Caso Facundo: Mas pruebas involucran a la Bonaerense

Un fragmento de turmalina, una piedra similar a la que llevaba en un colgante Facundo Astudillo Castro, el joven hallado muerto en agosto pasado en un cangrejal de la localidad de General Cerri, fue hallado hoy junto a trozos que podrían ser de calzado y sedimentos en un allanamiento realizado en el puesto policial de Teniente Origone, donde ya había sido encontrado un amuleto que pertenecía al joven.

El cuerpo de Facundo fue hallado en un cangrejal cerca del mar a casi 4 meses de su desaparición.

La abogada de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), Margarita Jarque, informó ayer a la tarde que el perro Yatel, del entrenador Marcos Herrero, contratado por la madre de Facundo, marcó un colchón que estaba junto a restos de basura y papeles en lo que fue un calabozo de la dependencia de Teniente Origone.
«Hasta el momento se realizó un exhaustivo examen de lo que era el calabozo donde había aparecido el amuleto de Facundo en el primer allanamiento que se realizó«, explicó la letrada.

Jarque detalló que el operativo, del que participaron los fiscales del caso, se dividió en etapas: una inicial, en la que se levantaron sedimentos y evidencias y otra en la que ingresaron los perros de Herrero y uno de ellos reaccionó mediante una prueba odorífica ante un colchón que se encontraba en el lugar y que había sido visto en el allanamiento anterior realizado en esa dependencia.

La abogada dijo que ese colchón «quedó secuestrado para ser analizado» y que cuando fue levantado de él cayó «un pequeño trozo de turmalina».

Jarque recordó que la turmalina es una piedra similar a la que Facundo y varios amigos tenían en un colgante, en alusión a una cervecería que llevaba ese nombre, en la que él trabajaba.

Además, una piedra similar fue hallada meses atrás a bordo de un patrullero Toyota Etios de la Policía Local de Bahía Blanca durante la investigación por la «desaparición forzada» de Facundo.

La representante de la CPM dijo que este elemento deberá ser analizado junto al resto de los objetos secuestrados y agregó en aún resta realizar revisiones cuando caiga la noche una prueba de luminol en el destacamento allanado.

«Consideramos que ha sido una jornada satisfactoria por lo que se ha hallado, deberemos esperar los resultados de laboratorio de todo esto que ha sido secuestrado«, afirmó en referencia al trozo de piedra, a «restos de goma que podrían corresponderse a un calzado» y » sedimentos de tierra» que fueron levantados del lugar.

«Entendemos que se completó una prueba por la cual tuvimos que batallar mucho. Lo que se hizo hoy es lo que correspondía hacer para completar las evidencias que pudiera haber en Origone «, concluyó.

Por su parte Leandro Aparicio, uno de los abogados de Cristina Castro, madre de Facundo, dijo que la evidencia fue levantada en el mismo calabozo que funcionaba como basural de la dependencia, donde tiempo atrás se halló una pequeña sandía de madera con una vaquita de San Antonio en su interior, que pertenecía al joven.

«Se terminó de hacer la pericia en el lugar más intenso, donde la otra vez se encontró la sandía«, dijo el letrado en referencia a ese amuleto.

El operativo fue llevado a cabo por más de una docena de efectivos de Gendarmería Nacional, bajo la supervisión de los fiscales Andrés Heim y Horacio Azzolin, quienes investigan la presunta responsabilidad policial en una «desaparición forzada seguida de muerte» de Facundo.

El procedimiento fue solicitado por los fiscales y firmado por el juez el miércoles por la noche, luego de que la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca autorizara el viernes pasado medidas de prueba que habían sido rechazadas sistemáticamente por la jueza federal a cargo del caso, María Gabriela Marrón.

«Las medidas de allanamiento al destacamento policial las dispuso y autorizó el juez Federal Walter López Da Silva porque la jueza (Marrón) se tomó licencia«, explicó Aparicio.

Por su parte, la madre de Facundo expresó: «Sabemos que ha pasado mucho tiempo, estamos ansiosos de poder rescatar nuevas pruebas».

Entre las medidas ordenadas por los camaristas Leandro Picado y Pablo Larriera figuran, además del allanamiento, que la Jefatura de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense entregue la totalidad de los teléfonos personales y oficiales asignados a «Alberto González, Jana Curuhinca, Siomara Flores y Gabriel Sosa, en pos del avance de la investigación y su profundización«.

Los citados efectivos fueron quienes tuvieron contacto con Astudillo Castro en distintos momentos el 30 de abril del año pasado, cuando salió de su casa de Pedro Luro con destino a Bahía Blanca y luego desapareció.

De acuerdo con la pesquisa, en plena cuarentena por el coronavirus el joven salió rumbo a la casa de su novia, con quien había discutido, y tras tras ser interceptado por la Policía por violar el aislamiento social preventivo y obligatorio, nada más se supo de él.

Recién 15 de agosto sus restos fueron hallados en un cangrejal de la localidad de General Daniel Cerri.

Su madre y los abogados están convencidos de la responsabilidad policial en lo sucedido con Facundo, quien, según la autopsia, sufrió una muerte por asfixia por sumersión.

Redacción

Cooperativa de Comunicación Popular Al Margen