La primera vez de Alberto

El presidente Alberto Fernández visitó por primera vez desde que está al frente del ejecutivo la ciudad de San Carlos de Bariloche. Realmente el clima acompañó. Una ciudad con un cielo completamente despejado y una temperatura digna de envidiar en marzos patagónicos anteriores, le dieron la bienvenida al mandatario. No llegó sólo sino que estuvo acompañado del Ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi. En el aeropuerto local, Arabela Carreras y el intendente Gustavo Gennuso, aguardaban por la comitiva.

El sello de Alberto, las sefies con invitadxs y politicxs. Foto Euge Neme.

¿A qué vino Alberto? A realizar anuncios vinculados a la Ciencia y la Tecnología en lo que hace a la fabricación de radares de nueva generación para el uso militar y la defensa nacional. Cinco nuevas unidades del Radar Primario Argentino 200 con tecnología nacional que contribuirán a fortalecer el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), fueron las anunciadas por Rossi. Serán destinados a las ciudades estratégicas de Posadas, Resistencia, Charata, Taco Pozo y Río Grande, permitiendo reemplazar en el caso de Posadas y Resistencia los antiguos radares importados.

Sobre este punto hizo bastante hincapié Fernández, mientras brindó su discurso en las instalaciones locales de INVAP, pasadas las 13 horas de hoy. Se hizo esperar. Su llegada estaba prevista para las 11.30 hs pero finalmente esto sucedió casi dos horas más tarde. Una vez en el aeropuerto local recorrió las instalaciones del radar RPA-240 que está en las afueras de la estación aérea y observó el funcionamiento del radar 3D. Luego, en una combi blanca y blindada, arribó a la sede de Investigaciones Aplicadas Sociedad del Estado donde visitó la sala de fabricación de los radares. Allí estuvo un buen tiempo. Esto causó asombro entre quienes aguardaban por sus palabras. Es más, hasta se bromeó con ello. “¿Qué tanto está haciendo allá adentro?”, “Sí que está interesado en saber todos los detalles”, escuchó al pasar esta cronista.

Será la empresa estatal rionegrina, orgullo de los y las argentinas, la encargada del desarrollo de esta tecnología de punta. Los y las trabajadoras cuentan con una inversión nacional de $9.200 millones para 3 años de producción.

Vale destacar que estos radares presentan un radio de cobertura de 400 km y tienen un costo de fabricación 20% menor al modelo anterior. Además, el 80% de su fabricación se realiza con insumos y mano de obra argentina e impacta en el trabajo de 150 PyMEs. “Todo esto es posible gracias a la iniciativa de Héctor Cacho Otheguy”, sostuvo el presidente y luego dedicó unos minutos más para hablar en la memoria del miembro fundador de la empresa estatal rionegrina. Uno de los momentos más emotivos del encuentro para quienes estaban presentes: funcionarios y funcionarias provinciales y locales del Frente de Todos y Juntos Somos Rio Negro, autoridades, trabajadores y trabajadoras de INVAP y equipos de prensa.

Un día «peronista» acompañó el paso del Presidente por Bariloche. Foto: Euge Neme.

Alberto, luego de finalizar su discurso en el que destacó la decisión política de su gestión de invertir en Ciencia y Tecnología, de apostar por lo nacional, por lo federal, de diferenciarse con los años macristas y la desinversión en la materia, se tomó unos minutos para sacarse las famosas selfies con algunas y algunos políticos que rápidamente las compartieron en sus redes. También, se acercó a felicitar a los y las trabajadoras de INVAP que lo escucharon atentamente al rayo del sol, ubicados y ubicadas al lado del corralito de periodistas, quienes también tuvimos que soportar los casi 29 grados de esta jornada, al aire libre, pero con atenciones de parte del staff de la empresa.

Casi se cae cuando quiso saludar/dialogar con la prensa. Se tropezó con una de las bayas colocadas para separar. (La distancia pertinente en tiempos de pandemia).  Se lo notaba extenuado pero de muy buen humor, algo que siempre lo ha caracterizado. A pesar de los intentos de conseguir unas palabras, sólo tuve que contentarme con una sonrisa, un “perdón”, un apretón de manos y siguió su caminar. Había mucho revuelo. Muchas cámaras queriendo obtener la mejor foto, la mejor filmación. Además, una carpa grande blanca con un almuerzo lo estaba esperando para luego continuar con varias reuniones en este mismo predio, que cuenta con una vista privilegiada de las montañas y del Nahuel Huapi y que hoy estuvo completamente calmo.

A las 17 hs estaba previsto su regreso a Capital Federal. Estimamos que esto sucedió mucho más tarde, por cómo se presentó la agenda finalmente. Lo último que escuchó la prensa al retirarse del lugar, fue un “Gracias Alberto” y muchos aplausos. Síntoma del buen clima que se vivió durante toda su llegada a Bariloche. Afuera, había algunos vecinos y vecinas que se acercaron para entregarle notas y petitorios. Se desconoce si realmente eso sucedió.

Por Luciana Avilés

Fotos: Euge Neme

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