10 años de la Murga Del Tomate

La murga Del Tomate, del centro educativo y cultural para personas con discapacidad Cre-Arte, festejó este fin de semana sus 10 años de trayectoria. Dialogamos por Claudio Bio, su director.

 

Claudio Bio
Claudio Bio director de la Murga del Tomate. Foto: Euge Neme.

– ¿Cómo podrías definir a la Murga Del Tomate?

Esta murga está creada por más de 50 personas. Los asistentes a Cre Arte son personas con distintas discapacidades. La Murga del Tomate es un grupo que ha creado su propia identidad, de algún modo intentamos hacer murga, pero a nuestra forma, no tenemos los mismos cánones que el resto de las murgas. En esa búsqueda de intentar hacer murga encontramos una identidad propia que tiene que ver con las cosas que expresamos.

– ¿Qué mensaje quieren dar?

-Nosotros tenemos distintos grados de comunicación, el mensaje oral, lo que se escucha de lo que queremos decir son temáticas que tienen que ver con el eje, el tema que estemos representando.

El tema actual es la naturaleza. Lo que nos pasa a nosotros con la naturaleza, donde nos parecemos, donde la atacamos. Son construcciones colectivas donde cualquiera participa, escribiendo, pintando, reflexionando… A veces lo trae una persona, a veces un grupo que genera una composición. Algunos cantan, otros tocan, otros bailan y actúan. Nosotros creemos que cada uno está comunicando.

– ¿Por qué decidiste integrar este espacio?

-Hace más de 20 años que hago murga en todas sus formas. Componiendo, cantando, tocando y bailando, dirigiendo y escribiendo. Creo que es un canal expresivo un próximo a la gente, absolutamente popular. No pretende nunca ser elitista y tiene un montón de facetas expresivas que convergen.

La manera en la que se lleva adelante la murga es una manera de trabajo colectiva, donde se necesita absolutamente la integración de un montón de áreas para llevar adelante el grupo todos los días.

– ¿Qué te parece que les otorga a las y los asistentes de Camino Abierta la murga como forma de expresión?

-En este espacio en particular buscamos que el aporte sea doble. Por un lado, es una forma que tiene Cre Arte de vivenciar el trabajo, donde hay un parte de lo que sucede, del trayecto de aprendizaje. Cada día en tu recorrido estás aprendiendo y generando un producto. Buscar un producto cultural para mostrar, y, por otro lado, la trayectoria.

Los participantes de la murga se llevan todos los días un aprendizaje. Aprenden de la espera, de los tiempos del otro. La diversidad es bienvenida, clase a clase te estás llevando algo. A medida que hacemos presentaciones, el producto mejora y eso es motivante.

Nos divertimos mucho y eso es algo que necesitamos que nos pase. Que realmente nos podamos reír. A veces los temas que tratamos no son graciosos y la ironía es una linda manera de encarar algo. Son temas muchas veces muy ligados a temáticas sociales muy conflictivos donde buscamos otras maneras de verlo.

Nos enriquece mucho poder compartir con la persona que nos va a ver los temas que nos rodean y la manera particular que nosotros tenemos.

 

Por Fabián Agosta y Julia Biagioli

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen