No fue el viento

La escultura de una mujer mapuche, que participaba del primer encuentro virtual de Escultores Unidos por el Metal, y que había sido instalada en el Barrio Arrayanes de Bariloche apareció tirada. En el actual contexto, este acto de vandalismo cobra significados lamentables en el marco del frágil contexto atravesado.

La escultura que fue saboteada y ya se encuentrá nuevamente en pie.

“Nos habían invitado a participar de un encuentro virtual de escultores, en el sentido de que es un concurso que después se vota de manera on line, y en ese marco decidimos hacer la escultura de una lamien -una mujer mapuche- con su vestimenta típica, su kultrun, su platería. Un trabajo interesante para el que usamos material reciclado”; repasa Hugo Hernández.

Había quedado instalada el viernes y durante el martes se le dieron algunos retoques más. Caída la noche, Hugo recibió el llamado del presidente de la junta vecinal: la escultura estaba tirada en el piso.

“No estaba nada débil para que haya sido el viento, fue saboteada: sacaron un tensor que tenia atrás y la doblaron. Hoy fuimos y la volvimos a reconstruir, con toda la duda inicial en el marco del contexto social que estamos viviendo y por el cual, más allá de un simple acto de vandalismo, el hecho también puede ser interpretado en el marco de esta euforia del nuevo nacionalismo que está despertado y al que le puede haber molestado la escultura ahí”.

– ¿Qué mirada tenés de lo que está pasando?

-Creo que ya no se puede esconder la basura bajo la alfombra, la sangre derramada de ningún sector. Me parece que si no era ahora en algún momento la confrontación iba a salir porque hay muchos grupos que sostienen un punto ficticio de una Argentina que no representa a todo el mundo y que aunque se hable de pluricultural se niegan a brindar otro tipo de identidad mas colectiva. Esto se va a poner cada vez más complejo, mas xenofóbico, mas racista.  Lo que pasó unos días atrás en la disputa del territorio, con los distintos pensamientos, lo podemos ver acá entre vecinos en una simple manifestación y a nivel mundial en Estados Unidos donde el racismo es tan presente y donde está totalmente expuesta la hipocresía de los derechos y de los valores de la vida que nos quiso brindar el comienzo de esta nación que tiene poco más de 200 años. No son momentos felices, pero este desenlace se iba a dar porque no se puede esconder más.

-Desde el taller también se ha realizado la escultura del kultrunazo, actividad que se propone materializar la idea de sociedad pluricultural y que deja en evidencia también el rechazo a que la figura de Julio Roca se alce en el corazón de la ciudad.

La mujer indígena está ubicada en barrio Arrayanes.

-También estamos en ese contexto en el que si una chatarra molestó tanto en un barrio, qué tenemos que hacer con la escultura de Roca. Mucha gente, no solo del colectivo, pensamos que es un abuso a estas tierras tener la imagen de un genocida en el Centro Cívico. Pero hay gente que lo defiende, y ahí es donde digo que es difícil llegar a un acuerdo.  Estamos en un contexto de un municipio declarado pluricultural pero solo para la foto, porque territorialmente los barrios reciben la gente que fue despojada de sus terrenos, a la gente que le sacaron sus campos y ahora está hacinada. No hay un reconocimiento a la educación bilingüe, al derecho a la tierra, a un plano real de pensar la integración. Pero me parece que el nacionalismo extremo va a tener que darse cuenta que hay un grupo de gente plurinacional que hace muchos años que pide una reivindicación.

Por Violeta Moraga

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen