“Sabemos que nadie puede aprender nada si no tiene algo en el estómago”

Docentes, no docentes y estudiantes de la ESRN N°33 de Elordi y 2 de Agosto realizaron un documento visibilizando la grave situación de vulnerabilidad alimenticia que viven las y los estudiantes. Conversamos al respecto con Cristian Zapata, profesor de historia en la Institución.

En Bariloche hay pibes que encuentran en el pan que le dan en la escuela como único almuerzo del día. Foto: Euge Neme.

– ¿Cómo surgió esta iniciativa?

-Algunos de los profesores del área de ciencias exactas comenzaron con una encuesta y a partir de la misma sacaron algunos números. Esto surge, parte de una preocupación que comenzamos a tener ni bien empezamos el año escolar, de ver que los chicos llegaban con hambre e inquietos esperando el horario de buscar el pan. Nuestro colegio tiene horario a la tarde, desde hace muchos años se acerca el pan antes del primer recreo, pero los chicos querían salir a buscar el pan ni bien entraban a la escuela.

Después teníamos algunos chicos que se descomponían y también, como somos parte de la sociedad de Bariloche, podíamos verlos a ellos y a sus familias buscando alimento por el centro o incluso en el Vertedero. Esta situación nos puso en alerta. Por eso decidieron hacer una encuesta muy simple, cuantitativa simplemente.

Esto nos llevó a pensar una posible solución. Obviamente que la escuela no tiene la solución para todo esto, pero la escuela es garante del derecho a educar y sabemos que nadie puede aprender nada si no tiene algo en el estómago. Si no tiene por lo menos dos comidas diarias y los números nos decían que muchos de nuestros alumnos ni siquiera comían una vez al día, a veces pasaban el día entero sin comer.

– ¿Quiénes completaron la encuesta?

-Esto es de aquellos que se animaron a poner los datos como corresponde. Sabemos que también hay muchos de los chicos que no respondieron. Esos números podrían ser incluso más tremendos de lo que nosotros mostramos en el documento que mandamos a los medios de comunicación y organizaciones.

La idea era hacerla a todos los cursos. Hay un porcentaje de chicos que siempre está faltando y hay otros que no quisieron completarla por no animarse. Hay unos 160 datos que vienen a representar un 60% del colegio.  Nosotros pudimos hablar con el grupo que forma parte del Centro de Estudiantes, ellos también se hacen eco de esta problemática tratando de pensar entre todos alguna forma de solución.

La escuela no la va a tener completamente porque esta es una problemática social, la escuela no puede darle trabajo a los padres para que tengan la posibilidad de darles el alimento digno que necesitan todos los chicos para aprender y desarrollarse como corresponde. Nosotros tenemos que ver de qué forma ayudamos a nuestros estudiantes y hacemos posible que aprendan algo más.

Uno de los pedidos puntuales que hacemos es que se refuerce la merienda. El pan que llega a través del Ministerio no alcanza, de hecho, se toma en cuenta un pan y un dulce para cada uno de los chicos, pero como lo refleja la encuesta, hay chicos que comen tres o más panes por día porque es lo único que están comiendo.

– ¿Cuál fue el objetivo de hacer este documento público?

-Hacerlo público tiene que ver con empezar a sentarnos con otras organizaciones y tratar de armar un grupo de trabajo que empiece a pensar algunas soluciones con otras Instituciones sobre la problemática.

La idea es comunicar esto también a todos los padres, principalmente para mostrarles que la escuela no solamente se centra en brindar conocimientos sino que también es reflejo de problemáticas sociales que ellos conviven y tal vez no se ponen a analizar profundamente. Principalmente para pensar con ellos una solución, si esta es económica o pasa por otro lado. Sabemos que las familias son totalmente distintas pero queremos que todas se enteren que la problemática hoy es esta.

Por Mariela Martínez y Julia Biagioli

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

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