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La Chacra Baraca

LA HORA DEL DESARROLLO SUSTENTABLE.

Fue una de esas hermosas tardes que nos regaló este verano, más bien pisando el atardecer, que fui a visitar a Pablo Costa a la chacra La Valentina, en Villa Lago Gutiérrez. Parecíamos estar alejados de todo. Allí estaban Pablo y su hijo Gonzalo, con quien trabaja, experimenta e innova. La chacra lleva el nombre de su hija mayor e intenta convertirse en  un Centro de Referencia en Permacultura.

Reciclar, investigar, ser curioso, experimentar, probar, equivocarse, volver a probar. Características del innovador, aquel que cree que “con lo que hay” se pueden desarrollar otras cosas. Pero también buscar la sustentabilidad en la vida cotidiana, tanto en ambientes rurales como urbanos. Ser sustentable económica, social y ambientalmente.

A.M.:  Y vos, ¿Por dónde empezaste?

Pablo: Por la agricultura y la fabricación de herramientas. Entonces lo que hicimos fue empezar a hacer layas. Las que yo compraba eran de mala calidad o no del todo eficientes. Entonces hicimos nuestro propio diseño, sirven para bancar profundo, doble excavación. Hay muchos que están empezando a hacer huerta y no consiguen layas. Después vimos que podíamos hacer una especie de arado manual e inventamos éste, que se llama lopata baraca, lopata significa pala en ruso. Es un aradito manual que sirve para arar la tierra a 30cm y que es ideal para pequeñas extensiones. Y salimos del galpón derecho a un pedazo de tierra para que la lopata se ponga en acción. Gracias a un curso que hicimos en PuntoPyme, continúa Pablo, le dimos forma al hecho de poder presentar herramientas con una cierta tecnología aplicada, lo presentamos en la Semana del Emprendedor Tecnológico, aparecimos en catálogo y nos dio un crédito el Crear y lo estamos produciendo y mostrando, lo llevamos a la Rural. Pero la idea es llevarlo a lugares rurales.

También hicimos la barra en U, que es para trabajar en la huerta. La huerta orgánica con el sistema bio-intensivo se trabaja a 60 cm de profundidad para que las raíces puedan tener mucha tierra blanda y entonces se desarrollen hacia abajo, capten mejor el agua y no tengan que irse hacia los costados, entonces puede haber mayor cantidad en menor espacio, bien apelotonadas. Cuanto más blanda tienen la tierra en profundidad, mejor se desarrollan y además trabajar a 60cm te permite abonar la tierra o mejorarla con mayor profundidad, entonces tienen mayor cantidad de tierra en mejores condiciones. El sistema bio-intensivo propone utilizar poco espacio, tierra blanda, profundidad con mucho abono y eso se logra haciendo compost, y cuidando la tierra con túnel bajo o con invernadero. Una pata es la tierra, la otra pata es el cuidado y el riego,  y la última es la semilla. Con la laya aflojamos el suelo en una primera instancia y con la barra en U, que tiene 50cm, se afloja más y se pone abono. Así tenemos 60cm de tierra floja, no hay una única herramienta de mano que afloje 60cm de una sola vez. El objetivo es, en el rubro agricultura, poner a disposición herramientas al límite del costo, tratando de que cuesten lo menos posible para que el que encare un trabajo de agricultura le salga bien.

Baraca es, según alguna acepción de uno de los tantos idiomas de la India, “lo que queda en las cosas hechas con buena intención”. Si hay algo hecho con buena intención, tiene baraca. “Entonces la idea es hacer cosas con baraca, que eso se transmita. La idea no es hacer cosas industriales o que ya existan, o que sean de consumo barato, sino hacer cosas prácticas, agradables y que sirvan para una vida mejor. Y la idea de Baraca es poner a disposición de los que queremos, herramientas, procedimientos, productos, que faciliten una vida sustentable en distintos aspectos: construcción de vivienda, generación de energía, producción”, detalla Pablo. “Hoy existen muchos procedimientos, pero o bien salen muy caros o no hay tiempo para hacerlos, entonces estaba haciendo falta un lugar donde uno pueda ir a comprar o a saber cómo se hacen estos productos para una vida sustentable, más cerca: como un ecocorralón. La idea es poner a disposición del común de la gente estos productos, que por lo general son producidos por cooperativas o talleres y lo que les falta es un canal de distribución. Por ejemplo un chico que vive en un paraje rural desarrolló una mezcladora de barbotina (para las construcciones naturales) y acá está, en Baraca, para su distribución”. Y ahí estaba el invento con su etiqueta. Baraca es un centro de venta, distribución y desarrollo de herramientas, e insumos eficientes para agricultura, huerta y jardín, más el conocimiento que los acompaña, necesarios para atender un amplio rango de necesidades en base a criterios de sustentabilidad.

A.M.: ¿Has podido socializar esto?

Y, ese es el tema. He ido a todos lados, a Ferias de intercambios de semilla, a Ferias de horticultores, di un taller en el Vivero Municipal. Hemos mandado a San Luis, al Valle, a San Antonio Oeste,a Viedma, a Mendoza, a, Esquel y San Martín de los Andes. Y en todo este recorrido descubrimos que hay muchas entidades dispuestas a favorecer la agricultura familiar (y en un ratito entre los dos, contamos siete) yo los he visto a todos y les pregunto ¿cuánta gente esta haciendo huerta en Bariloche? No se, me responden. ¿Y qué hacen ustedes? Les damos plata para que hagan un invernadero, me dicen. Pero no les dicen cómo se hace, entonces la gente se queda con los materiales y con las herramientas, pero no los usó para lo que correspondía. No hay huerta comunitaria, por ejemplo. Entonces falta un eslabón, que es el cómo hacer las cosas, saber cómo hacerlas. Yo parto desde cero: qué hago para dentro de seis meses poder comer lechuga en mi casa.

A.M.: ¿Pensás que hay gente interesada en saber hacerlo?

Pablo: Muchísima. De hecho si empezás a andar en Bariloche hay un montón de invernaderos, pero vacíos o sin saber cómo cuidarlos. Es que lleva un tiempo de planificación y de trabajo. Y hay que saber hacerlo.

En La Valentina hay muchos diferentes tipos de compost: desecho de verduras con lombrices, otro de capa de pasto seco, de verde fresco y tierra (y se va alternando), otro compost con desechos de raíces, compost de baño seco (que se puede usar en dos años por una cuestión de prevención, para estar seguros de que no hay bacterias)y compost de aserrín con estiércol de gallinas. Los recorrimos a todos. También están haciendo purín de gallinaza para fertilizante. Y llegamos al gallinero de construcción natural donde hay gallinas ponedoras y pollos parrilleros, que son parte de su emprendimiento productivo. Otra herramienta que ya diseñó Baraca es la cernidora, que es un tamiz de tierra. También fabrican cajones para almácigos. Y en planos está el proyecto de la bici-saranda.

A.M.: ¿Hace cuánto que están trabajando?

Pablo: Hace dos años empezamos con Baraca, pero esta es una parte del proyecto, hay otras dos partes más. Baraca es un componente de La Chacra La Valentina que es un Centro de Referencia en Permacultura. Se hacen encuentros, se dan talleres, se ofrece el lugar para practicar con las herramientas.

La Permacultura es una actitud, una ciencia, un conocimiento, una manera de vivir, que lo que propone es el diseño y desarrollo de ambientes sustentables en los que cada componente colabore entre sí para generar un excedente que se pueda distribuir beneficiando al conjunto. Se habla de diseño porque uno parte de la observación, de cómo fluyen los componentes: el agua, el aire, la tierra donde cada uno que se agregue, ayuda, traer lo menos posible de afuera y eso se logra con tiempo y muchas técnicas para aprovechar lo que hay para tus necesidades.

Entonces hay que compartir información, por eso  empecé a editar libros. Lo primero que conocí fue la chacra del CIESA, a Fernando Pía en el año 1996. Por ese entonces, Pablo era corresponsal de la Nación y él quería “dejar todo” y dedicarse a la agricultura. Editaron un libro en el 2005, de huerta orgánica. Y a partir de eso han editado libros que sirven de guía, para la agricultura pero también para las construcciones naturales.

“Este proyecto tiene tres patas: una es la Editorial BRC, otra es Baraca y la otra es la chacra La Valentina”, resume Pablo. Y agrega:  Hay un quiebre de transmisión cultural muy importante y hay muchos conocimientos que se han quedado en el camino y que mezclados con el interés comercial dieron por resultado cualquier cosa. Se desvaloriza la oportunidad de poder hacer tus propias cosas, y se perdió la posibilidad de poder ir creciendo incorporando cosas nuevas, entonces la Permacultura no plantea: volvamos a lo que hacían nuestros abuelos, no. Apliquemos el desarrollo tecnológico a un estilo de vida sustentable. No es una cosa o la otra. Ha habido un quiebre de transferencia tecnológica. Hay mucha gente joven que está planteando: tomémonos en serio lo de este cambio tecnológico, entonces se armó la Red Argentina de Permacultura. Hay mucha gente haciendo en su rubro, lo que hace falta es institucionalizarlo y salir un poco del ámbito folclórico. En Luis Beltrán, por ejemplo, hicieron la Oficina de Informes de barro. Es el mismo Estado quien se lo tomó en serio, tiene una ordenanza que promueve la construcción con barro y favorece que se acceda a créditos PROCREAR y que se construya con barro. Acá, en Bariloche, el colegio de arquitectos está totalmente en contra, es una cuestión de lobby, pero en algunas carreras de arquitecturas ya hay cátedras de construcciones sustentables.

Fue como un paseo por un parque de diversiones ecológico, en el que hay una ventana gigante que deja ver la infinidad de tareas que restan por hacer, la cantidad de conocimiento que tenemos al alcance de un patio de casa, que invita a darle la oportunidad a una vida sustentable en lo económico, pero también en lo social y en lo ambiental.

Para más información: sitio web BRC Ediciones. Www.baracaecotecnologia.com.ar

Por Equipo de Comunicacion Popular Colectivo Al Margen

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