida de aquellos 151 revolucionarios víctimas del terrorismo de Estado, nos cuenta su desconocida historia.

Los All Blaks Visitaron la Esma en su último paso por Argentina y visibilizaron los 151 rugbiers desaparecidos en la dictadura.

De los 220 deportistas federados víctimas del terrorismo de Estado en la Argentina, 151 jugaban rugby. El dato fue revelado por Carola Ochoa, una investigadora autodidacta que en 2013 empezó a reseñar sus biografías y volcarlas a la página de Facebook que hoy lleva de nombre IV Torneo Nacional Homenaje a los Rugbiers Desaparecidos.

Es también ella la impulsora de estos encuentros deportivos y políticos, acompañados de talleres y charlas que buscan mantener la memoria, encontrar la verdad y hacer justicia. El primero fue en 2016 en La Plata, al año siguiente en Ensenada, en 2018 en Rosario y el 9 y 10 de noviembre próximo en Bariloche.

“Al principio me apasioné y después me obsesioné. Es un trabajo de hormiga y solitario que me llevó a descuidar de mi familia. Sin tener la preparación necesaria que tiene la gente de Conicet, me costó muchísimo”, dice Carola Ochoa a Al Margen.

Las 151 historias reunidas nutrieron el libro del periodista Gustavo Veiga “Deportes, desaparecidos y dictadura” y sueña Ochoa con editar su propio ejemplar, a pesar de la negativa de empresas grandes como Planeta y otras pequeñas.

Nuestra entrevistada vive en San Juan y hace “trabajo social” en Villa Hipódromo, uno de los barrios más pobres de la capital. Hasta allí llevó la Carrera de Miguel -en homenaje al atleta desaparecido en la ciudad de La Plata- y por ese tiempo, casualmente, se enteró de la existencia de rugbiers desaparecidos.

El libro de Gustavo Veiga donde Carola aportó su investigación acerca de los rugbiers.

– ¿Cómo empezó el proyecto?

-Comencé buscando información en colectivos de Derechos Humanos, constatándola con el Nunca Más y yendo a los clubes, donde no siempre querían darme datos, nombres. Pero fue muy importante en la investigación Eliseo Branca, un puma de los ’80, símbolo del CASI (Club Atlético San Isidro). Él me dijo que si algún club tenía resquemor en darme información, que se contactaran con él. Nombrarlo me abrió muchas puertas. De lo que se trata es de no tener miedo.

-Y ¿cuál es el club con más desaparecidos?

-La Plata Rugby Club, con 20 rugbiers de una misma división. La Plata fue también la ciudad con más víctimas del terrorismo de Estado. Los 151 fueron desaparecidos en 12 localidades. A todas quisiéramos llevar el torneo homenaje.

– ¿A qué organizaciones pertenecían?

-Mayormente al PRT-ERP y Montoneros, pero había quienes militaban en Resistencia Libertaria (anarquista), JP, UES.

– ¿Te llamó la atención que un deporte con poca inserción popular lidere este triste ranking?

-Hay un prejuicio sobre la procedencia de clase de los rugbiers y su militancia en organizaciones populares revolucionarias. Mucha gente en las villas tiene prejuicios con el mundo del rugby, pero se derriban al contrastarlos con la realidad. Descubrí muchos clubes con fuerte inserción social, como Espartanos, que ingresa a las cárceles. O Pumpas XV, que trabaja con chicos con Síndrome de Down. El espíritu del rugby es muy solidario

– ¿Cuál fue el rol de la Unión Argentina de Rugby durante la dictadura?

-Creo que aquellos dirigentes que no tenían un vínculo con la dictadura desconocían lo que pasaba, por ignorancia. O si lo sabían, consideraban peligroso plantearlo.

Entendés que hubo silencio.

No por intereses espurios. Yo vengo de una familia que tenía mucho miedo. Mi papá decía que la época era muy peligrosa. Alojar a alguno de estos chicos implicaba riesgo para toda una familia. La dictadura no va a volver y un peligro sobre la democracia debe empujarnos a salir, no callarnos

– ¿Detectaste algún caso de complicidad de cierto dirigente con la desaparición de jugadores?

-Cuando investigué en Mar del Plata los desaparecidos de Nacional Nogales, me enteré que el administrador de la web del club era Gustavo Demarchi, compañero de varios jugadores desaparecidos y que hoy cumple condena a prisión perpetua (por seis asesinatos y asociación ilícita en el marco de la causa que investigó los crímenes de la Concentración Nacional Universitaria, una organización terrorista de ultraderecha)

– ¿Por qué el torneo en Bariloche, donde no hay rugbiers desaparecidos?

-Porque Martín Trebino insistió mucho para que así sea. Nos convenció sus ganas de homenajearlos.

“Bariloche no es rugbística, pero si emblemática social y culturalmente para la recuperación de la memoria y la verdad que todos queremos conocer”, dice a Al Margen Martín Trebino, a cargo en nuestra ciudad del IV Torneo Homenaje a los Rugbiers Desaparecidos.

Trebino fue coordinador infantil de rugby en Pehuenes y ahora secretario de la Unión de Rugby de los Lagos, una de las 23 ligas reconocidas por la UAR. Conoció a Carola Ochoa por Facebook y se puso a disposición para la investigación y organización de los torneos.

La actividad ya fue declarada de Interés por el Senado de la Nación y la Legislatura de Río Negro. Trebino se entusiasma con la visita de Estela de Carlotto y su nieto recuperado Ignacio, Roberto Cipriano de la Comisión Provincial por la Memoria y 25 familiares de los rugbiers desaparecidos.

El sábado 9 se llevará a cabo en la sede la UNCo en Bariloche la presentación del libro “Maten al rugbier”, de Daniel Gómez, sobre los 20 jugadores de La Plata Rugby Club desaparecidos. Expondrá la artista plástica Livia Canzi y están previstos once talleres, entre ellos una clínica para entrenadores a cargo de Eliseo Branca.

Al mismo tiempo, en el estadio municipal, se jugará un seven femenino, y el domingo uno masculino. Ya se cursaron invitaciones a varios clubes argentinos. La entrada será libre y gratuita.

Por Pablo Bassi

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen

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