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Usinas culturales en el campamento interbarrial

EL PROGRAMA “USINAS CULTURALES”, PARTICIPÓ CON VARIOS TALLERES EN EL CAMPAMENTO INTERBARRIAL EN LAGO STEFFEN QUE REUNIÓ A MÁS DE 200 JÓVENES DURANTE 4 DÍAS REPLETOS DE ACTIVIDADES CULTURALES Y RECREATIVAS CON UNA ORGANIZACIÓN QUE CONMUEVE. AQUÍ UNA CRÓNICA DE LA SALIDA.Segunda quincena de enero. Está nublado pero con calor. Después de los 12 km de ripio que nos separan de la ruta 40 llegamos a una pampa hermosa y verde donde se encuentra el camping. En un lugar apartado nos encontramos con más de 60 carpas diseminadas y esparcidas por el lugar. Decenas de pibes y pibas haciendo deportes, y actividades recreativas o disfrutando de un entorno natural maravilloso sin que exista el más mínimo conflicto.
“De las listas iniciales que teníamos en total llegaron 214 chicos sin contar los mayores, coordinadores, o talleristas que se acercaron a lo largo de estos días. Ni tampoco los resagados que llegaron ya bien entrada la tarde del primer día porque perdieron los colectivos que salían desde el Frutillar”, cuenta Omar docente de Usinas Culturales y Ceferino Namuncurá, quien estuvo a cargo de coordinar las actividades de recreación física y educación de todos los juegos que se hicieron en el campamento.
El campamento se inició el día jueves 15 cuando salieron desde el corazón del barrio Frutillar 5 colectivos larga distancia totalmente colmados de mujeres, madres, familias, pequeños, pero sobre todo de adolescentes que se arreglaron para poder asistir a las reuniones previas organizando todo tipo de actividades. Fue una puesta a gran escala que puso a prueba la articulación de varios actores municipales, provinciales y nacionales que tienen distintos dispositivos barriales, aunque la posta de la organización de este evento que se hace todos los años en diferentes lugares, pertenece a la parroquia de El Frutillar, quienes empujaron estas acciones a lo largo de estos últimos años. Sin ir más lejos el verano pasado este campamento se realizó en villa Llanquín a orillas del Limay. Renzo con sus 78 años es un infaltable de este campamento ya que estuvo en cada uno de los 12 campamentos organizados, portando sus canas al viento y su incansable labor.
Para el padre Gustavo este fue su primer campamento y resume sus sensaciones de esta manera; de pasar a hacer un primer campamentito hace 12 años con el correr de los años llegamos a esta movida, para mí revolucionaria de este campamento interbarrial con más de 250 personas, en su mayoría jóvenes que están catalogados de conflictivos, sin que tengamos el más mínimo problema.
Fernando Fernández Herrero, titular de Sedronar Bariloche, relata que con sus operadores barriales estuvieron presentes dando una mano en la organización, generando actividades, acompañando a los jóvenes con los que trabajan cotidianamente. La organización y dinámicas se vieron hasta en las cosas más mínimas y cotidianas. Por ejemplo a la hora de ir a buscar leña para alimentar el fuego que sostenía casi durante todo el día a las dos ollas inmensas que alimentaban a casi 250 adolescentes bocas. Así es como dividieron en 10 grupos de diferentes colores y pusieron un premio al que busque la mayor cantidad y mejor leña seca.
Las madres, familias y coordinadores cocinaban desde que se levantaban, o ayudaban trayendo agua, lavando, o cortando verduras. Solo para graficar un ejemplo de las magnitudes utilizadas, para hacer un puré que acompañe el plato de un almuerzo se debieron pelar 5 bolas completas de papa blanca. Montañas de aportes colectivos.
usinas campameto barrial1USINAS DE ACTIVIDADES, RÍOS DE CULTURA.
El programa Usinas Culturales acercó su propuesta de diferentes talleres para sumar contenidos y actividades a los jóvenes presentes. Así fue como hubo danzas urbanas, hip hop, circo, fotografía y el que está sonando en este momento; el taller de percusión a cargo de Carlos Casalla.
Mientras escribo estas líneas los ritmos de merengue, hacen bailar a todos los presentes con congas, cajones peruanos, timbales, tumbadoras y bongos varios en manos de los pibes suenan con fuerza, con ganas. “La alegría con la fuerza se alimenta y no hay muros ni rejas que la frenen. No pedimos ver el cambio, solo haber dejado algo en el camino andado que pasó”, canta León Gieco en algún lado haciendo de banda de sonido de este momento.
Minutos antes hubo una presentación y reseña del programa Usinas Culturales que depende del Ministerio de Turismo, Cultura y Deportes de la `provincia de Río Negro. Después se pasó a una breve descripción de cada instrumento musical y mientras otros grupos disfrutaban la sobremesa, jugaban un picadito de fútbol o hacían malabares, media centena de adolescentes incursionaba, quizás por primera vez en ritmos brasileros y hacían bailar a unos cuantos más. Los presentes regaban con aplausos a todos los que se empoderaron con distintos instrumentos.
Además de los talleres mencionados se desarrollaron postas de juegos, interminables partidos de handball, fútbol y vóley (al mejor de 100!!!), baños de sol y de agua colectivas, trekking por el bosque, entre otros. Al su vez algunos pibes, sin pertenecer a ninguna institución se engancharon a dar talleres como de máscaras, de resucitación para hacer masajes cardíacos, de reciclado, o de macramé donde hicieron mandalas, atrapasueños. También hubo folklore. Cada taller contó con un piso de 50 chicos, lo que marca un gran interés de los presentes ya que los mismos eran optativos.
“Lo más importante de este campamento es que se agrupan chicos de Nahuel Hue, Malvinas, Frutillar, 34 hectáreas, adolescentes que normalmente están peleados entre familias, vienen y terminan participando en actividades juntos y conviven durante todo el campamento. Para mí es importante apoyar esto y hacer actividades de Usinas Culturales dentro de este espacio porque es a donde nosotros queremos llegar. Inclusive vinieron familias enteras, matrimonios con chiquitos o mujeres embarazadas. Por nuestra parte ya la semana que viene empezaremos con talleres en el Newuenche con danzas y música, con actividades pos campamento, ya que muchos se engancharon durante los talleres dados aquí. La idea es empezar a juntarnos también en Malvinas haciendo circo en la iglesia San José Obrero”, adelantó Nancy González de Usinas Culturales.LA CULTURA ES LA SONRISA
Grabador en mano nos pusimos a charlar con algunos de los presentes, en un clima super informal en pantalones cortos y tomando mate. Nicolás tiene 18 años y es trabajador del Estacionamiento Medido y Solidario de la cooperativa Kata Wain Newen, del Colectivo AL MARGEN y cuenta que junto a otros jóvenes del barrio colaboraron con un poco de dinero y bastante organización ya que se debieron pedir los días de trabajo y coordinar con el resto de sus compañeros de la cooperativa. Él vive en el barrio Unión y le interesa hacer un taller de fotografía.
Sebastián vive en el barrio Unión y como la inmensa mayoría de los presentes es la primera vez que conoce el lago Steffen y la primera vez que recuerda que duerme en carpa en un campamento agreste.
Alex cuenta y no se olvidará jamás de la sensación que le dio, después de hacer una caminata de 2.5 km por sendero, tirarse al agua y que la cascada del rio Steffen le pegue de lleno en la espalda. “me sacaron fotos que las quiero guardar. Era como que te caiga granizo en la piel. Estuvo increíble”.
Joly, está participando de la organización de este campamento desde el mes de octubre juntándose semanalmente con referentes de diferentes barrios. Algunos tuvieron una presencia muy fuerte gracias a la gran convocatoria. De San Francisco solo vinieron alrededor de 40 chicos que promovió un agente sanitario. Ella cuenta que “este año estuvimos mucho más contenidos porque somos 35 grandes en total conteniendo a todos los chicos. No hubo nunca ningún problema y los curas te dicen que es la existencia verdadera de dios… Así que desembarcamos. Fuimos sumando de a poco. Se presentaron cartas de pedido a diferentes comercios pidiéndoles varias cosas y la conclusión que nos queda es que los que más aportan son los pequeños comercios, los grandes poco y nada, y casi siempre lo segundo. Sin embargo los objetivos más importantes se cumplieron; el compartir y olvidar las diferencias.”
Así es como adolescentes que muchas veces los pintan como conflictivos y problemáticos de diferentes barrios, compartieron un espacio, y talleres de actividades conjuntas siendo parte de un mismo equipo, porque como dice el mensaje elaborado por todos los chicos; “Si estás vos, hay equipo”.
Acceso a actividades culturales artísticas que nutran a cada uno en lugares verdes de esparcimiento y permitan demostrar las potencialidades que tienen nuestros pibes.
Acceso a costas de lagos, ríos y espejos de agua para que los hijos de esta tierra disfruten sin tranqueras, tarifas o carteles que les griten Propiedad Privada.
Acceso a la integración de adolescentes que son estigmatizados por portación de cara, apellido o domicilio, y que demostraron una vez más que cuando se les brinda oportunidades, chances e inclusión están a la altura por más que sean petisos de edad.

CONTACTO:  usinasculturalesbariloche@gmail.com

FACEBOOK/Usinas Culturales Bariloche

Teléfono: 2944 681978    

Por Sebastian Carapezza

 

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