7 de junio: dar testimonio en tiempos difíciles

En el día del periodista destacamos la unidad y la lucha de los trabajadores de prensa. Un sector que supo organizarse y dar la pelea frente a uno de los embates hacia la pluralidad de voces más grandes de los últimos tiempos.

Los despidos en Telam, síntoma de esta época. Foto: Euge Neme.

El balance que puede hacerse en el día del periodista, que se celebra este 7 de junio, es bastante penoso si se tienen en cuenta la cantidad de despidos y cierre de medios de los últimos años, situación que no ha hecho más que atentar contra la democratización de la información y la pluralidad de voces. Sin embargo, también debe ser noticia en este día, el importante avance en organización que ha tenido de uno de los sectores más postergados.

Así quedó plasmado en las calles, cada vez que los despidos en los medios privados y estatales avanzaron recortando voces. Y así también es denunciado por estas horas, con reclamos unificados por salarios y condiciones dignas de trabajo, la defensa de estatutos y convenios como banderas centrales para la construcción de la libertad de expresión.

“El mes que viene la Asociación de Periodistas de Bariloche -que es nuestro origen como sindicato- cumple 50 años”, dice Teresita Méndez, Secretaria General del Sindicato de Trabajadores de Prensa (SITRAPREN) de Bariloche y Zona Andina, que estuvo revisando los archivos de cara al aniversario. “En ese repaso veía que los trabajadores de prensa siempre fueron uno de los sectores mas postergadas, aunque, por supuesto, hay gobiernos que favorecen mas el ajuste, desde las empresas o desde el mismo Estado”, señala.

En este sentido, los últimos años han sido devastadores. Desde la asunción de Mauricio Macri han quedado más de 3000 trabajadores de prensa de todo el país sin su trabajo. Uno de los casos más impactantes fue el de la agencia Telam: en julio del año pasado al menos 350 familias se quedaron en la calle tras los despidos que llevó a cabo el gobierno nacional en la Agencia de Noticias del Estado. La situación, aunque no de manera tan grotesca, se replica en otros medios estatales, donde los despidos van de la mano del cierre de las producciones locales, de los noticieros del fin de semana, de la pluralidad, del enriquecimiento de voces. Así lo sufrió la Televisión Pública, Radio Nacional y los trabajadores de los canales Encuentro, Paka Paka y Deportv, entre otros.

También las grandes empresas de la comunicación alentaron los despidos a la par de la concentración mediática. Uno de los últimos casos, en una larga lista que incluye el cierre de medios históricos como Radio el Mundo, son los despidos de más de 60 trabajadores del grupo Clarín meses atrás. Frente a esto, los trabajadores llevaron adelante un importante paro de 48 horas, medida que no tenía lugar en el conglomerado mediático desde hacía tres décadas.

La situación en Bariloche tampoco escapa al escenario nacional, con trabajadores precarizados o de situaciones irregulares de contratación. “Tenemos dos casos de haber ido a la justicia. Uno es el de Carolina Cohen, de ANB, y mi caso: colaboré durante tres años en el Diario Río Negro y cuando reclamé que me emplearan como colaboradora permanente me despidieron. Ahora estoy esperando la resolución de la justicia, que luego de dos postergaciones se espera para el 21 de este mes. Eso va a sentar un buen precedente”.  

Ganar en organización

Lo cierto, es que tanto en medios privados, como en estatales, los trabajadores van ganando en organización, dejando plasmado en las calles las situaciones que atraviesa el sector y peleando en la justicia las reincorporaciones.  Acá en Bariloche estamos trabajando desde 2012 como sindicato y creo que hemos ido adquiriendo más fuerza frente a los responsables de los medios. Nos falta mucho todavía, pero hemos tenido logros importantes”, continúa Teresita y nombra el caso del diario El Cordillerano, con quienes “hemos tenido éxito en las gestiones logrando mejoras significativas”. Por eso, explica, “tratamos de seguir trabajando en cada medio”.

También reconoce cierto temor de los trabajadores a organizarse en un contexto donde la amenaza de los despidos está latente a cada paso.  “El temor a la pérdida del trabajo es una realidad, pero no se trata de criticar al trabajador que es el eslabón más débil: lo que tenemos que hacer es enfrentar a los responsables de los medios”.

Sin embargo, también observa un importante avance en la organización del sector.  “Antes uno no se animaba a cuestionarse, tradicionalmente el periodista hacía su trabajo de forma muy individual. Quizás por hacer lo que le gustaba aceptaba el mal pago, o no cuestionaba las condiciones. Nos faltaba la conciencia de que somos trabajadores y en eso se ha avanzado mucho. Incluso en esto de agruparnos. Habitualmente el trabajo periodístico fue medio individual y cada uno se arreglaba como podía. Ahora hay un crecimiento, una fuerza de unión del sector. Eso es importante”.

La comunicación un Derecho Humano

Conmemorando esta fecha, celebrada en homenaje a la salida del primer número de la Gazeta de Buenos Aires fundada por Mariano Moreno en 1810, es menester también volver a poner en prioridad la comunicación como un derecho humano fundamental, derecho establecido en todos los tratados internacionales que el Estado ha firmado y ratificado.

En este sentido, son los medios comunitarios y sin fines de lucro los que vienen dando una batalla central, visibilizando cómo la concentración y la escaza circulación de fuentes impacta en la democracia informativa, atentando contra el derecho a la diversidad de fuentes, miradas, perspectivas y actores de la comunicación. 

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, debatida ampliamente y sancionada por el Congreso Nacional en 2009, dio en este sentido un importantísimo paso. Sin embargo, es necesario un Estado que se ponga al servicio de esa pluralidad y garantice el funcionamiento a los sectores más débiles dentro del sistema de medios. Hoy, ese Estado ni siquiera cumple con el fomento legalmente establecido para medios de entidades sin fines de lucro y pueblos originarios y alienta el reparto discrecional y cada vez más concentrado de la pauta publicitaria. Imposible garantizar la libertad de expresión de la que tanto alarde se gusta hacer sin pluralidad de voces y democratización de la información. Mientras tanto, en este día del periodista, la unidad y la lucha de los trabajadores de prensa es la respuesta. 

Por Violeta Moraga

Equipo de comunicación Popular Colectivo al Margen

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El Colectivo al Margen es una organización social por la promoción de derechos, la inclusión social y la cultura del trabajo. Para llevar adelante estas acciones, el Colectivo motoriza dos áreas de trabajo: Un área de prevención y promoción de derechos, compuesta por dos cooperativas de trabajo destinadas y llevadas adelante por mas de 40 jóvenes de los barrios de Bariloche; un dispositivo de formación integral, en el barrio Nahuel Hue, donde concurren más de 20 adolescentes; y un equipo de fútbol femenino en el barrio Nuestras Malvinas. La otra área de trabajo es el sostenimiento de un Equipo de Comunicación Popular que impulsa un programa de radio semanal que se transmite por las radios comunitarias de la región; una productora de contenidos audiovisuales, que realiza campañas de sensibilización desde y para los movimientos sociales de la ciudad; una pagina Web, que visibiliza la agenda de las organizaciones populares; y una revista que cada dos meses tiene espacio y tiempo para esas otras noticias que no salen en los grandes medios y que además permite generar un ingreso económico a trabajadores desocupados y a personas que no pueden ingresar al mercado formal de trabajo. Dado el trabajo que realiza el Colectivo al Margen en el área de comunicación popular, infancia y adolescencia, derechos humanos, género y economía popular, la organización forma parte de consejos, foros, mesas, confederaciones y movimientos que impulsan políticas públicas nacidas desde el pie.