“La idea de la propiedad colectiva es vertebral de nuestra organización”

Entrevista a Cooperativa de Vivienda,Consumo y Servicios La Pionera Patagónica Ltda.

Promotoras/es de la autogestión participativa, democrática y protagónica en la producción del hábitat popular, configuran desde 2011 una de las experiencias cooperativas que se encuentran en proceso de gestionar, diseñar y producir sus casas, su barrio, su entorno, en Bariloche. Charlamos con Verónica Oyarzún, presidenta; Federico Herrera, síndico y Mara Martínez, asociada de La Pionera Patagónica, Coop. de Vivienda, Consumo y Servicios

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Al Margen – El camino que emprendieron para lograr la casa propia es más que largo, ¿qué lxs promovió a formar parte de una organización para la producción autogestiva del hábitat?

Mara – Personalmente lo primero que me convoca es la necesidad. Recuerdo la primera reunión que fui, era trabajadora de la economía popular, no tenía recibo de sueldo, estaba anotada en el registro de demanda permanente del Instituto (Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social), no entraba en ningún plan de vivienda porque no tenía hijos, no accedía a otro mercado, los terrenos están de 30.000U$S para arriba, y sí necesitaba un lugar, con la certeza de que sea acá, en este territorio. Me acerco con esa necesidad básica. Lo primero que me suma al proyecto es que era la manera que cuajaba dentro de mis posibilidades, ya que era una cuota accesible. Y después me fue convenciendo aún más, no en un principio. No dije “quiero ser cooperativista y quiero tener mi tierra con una cooperativa”. Dije “quiero la tierra”, y fui a una reunión y ví que podía pagar la cuota, y fue así. Y así, hoy se dio que sea así como quiero tener la tierra, con estos compañeros, en este espacio. Pero eso fue parte del proceso, no fue lo primero. Primero fue la necesidad, y la posibilidad en este espacio de que otros compañeros, cuadren en esta propuesta.

Verónica- Yo siempre busqué lo mismo, en ese momento tenía una sola hija, soy trabajadora de la economía popular, somos artesanos y siempre hemos estado alquilando. Entonces estaba la necesidad. Van pasando lo años y te das cuenta que tenés que tener un techo, estar más tranquila. Una compañera me dijo que estaba en la cooperativa, me invitó a una reunión, y fui. Pero nunca pensé que fuera en una cooperativa, fue la necesidad de tener la tierra que me impulsó porque nunca pude acceder a través de los diferentes sistemas. Primero que con un solo hijo no te dan. Y en todos los planes del IPPV (Instituto Provincial para la Vivienda) yo me anoté, pero o no tenés suerte, o una piensa que si no conocés a nadie no te llaman. Entonces empecé a ir a las reuniones, y ya cuando me empecé a capacitar, y empezaron contarme cómo era el proceso, y ya me gustó más. Porque yo soy trabajadora autogestiva en la ferie de Moreno y Villegas y eso es lo que me gustó a mí, la autogestión. Participar de todo el proceso, no llegar e ir a una cooperativa, pagar la cuota y te vas, los primeros días pagas tu cuota y ya está. Así han pasado estafas en otras experiencias, que ya conocemos. Entonces estar trabajando así, con otros compañeros codo a codo, eso es lo que me gustó a mí. Es más complicado, pero más enriquecedor.

Federico- Yo comparto, igual que mis compañeras, lo que me llevó a ir a la cooperativa es el tema de la vivienda. Vengo alquilando hace años, y saco cuentas de todo lo que gasté en alquiler, y no lo puedo creer. Y sigo pagando alquiler hasta que se hagan las casas. Después no tenía ni idea de lo que era autogestión y fui aprendiendo, y es algo que me parece bárbaro porque es bien transparente, queda todo claro, y nadie nos va a engañar. Lo que si tenemos que trabajar mucho, movernos, pero nos da la satisfacción de luchar por nuestra tierra. Después, de lo que es autogestión, quedé como síndico, no sabía lo que era, ahora ya sé el rol que cumple dentro de la cooperativa. Y si bien el rol del síndico es controlar la tarea del consejo de administración para que se hagan las cosas bien, me quedo tranquilo porque tenemos un buen consejo de administración, están haciendo las cosas bien, no tengo que intervenir.

AM – ¿Cuál es la situación de la cooperativa hoy en cuanto a lo organizativo, lo jurídico, la participación protagónica de los asociados, la gestión para la construcción de las viviendas? ¿Qué evaluación hacen de su presente?

Verónica- Nosotros tenemos la personería jurídica actualizada, acaban de entregarnos el balance 2011, estamos al día con la parte formal, por eso es que pudimos acceder al boleto de compra venta con el municipio por la tierra. Estamos actualmente pagando las cuotas todos los meses, en este caso que pagamos al Instituto (IMTVHS), una cuota de 10.016$ todos los meses. Nos ha costado un poco, pero en lo formal estamos bien, apoyados por la Delegación de acá (Dirección de Cooperativas y Mutuales). Como todo cuesta, porque uno no sabe y a veces los errores los cometemos por eso, involuntariamente. Entre que nos capacitamos, a veces hay una palabra que estaba demás y hay que hacer todo de nuevo, arreglar cosas, papeles. Lo formal es bastante complicado, quizás más complicado que juntarse y tener una reunión, pero hay que hacerlo. Nosotros tenemos una reunión mensual, una asamblea de Consejo de Administración ampliada, y después como organización política, también tenemos una reunión por mes, donde se tratan otros temas aparte del tema formal de la cooperativa, cuestiones más políticas. Y como en todo grupo, no sólo en las cooperativas, siempre hay gente que lleva hacia adelante, con más energía, más fuerza. Lo bueno es que vamos rotando, cuando alguno se cansa otro asume, y eso es lo bueno que hemos tenido en estos años. Que cuando alguno se cansa y necesita descansar, viene otro y asume. Pero es complicado formar grupos así, donde tu digas que el nivel de participación es parejo. Yo creo que en todo grupo social pasa lo mismo, incluso en la pareja. O uno mismo. Lo bueno es que hay un lindo grupo, y aprendimos a trabajar en forma horizontal. El Consejo de Administración está para lo formal, pero todo se trata, se habla, todo se asume democráticamente, los libros están a disposición ahí para cada compañero, las actas, lo contable, toda la información es transparente, cualquiera puede acceder a buscar información. No es que porque sos presidenta o secretario todo está guardado bajo 7 candados y nadie puede ver. Eso es lo que nos gusta de nuestro sistema, que todos podemos acceder y así nos vamos capacitando unos y otros. No se guarda el conocimiento. Vamos todos creciendo. Y así es como vamos a ser todos vecinos.

AM- ¿Cuántos socixs están activxs en la cooperativa y están pagando las cuotas?

Verónica – Eso es también la participación. Por eso nosotros decidimos ser una organización político social, porque quizás alguno un mes no está bien económicamente, y no puede pagar, pero se decide aguantarlo. Pero hoy, los 30 que tenemos, con altas y bajas, vamos pagando, podemos estar al día con el Instituto. Eso es muy importante, incluso para nosotros más allá de lo formal, porque la cooperativa está al día, haciéndose cargo de su compromiso.

Mara – El proyecto de la cooperativa es para 62 familias, y hoy tenemos 30 familias. Han pasado más de 80 familias, hemos tenido altas y bajas, en todo el proceso. Hay compañeros que están un tiempo y después entienden que no es el modo por el que pueden acceder a su tierra, y no siguen en la cooperativa y es respetable. El plan de cuotas de 10.016 $ que pagamos al municipio es un plan de pagos que nosotros hicimos con el municipio y no tiene que ver con la capacidad de pago de las otras 3 cooperativas con las que estamos comprando la tierra. Las otras cooperativas pagan una cuota mucho más alta, nosotros la planteamos a 96 cuotas, o sea 8 años. Ese es el valor que paga la cooperativa, y nosotros sacamos la cuenta en relación a los que éramos en el momento de la firma del boleto de compra venta. Es decir que los 30 que hoy estamos, vamos pagando por los 62 asociados, que es la capacidad que la tierra da. Con la firme convicción de que esos 62 se van a sumar.

Federico – Incluso para 12 familias más, porque hay un espacio de 807 m² para la construcción de unos dúplex en los que entran 12 familias más. Primero la idea es completar los 62, y después yo tengo fe que se van a sumar.

Mara – El proyecto de obra que tenemos lo diseñamos participativamente, con una compañera que es arquitecta, Graciela Signioli, que se suma a la organización política de este espacio, y que colabora con su saber. En 4 talleres que hicimos, junto con otra compañera que es Trabajadora Social, Laura Ferman, y un compañero sociólogo, Tomás Guevara, conforman un equipo técnico que nos acompaña y aportan a la organización. Diseñaron unos talleres donde pensamos nuestra casa, nuestro barrio, nuestro hábitat. Desde lo más chiquitito, como pensar si en las casas se precisan lavaderos, hasta nuestro hábitat, con una forma de rompecabezas mágico donde estábamos jugando con casitas de cartón, pero se logró consensuar entre los 30 cómo queremos nuestras casas. Y esto también tiene que ver con el proceso organizacional y político que llevamos adelante. Nosotros no sólo queremos un pedazo de tierra y una casa para habitar. Queremos un barrio hermoso, con casas que tengan lavadero, que sean en una planta, y en dos, con un espacio verde, con un Salón de Usos Múltiples para nuestras reuniones. Que se plasme el proceso de aprendizaje y consenso que logramos, las necesidades individuales que se negocian en lo colectivo, con lo que se quiere y lo que se puede. Con todo esto, diseñamos el proyecto urbanístico, de modo muy participativo.

AM- Y de este proyecto que es lo ideal, a lo real, ¿Qué es lo que hay hoy en la tierra, en relación a la provisión de servicios, la accesibilidad con la apertura de calles, etc?

Mara – Están los proyectos de infraestructura que se están trabajando desde el Instituto Municipal de Tierras y se están presentando en diferentes áreas para su financiamiento.

Verónica- El proyecto de la luz y agua están en la Comisión Nacional de Tierras, en el boleto de compra venta están incluidos estos servicios. Nosotros tenemos una comisión de seguimiento y están presentados. Lo más importante en este momento, por lo que se pudo llegar a esto, es que está aprobada la mensura de las 26.5 hectáreas que se hizo la expropiación, ya pasó por las 9 oficinas que tiene el municipio.

AM- ¿Y la apertura de las calles también corre por cuenta del municipio?

Verónica- Según nos informaron en esta comisión de seguimiento conformada por las 4 cooperativas y el Instituto, se va a comenzar con la apertura a fines de Octubre. Para eso ya tenemos que tener terminados los proyectos de infraestructura, para que después de abiertas las calles ya se pueda comenzar a trabajar.

AM- ¿En cuánto tiempo se imaginan viviendo en la tierra?

Verónica- Yo ni me imagino, ya no. Porque el camino ha sido largo, es lento y depende también mucho de nosotros, más allá del Estado, eso también hemos aprendido. Depende de nosotros que se siga y que sea rápido. En Septiembre nos imaginamos que con la apertura de calles vamos a comenzar nuestra mensura, y comenzar a llevar este croquis del proyecto urbanístico a la realidad, en la tierra. Y también trabajar en la comisión de la cooperativa para la búsqueda de financiamiento para la construcción de las casas.

AM- Es decir que con la cuota que pagan hoy, sólo están pagando las tierras. ¿Ya están comenzando a buscar financiamiento para la construcción?

Mara- Si, ya está conformada esta comisión, y por eso se trabajó en el diseño del proyecto urbanístico, para comenzar a golpear en diferentes áreas. Estamos empezando con esto, porque vamos al paso del proceso, en esto nuestro proyecto se ha modificado. En un primer momento la idea era construir todas las casas con ayuda mutua, entonces se buscaba financiamiento para todas las casas. Pero las distintas realidades de los compañeros que son parte del colectivo, hizo que nos fuéramos adaptando. Hoy por hoy, hay un grupo que va a hacer las casas por ayuda mutua, y hay gente que en cuanto terminemos de hacer las mensuras individuales, van a empezar a construir sus casas, quien tiene la posibilidad lo va a hacer y eso está buenísimo. Y otros compañeros que no tenemos esa posibilidad, si nos dan un terreno pelado no podemos hacer nada. Entonces de la misma manera que gestionamos la tierra, vamos a gestionar las viviendas. Estos compañeros somos los que estamos armando el proyecto, ahora estamos realizando los cálculos de estructura, qué materiales se van a utilizar.

AM – ¿Hubo compañerxs que no pudieron sostener este proceso y esperar el tiempo que lleva la gestión de la tierra y la vivienda de modo autogestivo, con este camino largo?

Mara – Nosotros sabemos que no es una propuesta para toda la gente que necesita de la tierra y la vivienda, hay compañeros que se sumaron con la necesidad y que nuestra propuesta no les sirve en función de la urgencia con la que necesitan, y resolvieron su situación de otra manera. Nosotros también bancamos la posición de compañeros que se sumaron pero que después se fueron a ocupar terrenos. Pero hoy viven en situaciones precarias, con instalaciones y servicios precarios. Y es la realidad de muchos compañeros, que tuvieron que dejar la cooperativa para irse a instalar porque no tenían donde vivir hoy. Y eso nos hace caer en cuán inclusivo podemos hacer nuestro proyecto. Por eso fue una discusión interna donde definimos que el que pueda, que avance. Y para el que no pueda, tenemos que tener una solución colectiva que la tenemos que bancar. Y estos 2 proyectos tienen que poder convivir para ser lo más inclusivos que podamos.

AM- Entrando en otro plano, ¿cuáles fueron los motivos de su distanciamiento del MOI (Movimiento de Ocupantes e Inquilinos)?

Verónica- Tenemos análisis personales más que de grupo, en los cuales más o menos coincidimos todos. Yo creo que cuando entras en una organización como la nuestra, muchos compañeros se fueron por las necesidades que tenían, no porque les hayamos dicho una cosa y después fue otra. Creo que a todos nos paso que con el andar, nos dimos cuenta que no era la propuesta a la que nos integramos. A mí me pasó que tenía un ideal, que cuando venían de BsAs contaban cosas y era todo bárbaro, pero al caminar y darnos cuenta que no era así… políticamente no nos convenció. Así fue que vimos que solos podíamos seguir con la organización política, pero desde otro punto de vista. Yo me dí cuenta que cuando en una organización política te dicen que trabajamos todo de manera horizontal y en realidad es todo verticalista…es contradictorio, a mi me pasó eso. No me gusta que me digan “decidimos entre todos” pero después te bajan línea… Eso fue para mí darme cuenta que no es lo que yo quiero, estoy en esta cooperativa porque yo quiero participar, si sólo me bajan línea, ya ahí no participo.

Mara- Los compañeros estamos muy agradecidos al MOI, en el sentido que en su momento nos abrió un mundo, a entender cómo una cooperativa podía formar parte de una organización política, cómo podía reivindicarse como una organización política en el acceso a la vivienda, y nos hemos capacitado mucho en ese sentido. Cuando esa capacitación se va haciendo práctica en el caminar, nosotros entendíamos que teníamos que dar espacios para discusiones. El MOI tiene una particularidad que es que está muy referido a BsAs, e iniciar un proceso de federación y salir del epicentro de BsAs cuesta un montón, y cuesta a los compañeros que la han venido pensando desde una lógica totalmente centralizada. Teníamos ganas, pusimos el cuerpo para dar esas discusiones, armar algo más federal, pero la realidad es que esas discusiones se dan en la medida que los procesos locales lo permiten. Nosotros no podíamos estar pensando en ciertos temas que imponía la agenda del MOI cuando un compañero se nos iba porque no tenía donde vivir, era otra la realidad local que estábamos viviendo. Y en ese momento no se pudo conciliar, el proceso local necesitaba de ciertas particularidades que no se encuadraban en el paraguas de la organización nacional. Y con mucho amor por lo que fuimos, nos dijimos hasta acá llegamos. Pero muchas herramientas que seguimos poniendo hoy en práctica las hemos aprendido compañeros y experiencias, y rescatamos estas experiencias.

AM – ¿El tema de la propiedad colectiva de la tierra la siguen planteando como principio cooperativo? ¿Siguen también con los espacios de admisión y capacitación en cooperativismo, y las tareas de ayuda mutua? ¿Tienen como intención dar continuidad a estos modos organizativos?

Mara – La idea de la propiedad colectiva se mantiene, es vertebral de nuestra organización. No nos da lo mismo, no renunciamos a ella. Es la práctica concreta de decir que la tierra es un bien de uso, no una mercancía, y es fundamental esa idea para la concepción que tenemos de la tierra, de nuestro barrio, nuestro hábitat. Las capacitaciones son muy importantes, quizás han variado los formatos, y eso es algo que hemos discutido mucho con el MOI, porque ellos proponían uno en especial, que en principio nos ha ayudado a ordenarnos. Ahora cuando uno comienza a tener una orgánica propia, ya comienza a darse sus propios espacios. Hay 2 compañeras que están haciendo capacitación en administración, y también generamos nosotros espacios en lo que nos interesa, y nos parece fundamental.

Verónica – Tampoco dejamos la ayuda mutua. Los ejes de participación, propiedad colectiva y ayuda mutua que aprendimos del MOI no han cambiado, eso se mantiene. En eso estamos convencidos. Tampoco se ha cambiado cómo ingresa una persona a la cooperativa, seguimos manteniendo el ingreso, que se da en 2 encuentros donde se comparte toda la información, se muestran todos los papeles, y después cada uno va a su casa, reflexiona, y vuelve o no. Es su elección. El compañero que se quiere sumar, sabe a qué se está sumando. Estos 3 ejes son inamovibles.

AM- ¿Cuándo llegan compañerxs nuevos a la cooperativa, y uds. plantean el eje de la propiedad colectiva, notan que hay resquemor, que incomoda al interpelar sobre el tema de la propiedad privada?

Federico – Si, porque nos han acostumbrado a que se hagan ese tipo de negocios, la gente va y compra en una inmobiliaria. Lo bueno de la propiedad colectiva, aunque quizás la gente se asusta porque no sabe lo que es, es que nosotros estamos comprando la tierra a un precio social. Y sería ir en contra de nuestros principios vender la tierra a precios alocados. Por eso se les explica el por qué de la propiedad colectiva, que tenemos que cuidarla, enseñarles a nuestros hijos a cuidar la tierra. Tanto esfuerzo que nos costó, no podemos permitir que ingresen personas a la cooperativa para que después rompan con nuestros principios y hagan un negocio de la tierra. Esa es la importancia de la propiedad colectiva, y eso, explicamos a quien ingresa que no se va a cambiar. Tratamos todo en asamblea, pero eso no se va a poder romper.

Mara- Trabajamos en las capacitaciones sobre el tema de la propiedad colectiva. Al principio creíamos que nos iban a llenar de preguntas legales, técnicas sobre el tema, porque también nos tenemos que capacitar, estamos haciendo un camino en lo jurídico de cómo reglamentar un espacio de propiedad colectiva, aunque no es algo nuevo en este territorio el tema de la propiedad comunitaria. Pero cuando les decís a la gente, a un laburante que viene a la reunión de ingreso, así de sencillo, “la propiedad colectiva es para que si vos lo compraste a 10 no lo vendas a 60.000 U$S”, te la entiende re fácil, porque también ha sido víctima también de esa especulación. Creo que el sistema burocrático legal es lo que lo hace difícil, la concepción del territorio comunitario está también en el inconsciente colectivo nuestro, no es tan ajeno.

AM – Ahora que se abrieron del MOI, ¿están en un momento de fortalecimiento interno, o están buscando algún marco organizativo más amplio, ya sea en el ámbito del movimiento cooperativo o una herramienta política más amplia?

Mara – Siempre estamos en la búsqueda de experiencias que enmarquen nuestra lucha local en una realidad que es global. La realidad del acceso a la tierra de los sectores populares en Bariloche, en Argentina, en América Latina, es la misma. Entonces somos conscientes de que nuestra lucha no es nuestra nomás. Entonces estamos en la búsqueda de experiencias que sumen, que incluyan. Muchos de nuestros compañeros son desocupados o subocupados, entonces nos suma articular con experiencias cooperativas de trabajadores autogestivos por ejemplo, que puedan servir a nuestros compañeros. En este momento estamos conociendo una experiencia que nos parece interesante que es la de la CTEP (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular), conociendo las experiencias y movimientos que van conformando la CTEP. En principio cualquier decisión que toma la cooperativa, requiere de capacitación, saber de qué hablamos. Estamos en ese proceso con el espacio de la CTEP, que nos llegó por otras experiencias, los compañeros de la ARB (Asociación de Recicladores de Bariloche) forman parte de este espacio, también con gente del estacionamiento medido nos vamos encontrando de alguna manera en función de ese espacio, y por ahora en ese proceso estamos.

AM –Si pudieran sintetizar, ¿cuáles creen son sus objetivos a corto, mediano y largo plazo?

Verónica – En lo inmediato que abran las calles cuando llegue la primavera, y antes de eso, que el Instituto ya tenga los proyectos de infraestructura.

Mara – A corto plazo, proyecto de infraestructura, apertura de calles. Y para fin de año tenemos que llegar a las 62 familias, cuando menos a 50. Como para ponernos un objetivo, porque ya están los espacios para las 62 áreas de implantación.

Federico – A largo plazo, todos viviendo en el barrio. Por ahí mi hijo jugando a la pelota, ese es el futuro.

Verónica – Tener el techo propio. Y después estando ahí, decidir cómo vamos a usar el espacio en común, queremos hacer un salón de usos múltiples (SUM), con los compañeros. Eso me motiva mucho, es un sueño poder decidir sobre el espacio común. Y otros sueños más, por ejemplo cuando se hizo la mensura, quedó una calle, lindera a un cañadón, que está quemado. Y en los talleres, salió también como sueño poder forestar con árboles diferentes áreas. Es todo un desafío ver ahora que no hay nada, y que en el futuro pueda haber radales, maitenes.

AM – Ya tienen planificada la provisión de agua y luz, ¿planifican gestionar la red de gas?

Federico – Eso lo vamos a tener que gestionar. El gas está cerca, pero eso no está en el boleto.

Mara – No somos nosotros nomás en esta tierra. Siempre cuando hubo que hacer mucha fuerza para que salieran algunas cosas, nos ayudo mucho ser 4 cooperativas más y poder ponernos de acuerdo en líneas de acción. El gas va a ser una lucha que la vamos a tener que dar las 4 cooperativas que estamos en la expropiación de las 26.5 has., que estamos en la comisión de seguimiento. Incluso como había más espacio, se incluyó otras cooperativas, como las chicas de Nuestra Tierra, que estaban en Valle Azul que fueron incluidas también en estas tierras, o algunos que tenían convenios más chicos con el Instituto, gente de ATE(Asociación Trabajadores del Estado). Y las 3 cooperativas que firmaron con nosotros, Sueño de Todos, Liu Cura, y 13 de Mayo.

AM – ¿Tienen algún espacio de coordinación con estas cooperativas, una mesa de trabajo?

Mara – Son momentos, cuando hay que sentarse frente a los organismos. Pero después se siguen las gestiones, y quizás no requiere que estamos las 4, y cada una se mete hacia adentro a trabajar sus proyectos. En la comisión de seguimiento si nos sentamos las 4 y hay posibilidad de acuerdos.

Federico – Si para la primavera no se abren las calles, ahí nos vamos a tener que juntar para hablar decidir qué hacemos. En esos momentos tenemos que unirnos, como estamos en la misma tierra conviene juntarnos para presionar un poco.

AM – ¿Quisieran agregar algo más?

Verónica – Yo quiero agradecer. Nosotros funcionamos en el Grupo Encuentro, ellos nos prestan el lugar, nos reciben siempre, no nos cobran ni un centavo, y gracias a ellos hemos podido llevar este proceso adelante, en sentido de tener un espacio donde juntarse. Yo vengo de la época en la que la cooperativa no tenía dónde juntarse, tenía que alquilar un espacio, después a los meses teníamos que cambiar el lugar de reunión porque te habían prestado, y así yo me conocí todo Bariloche yendo a reuniones de la cooperativa. Y gracias al Grupo Encuentro tenemos un espacio fijo, donde somos bienvenidos. Y también agradecer a nuestros compañeros del equipo técnico, Graciela, Laura, Tomás, Matías también, nuestro abogado que es el que ve todas las cuestiones jurídicas, ya que hay que trabajar el tema de la propiedad colectiva. Más allá de que cada uno no va a tener su escritura, si tiene que haber papeles que documenten el uso y goce, que tiene que ver con lo jurídico y lo legal, los derechos y responsabilidades. Muchas veces nosotros caemos y son ellos el gran sostén.

Mara – Por ahí como para hablar de sueños a futuro, yo siento que encuentro en la cooperativa una herramienta que me permite desarrollarme, personal y espiritualmente con otros. Sueño el día de mañana en la tierra, gestionando nuestra cultura, nuestra educación, nuestra comida. Poder hacernos de esa herramienta, más allá de lograr nuestras casas, y ponerla en práctica en otros ámbitos. Eso sería seguir construyendo juntos.

Federico – Agradecerles a uds. por el espacio para hablar de nuestra cooperativa, convocar a sumar más asociados, que se enteren cómo es el funcionamiento de La Pionera, que sepan que estamos acá para hacerle la contra a lo normal.

AM – Muchas gracias.

 

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por Marcelo Viñuela

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