Crece la deuda social

La pobreza es la mas alta de la década. Crece la inseguridad alimentaria y hay menor acceso a la salud. Los mas afectados, niños, niñas y adolescentes.

32 % de pobreza midió la UCA. Foto: Nicolas Gonzalez

El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina publicó ayer su informe de pobreza multidimensional para la etapa 2010-2018 y hay cifras que son alarmantes; como la que contabiliza 31% de pobreza y casi un 8% de inseguridad alimentaria extrema.

La pobreza multidimensional refiere a un estándar de derechos básicos a los cuales deberían acceder las familias para tener una vida digna. El estudio hecho por la Universidad Católica no se centra en el acceso a una la canasta básica (pobreza monetaria) sino mas bien a la ausencia de servicios básicos y derechos insatisfechos.

El trabajo realizado por Juan Ignacio Bonfiglio destaca el crecimiento de la pobreza multidimensional dando en el 2018 el porcentaje más alto de los últimos 8 años con el 31% de la población.

“En 2018 tuvo lugar un importante incremento de la pobreza en un contexto fuertemente inflacionario y de estancamiento económico. Tras el descenso observado en 2017, 2018 asume el valor más alto de la serie, afectando la pobreza al 23% de los hogares y al 31% de la población. Esta tendencia se explica principalmente por el deterioro de los ingresos de los hogares que no eran pobres por ingresos pero se encontraban en situación vulnerable en relación a las dimensiones de derechos consideradas.” Expresa el autor del informe.

Mientras que la franja de no pobres y no vulnerables se mantuvo estable, aumentó notoriamente la pobreza estructural. Es decir, la población que no solo esta debajo de la línea de pobreza respecto a una canasta básica de alimentos, sino que además tiene necesidades básicas insatisfechas. Una manera técnica de nombrar a las familias que saltean comidas, pasan frio o tienen una letrina como baño. Los pobres estructurales pasaron del 12 al 14 %, mientras que los pobres no estructurales aumentaron 2,5 % respecto al 2017. Ese porcentaje sumado indica que son los sectores medios los que empiezan a caer en la pobreza, mientras que los pobres se convierten en pobres estructurales.

Si bien el trabajo tomó ciudades con mas de 200.000 habitantes (en Patagonia el muestreo se realizó en Neuquén capital y alrededores) nuestra ciudad en general y los barrios del alto en particular al no contar con un servicio básico como el gas, son los conglomerados que engrosan ese 14% de pobres estructurales. “14 de cada 100 hogares habitan en viviendas precarias y al menos 8 de cada 100 no cuentan con baño y conviven hacinados. El 27% de la población habita en hogares con alguno de estos déficit. Ha habido una mejora en los últimos años, pero la pobreza estructural se profundiza” Dice el informe y cualquiera que halla caminado por las calles de Nahuel Hue, 29 de Setiembre o San Francisco IV puede dar cuenta con sus propios ojos de esta problemática que afecta el normal desarrollo de pibes y pibas.

Mas pobreza menos escuela

Otro índice que crecio al ritmo del aumento de la crisis económica es el déficit educativo. Esta variable da cuenta de niños, niñas y adolescentes que se encuentran afuera del sistema educativo: el 3% de los niños de entre 4 y 17 años no asiste a la escuela, el 23% de los jóvenes no terminó el secundario y 10% de los adultos no terminó el primario. Todos indicadores que habían mejorado muchísimo a partir de la implementación de la Asignación Universal por Hijo, política que va a cumplir 10 años en octubre de este año. Si bien el programa tuvo continuidad, el aumento de la pobreza estructural en los 2 últimos años impactó negativamente aumentando la deserción escolar.

Otro índice que preocupa es la falta de atención en salud: “1,7 de cada 10 hogares no logran cubrir sus necesidades básicas de salud. En esos hogares vive el 22% de la población urbana. La situación ha empeorado con la crisis.” Argumenta el estudio de la Universidad Católica.  Esta problemática bien la conocen los trabajadores de la economía popular que no han podido inscribirse en el Monotributo Social o han sido dados de baja por el Ministerio de Desarrollo Social de nación y engrosarán ese número de aquí a unos meses.

Es la franja de los trabajadores informales la mas afectada por la crisis. Mientras que en el 2010 Un 38 % eran pobres hoy superan el 52%. El estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina grafica claramente que la crisis recae sobre las espaldas (y los bolsillos) de los que menos tienen.

Por Alejandro Palmas

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen