“Como un solo puño”

Referentes de más de 70 cooperativas y empresas autogestionadas de Buenos Aires se reunieron este sábado con el fin de discutir políticas para el sector. Dialogamos al respecto con Eduardo “Vasco” Murúa del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas.

 

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Empresa recuperada en la Matanza en el 2001. Foto Duke .

-¿Cómo se desarrolló este Encuentro de Empresas recuperadas?

-En el encuentro del sábado fuimos más o menos 200 compañeros en representación de 70 cooperativas de la ciudad y la provincia de Buenos Aires. Se discutió la problemática del conjunto de las empresas recuperadas, la organización del plan económico desarrollado a partir de la asunción del gobierno de Macri… De esto que nos preocupa a todos de acá en adelante, el cómo seguir en esta situación que es muy difícil, es un atolladero donde nos han metido. No solamente a las empresas recuperadas sino al conjunto de los sectores del trabajo que hemos perdido tanto en estos años.

En definitiva, es pensar como resistir a este plan económico diseñado para destruir el empleo y el salario de los trabajadores.

-Dentro del debate que se dio del “cómo hacemos” ¿Cuáles fueron las estrategias pensadas?

-Nosotros no hemos nacido de situaciones lindas, nosotros nacimos allá por el año 98, la primera empresa recuperada fue IMPA, así que estábamos en pleno proceso de convertibilidad. Casi el mismo modelo económico de hoy, de dolarización de la economía así que un poco aprendimos en esos momentos como defendernos.

La idea es poder trasladar esa experiencia a otras empresas recuperadas y ponerle el cuerpo. Creo que si hay algo que nos faltó y de alguna manera fuimos cómplices en estos últimos dos años, las organizaciones sociales y los dirigentes sindicales de no haber convocado a nuestro pueblo a la calle.

Nosotros creemos que la única manera de frenar este ajuste es en la calle. Tratando de convocar a todos los sectores más afectados para decirles que esto ya lo vivimos y que termina mal. Nosotros sabemos que más temprano o más tarde esto termina muy mal, no solamente para nuestro pueblo y nuestra realidad de hoy, sino para las futuras generaciones.

En función de eso debemos organizarnos, estar unidos y fuertes.  Sabemos que este gobierno viene acompañado de un fuerte modelo represivo, parecido al de una dictadura. Junto al poder económico dentro del poder ejecutivo y la justicia como instrumento de coerción, más los medios de comunicación monopólicos que sólo transmiten lo que quiere el gobierno, la situación es muy compleja.

Hasta el año 2015, teníamos una democracia más formal, si bien los sectores del poder nunca se fueron del poder real, se podía discutir. Hoy la situación también va a ser más compleja en esa lucha que digo de poner el cuerpo.

-En este presente cuando se juntan con empresas compañeras ¿Ven que hay nuevos empresas y nuevos trabajadores que toman el comino de la autogestión?

-Nosotros nunca dejamos de recuperar empresas en estos años. Porque independientemente del gobierno el hecho de concentración del capital hace que se siguieran cerrando empresas y nosotros recuperándolas. Hoy somos 470 empresas recuperadas en todo el país y una de las cosas que se discutió fue el cómo la organización de nuestro movimiento va a ser capaz de ser solidario con los compañeros que hoy les cierren las fábricas.

Uno de los temas también fue la capacidad de organización y solidaridad. No solamente para resistir dentro de nuestras fábricas y el modelo económico sino también para salir a recuperar nuevas fábricas. Nosotros decimos que fábrica que cierre se tiene que recuperar en manos de los trabajadores.

Después toda la lucha reivindicativa que tenemos que hacer con respecto al Estado, tanto sea en la lucha por mejorar el cuadro tarifario de la economía popular. Anteriormente lo hemos logrado, nosotros realizamos una acción que fue tomar el Ministerio de Energía a días del aumento de las tarifas y logramos en estos dos años tener una tarifa diferenciada del 50% gracias a esa lucha.

Por otro lado, con movilizaciones también habíamos logrado un complemento salarial para los trabajadores de empresas recuperadas de un mínimo de $4000 pero que no está asegurado para adelante. Diariamente estamos comprometidos y organizados para seguir peleando con eso. Independientemente de las luchas históricas; de tener una ley que acompañe el proceso de recuperación, de generar un fondo de reconversión tecnológica, que si no lo logramos con el anterior gobierno en este va a ser mucho más difícil.

-¿Cómo evalúan ustedes desde las empresas recuperadas este fantasma de la flexibilización laboral?

-Nosotros hemos superado la etapa de la relación de dependencia. En nuestra cooperativa por lo menos no se discute el tema de la flexibilización y hay una organización de cooperación interna. Si bien podemos estar discutiendo una menor rentabilidad de la empresa y quizás sea un reparto menor de los recursos que tenemos para cada compañero, ni siquiera estamos discutiendo la posibilidad de despido.

Aunque nos tengamos que achicar en algo en el salario, vamos a seguir siendo todos trabajadores de la empresa. La mentira de creer este discurso de que flexibilizando las condiciones de trabajo se va a generar empleo es muy vieja. Me parece que es lo que está de moda en todo occidente, esto, el aumento de la edad jubilatoria.

Lo que decimos nosotros es que esta discusión no tiene razón de ser en un modelo económico donde las multinacionales, las grandes empresas tienen como costo laboral el 4 y el 5%. Por más flexibilización que metan, es imposible competir en el mundo sin políticas de Estado que protejan la industria nacional, la soberanía industrial, la soberanía económica de nuestro país.

-¿Cómo es la realidad hoy en IMPA?

-Nosotros somos una empresa metalúrgica, hoy somos 40 trabajadores. Aparte de la cooperativa de envases de aluminio, tenemos en nuestra empresa un Bachillerato para adultos donde estudian 250 compañeros con título oficial. Después tenemos la Universidad de los trabajadores, un centro cultural con más de 100 talleres, un museo, Barricada TV, Radio Semilla…

Lo que planteamos nosotros es que la recuperación de nuestra fábrica no tiene que servir solamente para los trabajadores sino para cubrir todas las necesidades de nuestro pueblo, tanto en salud, en educación y en cultura. Que sea un espacio abierto para nuestro pueblo.

 

Por Fabián Agosta y Julia Biagioli

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al margen.

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