“A las empresas de salud les ha ido muy bien”

El referente del sindicato de la Sanidad en la zona andina de Río Negro, Esteban Romero, se expresa sobre la amenaza de las cámaras patronales de no aumentar salarios si el Gobierno les impide incrementar el valor de las cuotas a sus afiliados. También opina sobre la propuesta de ir a un sistema unificado de salud.

Cristina habló sobre integrar el sistema de salud e instaló un tema que asusta al sector privado de prepagas. Foto: Mariano Sanda (Télam).

Las empresas privadas de salud quisieran ganar más, pero el Gobierno les impide aumentar el valor de las cuotas que reciben de sus afiliados, al menos por ahora. En medio de esta puja, la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS) amenazó con no actualizar el salario de enfermeros y del resto de trabajadores a partir del 31 de junio, cuando vence el acuerdo que alcanzaron en 2020.

Es más, la Unión Argentina de la Salud, una confederación de empresas del sector, recurrió a la Justicia. Aduce que los costos del negocio son mayores que sus ingresos. En un mismo sentido se manifestó en una carta al PAMI la Federación de Clínicas y Sanatorios Privados de Río Negro (Feclir), que nuclea al Hospital Privado Regional y al Sanatorio San Carlos.

Sobre un sistema en crisis, resurge la propuesta de unificar el servicio público, privado y de obras sociales. La iniciativa fue de la vicepresidenta, Cristina Fernández, durante un acto días atrás junto al presidente, Alberto Fernández: “Las prepagas no saben dónde colocar a la gente”, dijo.

Sobre un escenario político tenso y el esfuerzo extraordinario de los 9000 trabajadores de la salud privada en Río Negro, la Asociación de Trabajadores de la Sanidad (ATSA) evalúa realizar medidas de fuerza si las cámaras patronales desisten sentarse a negociar salarios. Lo cuenta Esteban Romero, su referente en la zona andina.

-Clínicas y sanatorios privados de Rio Negro dicen que sus costos son mayores a sus ingresos. ¿Te llamó la atención esta queja que le hicieron al PAMI?

-El último año fue muy complejo para todo el sector. Pero en los últimos años, a las empresas les ha ido muy bien.

-Dicen que así, no pueden aumentar los sueldos.

-Poner en duda la discusión paritaria por el aumento de los costos, me parece que no corresponde. No tengo los números de las empresas, tampoco debiera por qué tenerlos, pero me parece más una cuestión especulativa que comercial.

-El 30 de junio vence el acuerdo salarial que tenían con las empresas. ¿Hay diálogo con ellas?

-Cuando iniciamos una medida de fuerza a fines de abril, porque las empresas no querían reconocer la recomposición de ese momento acordada en 2020, vislumbramos que la paritaria 2021 sería compleja. Es preocupante la situación, vemos que hay una puja con el gobierno, y en el medio estamos los trabajadores con más de 460 días combatiendo este virus.

– ¿De cuánto tendría que ser el aumento de salario?

-Hay gremios hermanos que cerraron paritarias entre el 35 y 40 por ciento…

– ¿Cuánto gana en promedio un trabajador de la salud privada en Río Negro?

-Entre 60 y 70 mil pesos, incluida la zona, y entre 55 y 65 mil pesos un mucamo o el personal de mantenimiento, con un franco y medio por semana. Es muy bajo para una canasta básica.  

– ¿Están más cerca de realizar medidas de fuerza o de aprobar un eventual acuerdo?

-El ánimo de los trabajadores es tenso. Hay mucho cansancio. Creo que habrá medidas de fuerza, porque el trabajador de la salud fue reconocido con aplausos, pero no desde el salario. Veo un escenario complejo.

– ¿Qué opinás sobre ir a un sistema integrado de salud?

-Fue una expresión de la vicepresidenta, pero no hay nada firme. Desde la FATSA (Federación Argentina de Trabajadores de la Sanidad) no hubo tampoco una expresión sobre lo que puede haber en carpeta ante una eventual reforma de salud.

– ¿Cuáles son las falencias del sistema de salud?

-Te puedo hablar del sistema privado. Debiera tener mayores controles sobre la adquisición de franquicias de clínicas, y el Estado debiera tener un ministerio que convoque a todos los sectores. Por otro lado, en muchas partes del país, no en la zona andina necesariamente, el privado termina usando los recursos del Estado para poder brindar servicios. La pos pandemia debería poner estos temas en agenda.

-Es paradójico: el que más paga en una prepaga, puede quedarse sin cama.

-La realidad es que la salud es una sola. Se puede dividir, pero es una sola. Hay que discutirla de manera integral, no sectorizada. 

Por Pablo Bassi

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen

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