Revista Al Margen Edición Nº 70

TRENES Y PROMESAS

El tren, festejado por nuestros abuelos y usado hasta el cansancio por nuestros padres, tendió a desaparecer de nuestras adolescencias en los 90“. Entonces hace poco volvió el debate y las posibilidad de pensar y cuestionar sobre ciertas cuestiones, ¿qué significa la re apropiación de este recurso? ¿Qué implica dar concesiones o tercerizar? ¿Se concretarán los anuncios de un trasporte popular que nos comunique con capital federal? ¿Hay una luz al final del túnel?

 

SUMARIO REVISTA AL MARGEN Nº 70

  • NOTA DE TAPA:

TRENES Y PROMESAS

_BUSCANDO UNA POLÍTICA FERROVIARIA/ HISTORIA SOBRE RUEDAS

 

_ BICIS X LA VIDA: Un recorrido de su lucha x la seguridad vial

 

  • CONTRATAPA:

ENTREVISTA EXCLUSIVA: OSVALDO BAYER: EL FARO DE LA LIBERTAD

Tapa Revista Al Margen Nº 70

Tapa Revista Al Margen Nº 70

  • ADEMÁS:

_ VIAJE POR LAS RADIOS COMUNITARIAS – AMÉRICA PROFUNDA

_ KATA WAIN NEWEN – ESTACIONAMIENTO MEDIDO Y SOLIDARIO/ “la cooperativa es una herramienta de transformación social”

_E RESIDUOS BARILOCHE  RE H USANDO TUS DESECHOS

_GRATIFFIS LATINOAMERICANOS

_ CUENTO –  MARITA, LA PISTOLERA

_SOMOS NOSOTROS – COMALLO

_SEMILLERO – LECTORES -HISTORIETA

 

POSTALES

(EDITORIAL Nº 70)

La reunión editorial es un quilombo. Llego 10 minutos antes de lo previsto y la escena es dantesca. Lo mejor del mundo está en la cantidad de mundos que contiene, decía el maestro Galeano, y pareciera que están todos aquí mismito. Para empezar, el espacio es una carpintería. O sea que se entremezclan hormigoneras, hierros del 8, estribos, carretillas, martillos, serruchos y pinzas -envidia de cualquier ferretería- con computadoras, grabadores digitales, auriculares y cuadernos. Para seguir, en una punta del cuarto, el equipo de radio planifica nuestro próximo programa semanal “33 de Mano” en la radio pública.

Son media docena, ocupan un mate, un termo y el lugar privilegiado: al lado de la estufa. La conversa parece cálida pero no distendida; saben que, como cada lunes, están contra las cuerdas para terminar en horario y dar paso a la siguiente reunión, la de la revista. Están sobre la hora y tienen que ir definiendo cuestiones urgentes, que casi siempre terminan tapando a las importantes.

Van llegando más comensales de este convite que solo ofrece algún paquete de galletitas de agua y mucho mate sobre la mesa. Entonces el dilema es empezar a roer el termo y el único mate a los cumpas de la reunión radial, o improvisar una bombilla con una bic y armar un mate alternativo.

Es que la muchachada se empieza a impacientar y todavía de a pie empieza la reunión paralela, con un temario bien dispares: administración, proyectos a presentar, coordinación de vendedores, cierre de revista, fiesta, anuarios.

Los niños que llegan acompañando a sus m/padres (o viceversa), empiezan a girar en el sentido de las agujas del reloj en torno a las mesas y la segunda reunión se instala. De un comentario a un tema y de ahí a ya entrarle al hueso. Mientras tanto, los que salen a fumar o atender el teléfono no cierran la puerta, y las temperaturas árticas de la pampa de Huenuleo nos lo hacen saber en la piel.

Entran los compañeros de la Cooperativa LABURAR, después de otra jornada de construcción de nuestra sede en el barrio Nahuel Hue, dejan materiales y más herramientas y también quieren calentar agua para el mate, ya perdido entre tantas manos. Y cuando llega a alguno que tiene patología de micrófono de cantante de bolero frustrado, la garganta se empieza a poner seca y la paciencia se extravía.

El fuerte olor a goma quemada que emana de las chimeneas de las casas vecinas, de acuerdo a cómo sople el viento, se debate si entrar a la reunión. Postales invernales populares. Los que sí entran son los panaderos de Encuentro que nos regalan masitas recién horneadas, una perla para estos estómagos que engañamos hace horas.

Tocan la puerta, esto sí que es raro ya que todo el mundo pasa directamente; son dos chicas que preguntan por el estacionamiento medido y solidario y vienen a dejar su cv. Un vendedor de la revista viene a buscar más ejemplares, pasa al baño por tercera vez y vuelve con una pregunta sin respuesta. Tonadas, risas y diálogos que jurás que ya escuchaste danzan entre nosotros.

Las palabras empiezan a salir a borbotones y la charla sobre el temario empieza a acelerarse. La compañera que maneja la caja entrega tickets, facturas, recibos o rinde gastos que apaciguan lo que la burocracia nos requiere para mantener la personería jurídica. Se pasan archivos de un teléfono a una notebook, se escucha un audio que busca la aprobación de los presentes y una moladora suena de fondo. Algunos se ponen la campera para hacerle frente al frío y antes de irse disparan unos últimos conceptos o cuestiones que quedan en un tintero a veces más hondo que un balde.

Ahí los veo, periodistas, recibidos o no, comunicadores tod@s, fotógraf@s, diseñadores, dibujantes, vendedores, coordinadores, amigos de la vida, haciendo un fogón imaginario que alimentamos con cada uno de nuestros aportes. Haciendo honor a una profesión y a la militancia social, dando testimonio de lo que nos pasa.

Cuando la reunión ya se extingue y solo quedan brasas, uno se va a casa cansado, pero sintiendo que en ese caos hermoso imposible de encuadrar, hay una esencia, un hilo que no se corta y que nos hermana a tod@s. Cómo se llama eso, ponelo en palabras vos.

Equipo de Comunicación Popular Colectivo Al Margen

 

 

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