1700

No alcanzan los relatos que se reconstruirán para recordar.

No serán suficientes todas las fotos que las retrataron en alguna oportunidad.

No importará cuanta diplomacia se pretenda frente a tal acto de corrupción.

No convencerán las palabras que anuncian “presuntos” “supuestos” y “sospechas”.

No nos distraerán con camalotes que llegan a un río muy muy lejano.

No nos tranquilizará seguir hablando de la ley 26.815 verano tras verano.

No nos marearan con la desinformación y el secreto inmobiliario.

No fue mala suerte. No fue la naturaleza.

Las 1700 hectáreas de nuestro Parque Nacional Los Alerces agonizan.

No miramos para otro lado.

Los incendios son intencionales.

Tranquilo bosque, Tranquila tierra…Donde hubo fuego, cenizas quedan.

Por Equipo de Comunicación Al Margen

 

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