Autogestión en tiempos de ajuste

La Biblioteca Popular Aimé Paine, presente en el barrio Virgen Misionera desde hace 28 años, está atravesando un momento económico complicado. Conversando con Claudio Pariani, actual protesorero, y Julieta Vera, una vecina del barrio comprometida con la Biblioteca, nos enteramos que frente a la ausencia del Estado, la comunidad de Bariloche dio un paso al frente para evitar el cierre de la Biblioteca. Un ejemplo más de autogestión en tiempos ajuste.

papiros de oro foto euge neme
El ajuste llegó a las  Bibliotecas populares . Foto: Euge Neme.

– ¿Hace cuánto que funciona la biblioteca?

-Claudio: Hace 28 años que funciona. Empezó en la Escuela Virgen Misionera, promovidas por docentes. Después se pudo comprar este terreno y edificar. Hay unos lazos muy importantes con el resto de las instituciones del barrio. Con la salita de salud, con la radio, con las escuelas, con el equipo de fútbol.

– ¿Cuántas vecinas y vecinos están asociados a la biblioteca?  

-Julieta: Cayó mucho la asociación, porque también cayeron los talleres. Nosotros somos sede de la Escuela La Llave y acá había muchos talleres. Hoy por hoy quedó uno solo porque la profesora lo pidió porque viene hace varios años. Pero este año no recibimos del Municipio ningún taller, no recibimos de Usina Culturales, que teníamos cantidad de talleres hermosos como fotografía, arte, guitarra, cosas para chicos. En este momento no tenemos talleres de parte del Estado. Los talleres que tenemos son autogestivos. Y eso hace que caiga la asociación, porque la biblioteca es popular entonces los talleres por política de la comisión nos gratuitos y abiertos, no se cobran. Pero lo que sí sugerimos es que puedan aportar con la cuota social, que es de 70 pesos actualmente. Al no haber talleres hay pocos socios, y hoy rondan los 70 socios.

– ¿Y la baja de talleres se dio este año o viene de antes?  

Julieta: Mirá el año pasado bajaron, pero este año fue la ausencia total.

– ¿Lo sintieron como un recorte del estado?

Claudio: Lo de Usinas Culturales, que es de provincia, hasta el año pasado los tuvimos. Este año los concentraron en una sola escuela. Creo que una escuela del cruce. Esto se lo planteamos a Arabella Carreras, y ella nos dice que no tiene que ser así, que va a averiguar qué pasó, para que sea como antes. Pero este año es cuando más lo notamos.

– ¿Hoy qué talleres tienen?

Julieta: Para niños nada.

Claudio: Tenemos el taller de telar, el de tejido, y el círculo de mujeres.

Julieta: El círculo de mujeres tiene 3 años funcionando. Es autogestivo y se da los jueves a las 10,30 de la mañana. Hay otro taller de Plantas para la Salud, que es una iniciativa de las doctoras del Centro de Salud del barrio. Hace como 4 años que funciona. Siempre tenemos el acompañamiento de Sara Itkin.

Claudio: También tenemos el espacio de cine: todos los viernes en forma gratuita hay una función.

– ¿La gente se acerca más para los talleres que para los libros?

Nancy: Vienen más por los talleres o para usar internet. El cambio viene porque esta todo digitalizado, entonces se pierde el interés por los libros.

Julieta: Las bibliotecas se resignificaron con el avance de la tecnología. Y por eso decimos que son más centros culturales que lo que era antes una biblioteca, que ibas a buscar libros cuando no tenías acceso a comprarlos y recurrías a la biblioteca para estudiar ahí. Era un espacio de silencio, de lectura.

Claudio: Hablando de ruido, por iniciativa de Juli también ofrecemos la biblioteca como una sala de ensayo gratuita.

Julieta: Un poco es para atraer a la gente. Porque nos dimos cuenta que cuando cayeron los talleres volvió a ser esa biblioteca donde había silencio, donde no había gente y dijimos “tenemos que atraer a los vecinos”. Que este espacio no sea un espacio muerto. Es tan lindo que tiene que estar lleno de gente. Pensar qué cosas posibles puede haber. Y surgió esta idea de sala de ensayo que acá en los kilómetros no hay un espacio para grupos de teatro, de música, etc.

– ¿Cómo describirían la situación económica de la biblioteca?  

Claudio: Mirá, hasta hace 2 meses, a nivel personal, pensé que teníamos que cerrar. Era la idea que flotaba dentro de la comisión, porque no teníamos plata para pagarle a Nancy. Ella es sostén de familia. Y hace dos meses empezamos a agitar eventos y eso nos fue salvando.

– ¿La autogestión?

Claudio: Sí, tuvimos cuatro eventos que fueron determinantes en la cantidad de guita que pudimos juntar. El de Sara Itkin, el del grupo El Alambique, la Murga de Jamaica los Herederos de Kazo, y este sábado se presentó Agustín Pecchia a hacer una performance de arte electrónico.

– ¿Son eventos con entradas pagás?

Claudio: Funciona a la gorra y la respuesta fue excelente de toda la comunidad. A la ausencia del Estado los vecinos respondieron de una manera impresionante. Los vecinos de Bariloche, no sólo del barrio. Para mí fue una sorpresa, una satisfacción y una alegría enormes. Estos lazos que se van tendiendo, que son invisibles, en el momento que tienen que aparecer aparecen.

Julieta: Usamos la gorra porque es una forma de recaudar sin excluir. Así que tratamos de concientizar eso: esto es a la gorra, no quiere decir que no puedas venir. Pero si podemos aportar suma porque no queremos que se cierre este espacio.

– ¿Con lo recaudado pudieron pagar los gastos corrientes?

Claudio: Con ese dinero pudimos pagarle a Nancy, el seguro de la Biblioteca que eso lo pagamos nosotros también. Y estamos en este momento relativamente tranquilos. Ya no nos queda más plata del Estado. Ni la de Provincia ni la de Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP).

Julieta: El impuestazo nos afectó a todos.

Claudio: Y no sólo los servicios. A Nancy año a año le vamos aumentando. Con ella no podemos caer en este descuido que tiene el estado con nosotros.

– ¿Y hoy los servicios cómo se pagan?    

Claudio: Nosotros recibimos un subsidio de la CONABIP una vez por año. Con ese dinero pagamos los servicios. Pero desde marzo del 2017 que no recibimos ese dinero. Con este gobierno nacional, todo lo que es cultura está para atrás. Se vienen atrasando y no aumentan la cantidad de plata que te mandan. Hace 3 años que mandan los mismos montos.  

Julieta: Cabe destacar que la CONABIP venía cumpliendo anualmente con el subsidio y este es el primer año que no lo cobramos, bueno el 2017 y el 2018.

-O sea que con el cambio de gestión… 

Claudio: El cambio de gestión fue determinante. La CONABIP antes mandaba cajas de libros nuevos a todas las bibliotecas populares.

Julieta: Libros escolares y libros de todo tipo. Lo último en libros mandaban. Además del subsidio que dan cuando se realiza la feria del libro. Para la gente que va a la feria del libro.

– ¿Y ahora en el Concejo hay un proyecto que es para Bibliotecas Populares?

Claudio: Es un proyecto de “donante presunto” que presentó Natapof. Y es una cifra, creo que $4 actualizado, que se va a incluir en la boleta municipal, y aquel que no lo quiere pagar solicita que se lo retiren. Y ese dinero es para ayudar a las bibliotecas populares que están en Bariloche. Sería una ayuda importantísima para todas las bibliotecas. Esta hace 2 años circulando el proyecto. Se fue dilatando pero aparentemente está a punto de salir.

-Para contarles a la comunidad, ¿qué necesitan?

Juli: Que se cumpla la ley. Por la ley 2.278, a nuestra Biblioteca le corresponderían 3 cargos, y hoy no tenemos ninguno. Hay un abandono de parte del estado al no cumplirse la ley, en cuanto a lo edilicio, la situación de los cargos. Tuvimos el acercamiento de distintos políticos con distintos aportes cuando visibilizamos lo que estaba pasando acá. Ayer justamente, en comisión, decidimos no hacer propaganda política, porque acá somos un espacio independiente. Y algunas cosas tomamos y otras no. Porque tenemos una ética y una moral que creemos que es incorruptible. No comulgamos con algunas ideas, sobre todo con García Larraburu. Esta semana con su decisión de cambio de voto nos decepcionó totalmente. Había acercado acá una propuesta de talleres que venían del Senado, y bueno, es una propagando política de ella. Una política de estado no debe ser auspiciada por un nombre y una foto. Por más que seas el que te acercaste, esto es plata de todos los argentinos. Así que le vamos a contestar que no vamos a aceptar los talleres. Seguiremos construyendo con la comunidad, con nuestras ideas. Nos parece muy bajo que quieran hacer política y lucrar con una biblioteca popular. También me gustaría contar que un mes antes de las elecciones estuvo el equipo del Weretilneck prometiendo los cargos. Nos hicieron hacer toda la papeleta que hay que hacer para acceder a un cargo, que es tiempo, que es plata, y la ilusión de quien trabaja de poder cobrar su trabajo de manera digna. Hicimos todo y después de las elecciones nos dijeron “nos vemos”. Nunca más. Así que el reclamo es directamente al Gobernador. Vinieron a hacer campaña. Y eso es lamentable.

– ¿Cuándo desaparece el Estado, aparece la comunidad?      

Julieta: Yo lo re agradezco, porque por ejemplo nos pasó que vino una vecina y nos ofreció una torta para hacer una rifa. Y vos decís “cada granito de arena suma”. Y te conmueve. O una cartita que nos tiraron por debajo de la puerta. Un niño o una niña, no sabemos porque era anónima. Con una cartita que decía “no al cierre de la biblio” con cuarenta pesos. Imagínate.

Claudio: Ganas de llorar nos dio. Todo el esfuerzo que hicimos, que hacemos, tal vez no lo ves inmediatamente pero está circulando. Cuando vinieron los Herederos de Kazo el otro día, una alegría había acá adentro. Alegría de saber que están esos lazos con otra gente de otros barrios que compartimos. Y otra más, Pili una chica que se siente parte de la Biblioteca, le gusta la música metalera, y consiguió que una banda de metal haga en Interview un concierto a beneficio nuestro. Por donde se disparan las cosas. Es una galera, es más que magia.

 

 

Por Florencia Taylor

Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen