Cuando la comunidad toma las riendas de reciclar

Se aprende en las escuelas, se habla en las casas, se reparten folletos. Desde hace años el reciclado de la basura es una problemática que circula en la comunidad. Sin embargo, todavía es necesario afianzar aun más los hábitos y costumbres que permitan, en concreto, que esta tarea se multiplique y de sus frutos.

Los Ecocentros de reciclaje buscan ivolucrar a la comunidad, en la conciencia ambiental.

Frente a esto, son diversas las iniciativas que salen de la propia comunidad en busca de colaborar, así sea con el gesto mínimo, para que la huella que dejamos sobre la tierra sea un andar y no un reguero de plásticos y desperdicios.

Con tanto por hacer, y con la inquietud de quien sabe que sentarse a esperar no es la solución, fue que un grupo de vecinos y vecinas se reunieron en el 2019 en el barrio El Frutillar para ver qué podían hacer. Venían trabajando con lo referido a huertas y se iban desprendiendo en el hacer otros temas, como la posibilidad de realizar compost, quiénes sabían, cómo hacerlo, cómo multiplicar conocimientos. Y fue en esas charlas asamblearias auto-convocadas que surgió la idea de llamar a integrantes de la ARB (Asociación de Recicladores Bariloche) para ampliar sobre la problemática de la basura, y las posibilidades que había de colaborar. 

En ese marco es sé que se enteraron que solo el 1% de los residuos húmedos se reciclan –una vez que se mezclan con la basura las posibilidades de ir separando todo es muy compleja- y solo entre el 7 y el 10% de los sólidos se pueden reciclar. También supieron que los residuos llegan como basura, todos juntos, y para hacer la tarea de separar, hay que meterse en el manto del vertedero y abrir las bolsas. Actualmente no existe en Bariloche una recolección diferenciada, por lo que todo lo que sea reciclaje depende de voluntades

“Nos preguntamos entonces cómo podíamos colaborar como sociedad para que los residuos lleguen a la ARB de manera separada”, cuenta Bárbara Sgró, impulsora y una de las integrantes de Ecocentro, desde donde están organizando varias iniciativas en este sentido. Cuenta que se propusieron instalar bolsas en determinados puntos: en el km 5, en el 8 y en el Mercado Comunitario. Así que siguieron pensando alternativas. “Se empezó a sumar la gente con iniciativas propias. Una persona tiene un carrito de comidas rápidas en el Velódromo y se le ocurrió hacer carteles y poner unos cajones para separar los residuos. De algún modo es lo que está surgiendo: resolver, no quedarse esperando que lleguen los canastos”, continúa Bárbara. En el barrio las Mutisias surgieron iniciativas similares al igual que en el barrio San Francisco, donde una vecina se puso a coser bolsones para el acopio, algunos de los cuales irán para el Barrio 2 de Abril. “Así venimos avanzando en el tema tachos. Otra empresa se ofreció a hacerlos con aserrín y plástico, y así. La idea es que después la ARB pueda pasar a buscarlos”.

Generar conciencia

Aunque es un tema con el que nos topamos hace años, todavía hay muchos puntos por resolver, incluso desde el lugar del conocimiento, de lo que significa reciclar, del aporte que puede hacer cada uno. Por eso desde Ecocentros también están trabajando en charlas, que ahora se están haciendo por zoom y pensando en las propuestas para las escuelas.

“La gestión hay que pensarla desde un lugar de cuestiones específicas del desarrollo de la vida cotidiana y de lo que la ciudad necesita. La ARB necesita la basura separada, bueno, separemos la basura. No necesitas miles de tachos, necesitas básicamente dos: uno para el compost y otro para lo seco”.

Mientras tanto, se siguen generando puntos de acopio, algunos que apuntan a la recirculación de materiales y otros destinados al acopio de pet y cartón para la asociación de recicladores de Bariloche. “Hay muchas iniciativas muy buenas de la comunidad, a veces separan y publican en las redes: quién necesita botellas, latas, etc. La idea es circular ese reciclado. Algunas cosas, incluso, les sirven a otras personas para sus emprendimientos. Desde la comunidad se pueden lograr un montón de cosas”, concluye y sostiene: “Hoy la comunidad necesita que actuemos pensando en la comunidad. La gente de distintos barrios se va sumando, con sus voluntades y ahí vamos”.

Así, ahora empujan la campaña sobre agentes de cambio y arte medioambiental para sumar conciencia y que conozca el proyecto en la comunidad, que es en definitiva la que puede luego generar esa transformación que tenga en cuenta la huella que dejamos sobre estas tierras.

Contacto: Ecocentro en Facebook e Instagram o escribir a  soyecocentro@gmail.com

Por Violeta Moraga

Cooperativa de Comunicación Popular al Margen

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