“Caminar hasta que la tristeza se me salga del cuerpo”

Bajo un cielo azul, tres columnas de peregrinos atravesaron la ciudad para venerar a la Virgen de la Nieves. Galería de fotos de esta veneración popular.

La gente marchaba silenciosa. La virgen alzada sobre los hombros de cuatro fieles parecía alentar a los feligreses desde el parlante de la combi que la escoltaba. Cada tanto paraban a descansar. Posaban la virgen sobre el suelo, se convidaban mates y cosas ricas.

El obispo dio la misa frente a una pampita llena de fieles. Una línea de curas con sotana blanca primereaba ese gran cuerpo cristiano que se reconocía en sus gestos y cánticos. En el borde del escenario todas las formas de la Santa Madre estaban presente: la Virgen de la Nieves, la Virgen Misionera -la virgen Mapuche-, La virgen de Caacupé -patrona del Paraguay- y la virgen de la Medalla Milagrosa, encerrada en una casita de cristal con una imagen de las Islas Malvinas en celeste y blanco. La ceremonia terminó con la comunión. La fila de la izquierda repartía hostias aptas para celíacos.

En la última parada la gente se organizó para ascender hasta la gruta. Subieron más de treinta escalones cargados de flores y pedidos para la virgen, renovando una vez más la fe en sus milagros.

Por Verónica Battaglia

Fotografías: Eugenia Neme

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen