Tata Cedrón y la memoria viva

El pasado 1ro de julio se cumplieron 47 años del fallecimiento de Juan Domingo Perón. Con la excusa de la efeméride, desde Al Margen conversamos con el Tata Cedrón, reconocido músico y compositor de tango argentino nacido en 1939.

Tata Cedrón recordó a Perón y su militancia en Montoneros en los 70 antes de partir al exilio.

– ¿Dónde estabas y cómo te enteraste de la muerte de Perón?

-El 18 de octubre de 1974 yo me fui a Francia. Una vez me preguntaron en el Consulado Argentino qué día me fui, les dije la fecha y qué buena memoria me dijeron, pero es un día después del 17 de octubre, no me lo puedo olvidar. Fue duro, porque en esa época tenía más de 30 años y ya había tenido una experiencia de participación en la vida social de chico; haciendo títeres, trabajando con chicos, en hoteles, en cerámica, en el campo ordeñando vacas, estudiando guitarras… como ciudadano proletario hablando de Marx. Tenía todo ese bagaje. Después del 55 a nosotros nos tocó la resistencia, muchas injusticias ya con un gobierno militar duro, los fusiladores de José León Suárez, yo tenía 15 años cuando pasó eso, ya era un adolescente que pensaba y que estaba presente.

Después en los sesenta vino la música, yo empecé a componer, a hacer canciones, mi primer disco con Gelman es del 64. Yo me pongo a pensar ahora el contenido de la obra mía, que duro y que fuerte, digo porqué tuvimos que hacer ese tipo de canciones tan duras, sobre fusilamientos, nosotros hicimos una cantata con lo de Trelew. Nos tocó vivir esa época, los movimientos sociales que había en los sesenta y los setenta, la lucha armada, los gobiernos antiperonistas que no se podía hablar de Perón. Era un encierro muy grande y nosotros éramos jóvenes vitales, teníamos fuerza, ambiciones. Yo quería una buena educación para mis hijos, no quería un milico de ministro de Educación.

Fueron momentos muy difíciles, yo estuve en las dos marchas de Ezeiza. Salía el día anterior desde la Villa 31, llovía muchísimo, caminando desde Retiro hasta Ezeiza, éramos miles con mucha ambición y mucho amor. El segundo Ezeiza estaba al lado de las balaceras, tiraban tiros, me subí arriba de un camioncito para salir y estaba lleno de fusiles. Mirá lo que vivíamos nosotros en esa época…

– ¿Cuál fue tu reflexión inmediata luego de la muerte de Perón, teniendo en cuenta el entorno que quedaba?

-El entorno de Perón era una cosa pero lo que nos estaba mordiendo era el poder real, el poder económico, el poder que tenían los liberales. Yo milité en esa época por el “luche y vuelve”, cuando volvió Perón para mí era el padre que nos iba a guiar, Perón fue un guía. Después con respecto al famoso discurso de Perón, en mi biblioteca todavía tengo la vincha que dice “Montoneros” yo estaba ahí con mi hijo que tenía 10 años. Estábamos todos ahí, saltando, empezaron todos a gritar “Perón y Evita, la patria socialista” y yo pensaba porqué gritan eso. Yo tengo esa mirada de lo que pasó, por supuesto que después fue un desastre todo, si volvió Perón, por qué no lo dejaron, para eso luchamos para que vuelva. Para mí lo más grande que dijo Perón fue que la música es del pueblo, que la música es extraordinaria.

– ¿Cómo siguió todo a partir del 74 cuando estabas en Francia exiliado?

-Apenas llegué a Francia ya estábamos armando un archivo con alguna gente de la represión que estaba pasando en Argentina, yo me iba a la agencia cubana y leía todos los cables de lo que estaba pasando en el país. Hacíamos carpetas, hicimos un Comité de Solidaridad con Argentina, actos en contra del golpe de estado, organizamos con Paco Ibáñez y otra gente un acto muy importante en el que había 4000 personas, militaba en la solidaridad con el país.

Escuchá la entrevista completa:

Por Fabián Agosta Y Julia Biagioli

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen

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