El 30 % de niños y niñas sufren pobreza en Bariloche

Se trata de un estudio realizado por UNICEF donde se analiza la pobreza no monetaria. El estudio fue realizado en Bariloche como muestra de Patagonia.

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Las mesas interinstitucionales denunciaron en el Consejo de Infancia la situación de los niños del Alto en junio pasado. foto: Euge Neme.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -UNICEF- realizó un estudio de pobreza no monetaria en argentina donde en promedio se estima en 48 % la pobreza en niños, niñas y adolescentes.

El estudio toma en cuenta múltiples dimensiones, principalmente el acceso de la población infantil a las condiciones de vida estructural. Es decir, que el estudio no tubo en cuenta tanto el ingreso económico para alcanzar los bienes y servicios de la canasta básica, sino mas bien las condiciones de las viviendas y el acceso a los servicios básicos como agua, gas, cloacas y electricidad entre otros, al que tienen acceso los niños.

Bariloche fue tomada como muestra para la Patagonia y el estudio se realizó a mediados de octubre en Pampa de Huenuleo, en los barrios Nuestras Malvinas y Nahuel Hue.

Del mismo participaron diferentes instituciones y organizaciones de dichos barrios donde el equipo de Unicef realizó dinámicas grupales y entrevistas personales con grupos niños y niñas, adolescentes, familias y referentes territoriales.

A pesar que el numero de pobreza calculado es muy elevado, la Patagonia tiene los mejores indicadores del país, mientras que para el Gran Buenos Aires el estudio arrojó el 58,5 % de niños y niñas en situación de pobreza no monetaria.

Pampa de Huenuleo

 Meses atrás organizaciones sociales pertenecientes al Movimiento de Infancia de Bariloche en articulación con la Universidad de Río Negro cruzó los datos poblacionales del Censo 2010 con la Encuesta Anual de Hogares que realiza el INDEC para tomar indicadores de pobreza en la población Infantil. El análisis desagregó la población de Pampa de Huenuleo para analizar datos mas focalizados a esos barrios populares del Alto y arrojó los siguientes datos: el 38% de los niños de entre 0 a 5 años tienen necesidades básicas Insatisfechas. El 18 % de la misma franja etaria tiene una situación de precariedad respecto a la vivienda y trepa casi al 60% la ausencia de algún servicio básico en la misma población.

Otros datos desagregados de este trabajo realizado por el Instituto Interdisciplinario de Estudios sobre Territorio, Economía y Sociedad (CIETES) de la Universidad de Río Negro fueron que arriba de un 40 % de niños de 0 a 18 años tienen deficiencia en la construcción de su vivienda y que en promedio el 15 % de pibes y pibas sufren hacinamiento crítico, llegando casi al 20 % en las edades de la primera infancia.

Es decir que el estudio realizado por Unicef confirma los datos duros recabados por la Universidad de Rio Negro. No hace falta ser académico ni formar parte de una organización internacional para ratificar lo que cualquier vecino de a pie puede ver con sus propios ojos cuando vive o recorre los barrios populares de Bariloche.

La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular -CTEP- viene pidiendo desde hace unos meses que se declare la Emergencia Alimentaria para 12.000 pibes y pibas que es la población infantil que estiman que no están recibiendo una alimentación adecuada. El Municipio convocó a una mesa interinstitucional a pedido de los Movimientos Sociales donde por ahora, solo se comprometieron a analizar la situación planteada y pedir los nombres de los pibes que recurren a los merenderos barriales.

Este estudio de Unicef también se suma al de la Universidad Católica Argentina que estima la pobreza infantil en casi el 50 % de la población. Los indicadores solo son eso, indicadores y nada tienen que ver con ese dolor que empieza por la panza, se vuelve crónico o se tapa a fuerza de mate y torta frita, y deja secuelas que llevarán mucho tiempo solucionar. Maestros y agentes sanitarios dan cuenta de eso diariamente en aulas y salitas cuando el aprendizaje no fluye o cuando luego de varios años vuelve a crecer el Programa Peñi para desnutrición y bajo peso.

Una realidad que algunos funcionarios no quieren ver.

 

Por Alejandro Palmas

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen