Las cooperativas de trabajo en Bariloche. Su conformación e inclusión en el marco del Programa Argentina Trabaja.

A modo de contexto histórico, social y político.

El 4 de Junio de 2011 marco un hito histórico en la vida económica, social y cultural de nuestra ciudad. La erupción del cordón Caulle Puyehue puso de manifiesto de manera crítica la fragilidad de una matriz social dependiente de la industria del turismo, con capitales que escasamente se redistribuyen en la comunidad, y se acumulan en manos de unos pocos. También expresó la necesidad imperiosa de diversificar la matriz productiva barilochense, y desarrollar diferentes estrategias que permitan la generación de empleo genuino para los ciudadanos. Como contexto crítico, la urgente necesidad de las y los jóvenes de los sectores populares de insertarse en el mundo y la cultura del trabajo para desarrollar un proyecto de vida.

Misma situación sucede en el campo del movimiento cooperativo en la región, en especial en el ámbito de las cooperativas de trabajo. La emergencia provocada por el volcán apresuró el desembarco del Programa Argentina Trabaja, incluido en el marco del Programa Ingreso Social con Trabajo, creado por la Resolución 3182/09, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. El 6 de Junio de 2011 llega a la ciudad el viceministro de esta cartera en ese entonces, Sergio Berni, actual Secretario de Seguridad de la Nación. Junto al senador Miguel Pichetto recorren los barrios, para organizar el dispositivo de intervención frente a la crisis, en primer lugar en Bariloche, y posteriormente viajan a la Región Sur. Es imposible ignorar que la ceniza agudizó la crisis social de la región, pero que no fue su causa.

El diagnóstico coyuntural que construyen, genera que en menos de un mes desde la erupción, se conformen cooperativas de trabajo con 60 asociados, y sean incluidas en el Argentina Trabaja, para paliar la crítica emergencia económica, sanitaria y social. Las elecciones locales, provinciales y nacionales que sucederían hasta fin de año, agregaron un marco de campaña que complejizó el escenario social y político, ya que es innegable que la inscripción de destinatarios a este programa estuvo atravesada por el entramado de relaciones asistenciales y clientelares que caracterizan las lógicas de construcción política de los partidos hegemónicos. Promover la consolidación de los grupos e identificación de cientos de trabajador@s a sus cooperativas resultó en este escenario más que un desafío.

En este contexto, fueron creadas y posteriormente formalizadas el 18/08/2011, 16 cooperativas de trabajo, conformadas por desocupad@s, subocupad@s, que no encontraron otra alternativa que reclamar al Estado un trabajo para satisfacer sus necesidades básicas y atravesar la crisis de la ceniza a través de la experiencia cooperativa. 8 de estas cooperativas fueron coordinadas y organizadas por el municipio. Otras 8 quedaron a cargo de la CEB (Cooperativa de Electricidad Bariloche) como Unidad ejecutora.

El cambio de gestión y la asunción de Goye a la intendencia, encontró a estas cooperativas finalizando sus convenios firmados por 8 meses, con una importante deserción de los asociados de las cooperativas, escasa identificación con las mismas, como también un alto índice de ausentismo en sus tareas. Las cooperativas, sin continuidad estratégica de tareas ni obras asignadas, y una indefinición institucional sobre qué secretaría tenía competencia en la organización y coordinación de las cooperativas, si la ex Secretaria de Desarrollo Humano, Diana Garrafa, o el ex Secretario de Desarrollo Económico, Antonio Sánchez. Y sin la voluntad o capacidad política del municipio de planificar, gestionar y organizar actividades de capacitación, producción o servicios, y menos aún, asumir el costo político de monitorear el presentismo de los asociados a las tareas que definían espasmódicamente los técnicos de obras definidos por el municipio.

En este marco de total falta de transparencia e incapacidad de gestión de los funcionarios responsables en la ejecución de una política pública de promoción del cooperativismo ligado a la ejecución de obras públicas a pequeña y mediana escala, transcurrió 2012, y los módulos de obra que debían ejecutarse por las cooperativas no fueron finalizados. Los recursos destinados y transferidos al municipio durante las gestiones de Marcelo Cascón y Omar Goye, en concepto de materiales y equipamientos en infraestructura y seguridad para las cooperativas, dilapidados sin ser invertidos en obras públicas de mejoramiento comunitario, motivo por el cual no pudieron ser rendidos con los comprobantes que documenten su compra, ni certificadas las obras. Esa herencia dejó la gestión Goye en la intendencia. Tuvo en sus manos la posibilidad de denunciar los desmanejos y maniobras del ex intendente Cascón y su Secretaria de Promoción Social, Norma Gómez, con los recursos de este programa. Pero eligió mirar para otro lado. O para el mismo.

Las cooperativas llegaron a fin de 2012 cobrando 1200$ por asociado, en su mayoría sin tarea asignada. Sólo aquellas cooperativas que se esforzaron en romper la lógica asistencial y dependiente, gestionaron tareas productivas, administrativas, contables, impositivas, para aprovechar el programa como herramienta de crecimiento de sus proyectos cooperativos.

Después de los saqueos del 20/12/2012, la suspensión de Goye, la consulta y revocatoria de su mandato, abrió un panorama de incertidumbre. La Intendenta interina debía demostrar capacidad de gestión para resolver todas las cuestiones pendientes que dejó el intendente suspendido en funciones, antes de su revocatoria. Rendiciones de materiales, certificados de obra o justificación de inversión de lo transferido, gestión de obra pública de pequeña y mediana escala. En síntesis, la voluntad política para que un plan que fue distribuido con una lógica asistencial, se transforme en un programa de promoción del trabajo cooperativo autogestionado, que pugne por empoderar a las cooperativas de trabajo y sus asociados, su capacidad técnica, productiva, de gestión administrativa, jurídica, comercial.

Ahora, ¿esto es posible?, ¿existe esa voluntad política de los responsables de las Unidades ejecutoras del programa, que son la CEB y el Municipio? ¿Existe esta definición e intención en los asociados de las cooperativas conformadas, empoderarse en su identidad cooperativa o predomina la lógica de la dependencia? Con estas inquietudes y otros interrogantes, nos fuimos a entrevistar a referentes responsables de ambos organismos.

 

Las cooperativas de trabajo hoy.

   Para dar cuenta de la situación de las cooperativas de trabajo incluidas en el Programa Argentina Trabaja, entrevistamos a Agustín Luis Tello, miembro de la Comisión de asociados del Banco Credicoop y referente de la Cooperativa de Electricidad Bariloche para este programa, y al Equipo de Trabajo Asociativo de la Secretaría de Desarrollo Económico del Municipio.

 Al Margen – Cuál es la tarea que realiza la CEB?

Tello -La Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) funciona como Unidad Ejecutora de 11 cooperativas que se encuentran incluidas en este programa. Esta tarea implica monitorear y coordinar la ejecución de las actividades que corresponden a los módulos de obras planificados, gestionar la logística de materiales, controlar el presentismo de los asociados de las cooperativas a las tareas, acompañar el proceso de transferencia metodológica de gestión administrativa y jurídica.

AM- ¿Cuántos asociados tienen estas cooperativas?

Tello- Cada una de estas cooperativas incluyó en su nómina fundacional a 60 asociad@s. Según los índices de presentismo, al día de hoy estas cooperativas promedian en menos de 30 asociados, es decir se planteo una deserción o exclusión de más del 50% de los asociados originales. Un dato interesante es que en su mayoría, te diría en un 80% las cooperativas están compuestas por mujeres, madres de familia, que se organizan y van al frente.

AM-¿Qué trabajos realizaron las cooperativas y que tareas realizan hoy?

Tello – Inicialmente, en el contexto de la crisis, sus tareas consistieron en la limpieza de la arena volcánica caída en la ciudad, en primer lugar en diferentes espacios públicos del centro de la ciudad, como la terminal de ómnibus, plazas, centros comunitarios, y posteriormente fueron realizando la misma tarea en los diferentes barrios de la ciudad. En simultáneo, se planteo la tarea de capacitarse en cooperativismo, y comenzar el proceso de cumplir los requerimientos de la formalización jurídica de sus cooperativas de trabajo.

AM – ¿Qué retiro recibía y recibe hoy cada asociado por qué tareas?

Tello – Recibe cada asociado un retiro que es un incentivo de 2000$, por 20 horas semanales de trabajo. Ahora se están realizando capacitaciones y producciones en herrería y carpintería, en un galpón en el Frutillar, y se reúnen acá en las oficinas que hay en el (Bariloche) Center para trabajar las tareas administrativas, las reuniones de Consejos (de Administración) las realizan acá, tienen una sala acá que cierran la puerta y arreglan sus cuestiones.

AM- ¿Qué dificultades considera que fueron encontrando las cooperativas en sus desarrollos? ¿Funcionan los consejos de administración? ¿Han desarrollado capacidad de gestión de las tareas en obra y de gestión administrativa y jurídica? ¿Realizan reuniones periódicas y asambleas? ¿Han podido realizar sus inscripciones fiscales correspondientes y sus balances? ¿Han logrado capitalizar los emprendimientos cooperativos o no han podido interpelar la dinámica de cobro individual por tarjeta de débito? ¿Tienen capacidad de autogestionar otras obras, ya sea públicas o privadas?

Tello – Ese es el propósito que nosotros pensamos para estas cooperativas que están en el Programa Ingreso Social con Trabajo. Para mí son, por decirlo de alguna manera, cooperativas que han nacido de cola… porque el trabajo nuestro, en principio fue, reunir a una masa de laburantes que estaban en la lona, completamente sin trabajo, en una situación de indefensión tremendo, e inculcar el espíritu cooperativo, y en lo formal que se organicen. Porque estas personas eran, son, de distintos lugares de Bariloche, y había que contenerlos, explicarles que es esto del cooperativismo, porque venían de una política de clientelismo…. que en principio fue difícil, porque venían a buscar las tarjetas de cada uno, y si el día que tenían que cobrar no estaban los 1200$, los tenías todos acá en la oficina protestando, pero muchos no se preocupaban por ir a laburar. Como son recursos de nación…. Entonces hubo que hacer todo un proceso de capacitación.

En principio se formaron 8 cooperativas de 60 personas. Después, a medida que se fue perfeccionando el sistema a nivel nacional, de esas 400 personas, quedan menos de 300. Porque a medida que fueron consiguiendo laburo en blanco, se los saca del programa, dejan de recibir el incentivo que cobrar.

Nosotros les planteamos a las cooperativas se organicen, porque esto es un programa que en cualquier momento, por cuestiones financieras o políticas, se corta. Y lo que les queda en la mano, es la matrícula de la cooperativa, que es una herramienta espectacular, porque es una empresa que tienen en la mano.

Hace un par de semanas, a instancias de la CEB, estas cooperativas de trabajo que se crearon a instancias del gobierno nacional y otras cooperativas de vivienda que surgieron de la propia necesidad de la gente de resolver la problemática de la vivienda, una Cámara de cooperativas de Bariloche, para consolidar y fortalecer el movimiento cooperativo. Compañeros de la Comisión de asociados del Credicoop han participado también de su conformación. Ese es el objetivo, reunir el aporte de distintas cooperativas para potenciar el movimiento en la ciudad. Nosotros desde la Cámara, queremos proponer que se les dé prioridad a las cooperativas de trabajo, para que se adjudique obras públicas y que puedan ser proveedoras del Estado.

Por eso estamos incentivando a las cooperativas que están regularizadas, a que se anoten en el Registro de Proveedores del Estado. Porque por ejemplo, el Sistema de Estacionamiento Medido, es un trabajo ideal para este tipo de grupos, y de hecho lo están haciendo varias ONG’s. Y con el crecimiento del parque automotor en Bariloche, hay un nicho importante de recursos.

Y en términos de gestión de los balances, el Consejo de Administración de la CEB, si bien costó un poquito que todos los miembros del Consejo lo entiendan, se ha acompañado a las cooperativas de trabajo en la realización de sus balances. Porque desde la capacidad jurídica de la CEB, se pudo acompañar estos procesos.

AM – Y la dimensión impositiva, ¿cómo la están resolviendo? ¿Pudieron lograr las cooperativas las exenciones del impuesto a las ganancias en AFIP? ¿Entienden y pueden afrontar los pagos del IVA?

Tello Ese es todo un tema, que nosotros desde la Cámara queremos abordar, porque las cooperativas tienen un problema fiscal muy importante por el tema del IVA y Ganancias. Hay todo un debate incluso entre contadores sobre la aplicabilidad de las leyes, y también hay contradicciones teóricas entre la doctrina del cooperativismo de trabajo y la Ley de Trabajo 1504, que habrá que analizar si será necesario modificar. Y en el orden fiscal, el tema de los impuestos de la AFIP, atentan contra la continuidad de estas cooperativas de trabajo. Y esto ya es muy técnico, las cooperativas poco entienden sobre esto todavía. Nosotros desde la CEB, contamos con una estructura jurídico contable, que permite afrontar estas problemáticas de las 11 cooperativas que acompaña la CEB. Este es el gran problema que tenemos hoy. Pero no tendría ser así, tendría que ser que todas las cooperativas de trabajo se puedan gestionar capacitación y lograr encarar esta situación. Por eso es importante juntarse para sacar a la luz este tema, y dar el debate, en este marco que abre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el cooperativismo lo tiene que aprovechar, porque es una batalla que tenemos perdida del arranque nomás, pero hay que darla. Porque el cooperativismo produce hoy el 10% del Producto Bruto Interno (PBI), y deberíamos ir por el 15%, pero el capital privado no te va a regalar nada, y esa es la gente que tiene un gran espacio de poder, en el país y en la provincia. Y contra ellos no hay que aflojar.

 

Sin dudas, una de las dificultades originarias de la implementación de este programa, es que parte de la ciudadanía desocupada se volcó compulsivamente a inscribirse en el programa que conformó cooperativas que, salvo algunas excepciones, no tenían una construcción política e identitaria que le diera base. En su mayoría, no se conformaron cooperativas por una convicción política e ideológica de trabajadores desocupados que reconocen en el cooperativismo una herramienta colectiva y asociativa autogestiva, autónoma, de transformación y mejoramiento de sus condiciones de vida, que interpela lo lógica de la dependencia, del asistencialismo y el paternalismo verticalista.

Se formalizaron cooperativas por una política de Estado que promueve la formación de las mismas, sin la preexistencia de agrupamientos de trabajadores que de común acuerdo deciden emprender este camino de organización democrática cooperativa, sin desarrollo de conocimientos en gestión jurídica, administrativa, contable, impositiva. Y sobre todo, con escaso equipamiento e infraestructura, para la autogestión por parte de las cooperativas de trabajo de obras privadas y públicas, por fuera del encuadre laboral que plantea el programa.

El Equipo de Trabajo Asociativo de la Secretaría de Desarrollo Económico es el encargado de coordinar, organizar la tarea, monitorear los certificados de obra, el presentismo de los asociados, realizar la logística de provisión de materiales, de 14 cooperativas. En este caso, es el municipio la unidad ejecutora.

AM -¿Con cuántas cooperativas están trabajando con el municipio? ¿Desde y hasta cuándo tienen convenios firmados?

ETA – Los convenios vencieron en Diciembre, en realidad terminaron en Septiembre, pero se pidió una prórroga que se venció el 31/12/2013, así que están viniendo estos días para evaluar y definir cómo se sigue, si se prorrogará o firmaran otros, pero todavía no lo sabemos. Y son de 2012 los convenios.

AM-¿Todas las cooperativas entran en el mismo módulo de obras? ¿o hay diferentes módulos?

ETA – Hay dos módulos, todas están en el mismo convenio, pero hay varias cooperativas en el mismo módulo. En este momento tenemos trabajadores haciendo trabajos de saneo, mejoras en la costanera, tenemos gente con el tema de las garitas (de colectivos), haciendo las bases de hormigón, y en taller de herrería, en la parte de producción, tenemos gente haciendo las garitas, y otras que las van instalando. También haciendo mejoramientos habitacionales en las casas de los cooperativistas.

AM- ¿Y dónde están produciendo?

ETA- En los galpones del DINARA, en un espacio que se acondicionó, haciendo la herrería las cooperativas. Nuestro pañol funciona en DINARA, 2 o 3 cooperativas trabajan ahí, que presta el municipio el espacio, se termino de cerrar un galponcito. Y ahí estamos haciendo las garitas de chapa, tenemos pedidos de más de 300 garitas por los presidentes de las Juntas Vecinales, que se hacen ahí. Algunos las diseñan y cortan, otros las arman, y otros las implantan. Así que hay para seguir produciendo.

AM- Tienen entonces una perspectiva de trabajo planificada para un tiempo entonces, ¿y los cooperativistas cuánto cobran por qué esas tareas? ¿Cobran en tiempo y forma?

ETA- Si eso funciona a la perfección. Cobran por la tarjeta, en tiempo y forma, 2000$. Y se les pide que cumplan con 10 días de trabajo por mes.

AM- ¿Y qué análisis hacen del proceso de conformación y organización de las cooperativas? ¿Se encuentran en situación regular? ¿Tienen capacidad de gestión de otras obras, administrativa, jurídica?

ETA – De los indicadores que señalas, están en una etapa intermedia todas. Pero al menos 2 cooperativas, ATDI y SUSHAY, están en condiciones de gestionar, con sus particularidades, han hecho algunos avances. Por ejemplo que planteen la necesidad de organizar una guardería para que las mamás puedan trabajar. Pero al resto hay que acompañarlos.

Nosotros estamos acá desde Abril… Mayo (de 2013), nos hicimos cargo de esto… y era una desorganización, un caos total, como lo miraras era un caos. Había un equipo técnico social que se hacía cargo de esto, pero a nuestro juicio no hacía mucho, y después había un equipo técnico que organizaba tarea en obra, que hacía lo que podía, aún hoy hacemos lo que podemos. Con los que se presentaban a laburar, la gente no sabía ni en qué cooperativa estaba, con falta total de planificación ni a mediano, a corto plazo, nada de orden en la compra, en la asignación de laburo, en la planificación de tarea para la gente. Entonces lo que hicimos primero fue tratar de organizar este monstruo, teníamos un presupuesto por convenio de 6 millones para gastar que se vencía en Septiembre, y después ahora en Diciembre, y que por suerte se había hecho un desembolso de 3 millones, el 50% para rendir. Y por suerte no se había gastado casi nada porque había que terminar de rendir, y había que entender este camino de la gestión y logística de los materiales, hubo que hace un montón de reuniones de gestión, darnos estrategias de intervención. Por ejemplo, nosotros nos reunimos con todas las cooperativas, al menos una vez al menos nos reunimos con todos, no con los Consejos de Administración porque casi no existían, ni con personas individuales, este es un programa que trabaja la organización de grupos no consultas personales, se promovieron muchas reuniones entonces, nos cachetearon bastante, pero acá estamos. Y con algunos se empezó el cambio.

Y después hubo que organizar un montón de demandas, por ejemplo la necesidad de guantes para laburar. O para que te des una idea, no estaba claro como era el tema del seguro de los cooperativistas, estaban laburando, pero nadie sabía que seguro tenía ni cómo era la modalidad frente a alguna situación que atender. Tenías gente laburando o capacitándose en obra, y no sabías si estaba asegurado. Entonces tenías gente que se presentaba en DINARA, que no sabían de qué cooperativa eran, y los técnicos armaban algunas cuadrillas con los que tenían capacitación, aunque tampoco es que había una gran asistencia a las tareas, y se iba a hacer un laburo. Lógica de organización, de cooperativa, cero. Hubo que arrancar de ese punto. E incluso de menos 10. Porque hubo un montón de vicios que había que desarmarlos.

Entonces recién en Agosto pudimos contratar contadores para comenzar con toda la tarea administrativa y contable de las cooperativas. Así que hoy por hoy, se ha avanzado con todos los trámites, se pudo contratar 3 contadores para las cooperativas, y empezamos a trabajar con las que no habían cambiado tanto sus consejos de administración, y si es que nos daban bolilla. Y al tiempo, vino un referente del Ministerio, porque se hizo un convenio con la carrera de Administración de la UBA (Universidad de Buenos Aires), y vino una persona que asesora en todos los lugares donde está el programa, y después de eso se articuló con un contador que está acá y nos asesora para que las cooperativas 3026 cumplan con los requerimientos para seguir funcionando. Así y todo no terminamos de realizar los trámites e inscripciones con todas, pero dos de las cooperativas ya pudieron imprimir sus talonarios de facturas para poder facturar otros trabajos.

AM – ¿Y se plantea la posibilidad desde el municipio de otras obras para las cooperativas?

ETA- Justamente, logramos que desde otras áreas se pudieran pedir otros trabajos, pagando el adicional. Entontes eso funcionó como una zanahoria, porque se empezaron a pedir trabajos, que se presupuesten, con plazos para terminar, fecha de finalización, un cierto orden, para que las cooperativas por fuera del programa, de las horas de trabajo que le pide el programa, pudiera tener un trabajo y un ingreso extra. Hoy por hoy esto lo están haciendo 3, y facturas tienen 4. Nosotros pedimos como condición, para que esto se haga, que se hubiera un trabajo para cada cooperativa, ni importa en qué tiempo fuera sucediendo, pero que todas tuvieran la posibilidad, en términos de igualdad, de facturar un trabajo por fuera del programa, si es que lo querían.

AM- ¿Y las 14 tienen la capacidad técnica, equipamiento, actitud y responsabilidad en el cumplimiento de las tareas, la asistencia?

ETA- Se plantea una situación con el cumplimiento de las tareas del programa, pero cuando pinta un laburo por fuera del programa, es la propia cooperativa la que tiene autonomía para decidir quién juega cada partido. Y entonces sí, la diferencia es notable. Porque cuando hay requerimientos de horario, capacitación, mayoritariamente cuando ha habido laburos por fuera, la dinámica es otra.

Y cuando se presentó la posibilidad, no todos lo entendieron rápido, no había las expectativas de trabajar por fuera, que las cooperativas fueran una herramienta para la gestión de laburos. Y otros si, estaban esperando la propuesta. Entonces se vio si un cambio en cuanto a la asistencia y el cumplimiento. A nivel de capacitación técnica lo que se planteó es que se ofrecieran trabajos acorde a sus capacidades y perfiles.

Pero también tenés el caso de una cooperativa, que se le planteo el acompañamiento administrativo contable, y un trabajo, y no quiere saber nada. Después el resto casi todos han agarrado un laburo, pero hay un par que no pudieron cumplir, porque no tienen voluntad. Y también está el caso de ATDI, que están haciendo la obra en el Vivero municipal, articulado con el programa de Agricultura Familiar, y está buenísimo lo que están haciendo.

AM- Y en ese caso, como Unidad ejecutora, a los que no cumplen ¿uds. pueden hacer que cumplan, disciplinarlos al trabajo, solicitando su baja del programa?

ETA – Es complejo, nosotros no tenemos la facultad para definir quién cobra y quién no cobra. No es un derecho adquirido este programa, no es una política universal. Es una definición política que nosotros no tomamos, sino los funcionarios del municipio y del Ministerio (de Desarrollo Social), nosotros pasamos una planilla donde consta la asistencia, que se coteja la que presenta la cooperativa que siempre firman todos el 100% de las veces, y lo que informamos nosotros. Y se generan un montón de conflictos en las cooperativas, discusiones por los que cobran pero que no van a laburar, y esto es una situación que se repite casi en todas.

Entonces supongo que se irá a evaluar, porque hay un paso que se ha dado. Por lo menos que nosotros estemos acá haciendo esto es una muestra que se ha avanzado, en esta definición política, tanto local como nacional, de qué es lo que quieren de este programa como política de Estado. Si querés que este programa sea un paliativo para mantener a 400 o 500 personas con un ingreso en el bolsillo, mínimo, y aportar a la economía familiar, y listo, es una cosa. Si querés que este sea un programa para conformar cooperativas o grupos de personas en los barrios que sumen para tu campaña, es otra. Si vos querés que este sea un programa de ingreso social con trabajo, que deje cierta capacidad instalada en término técnicos de obra, y de organización verdadera, cooperativa, que puedan ser actores políticos, y disputar, es otra.

AM – Y de estas 3 cuestiones, en virtud de su experiencia, ¿qué diagnóstico hacen de cuál predomina? ¿qué autonomía política tienen los municipios para definir por cuál se inclina?

ETA – Se pone de manifiesto un híbrido de las 3. Lo purito no existe. Le planteamos al Secretario esta cuestión, porque no vamos a laburar de la misma forma según sea la definición. Es un mix de las 3 cosas, porque no hay una respuesta pura, yo desearía que fuera de otra forma, es un mix. ¿Cuál es la autonomía municipal para tomar decisiones, hasta dónde va? La verdad que no lo sé, pero en principio, que hayan armado este equipo de laburo que es pequeño, que tenemos montón de deficiencias, y demás, en algún punto es una intención de apostar por la construcción de organización con la gente, porque sino hubiera seguido todo igual, cómo estaba, y hubiera sido más sencillo.

¿Somos protagonistas de una economía solidaria? Características del Argentina Trabaja.

El procedimiento de inscripción de las cooperativas se realizó a través de la Resolución n° 3026 del INAES, resolución creada en 2005 para agilizar las tramitaciones de matrículas a grupos cooperativos que tengan firmados convenios con gobiernos municipales, provinciales o diferentes programas del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. De algún modo, esta resolución de INAES busco encontrar solución al requisito de formalización jurídica, que permita la continuidad laboral de los grupos cooperativos de hecho que fueron destinatarios del Plan Manos a la Obra, a través de la contratación directa de las cooperativas. Para asegurar esta continuidad de obras para las cooperativas del conurbano bonaerense, se crea entonces en 2009 el Plan Argentina Trabaja.

El objetivo, crear cooperativas de trabajo de 60 asociados, que realicen obras públicas, como la construcción y refacción de centros comunitarios, recuperación y forestación de espacios verdes, zanjeos y entubamientos de desagües en cruces de calles, cercos perimetrales de instituciones públicas y comunitarias, construcción de playones deportivos, talleres de producción de herrería, carpintería, carpintería metálica, premoldeados de hormigón, que provean de insumos a las obras mencionadas. El programa se hace cargo además del pago del retiro de cada asociado, de los monotributos sociales de cada uno de ellos (que incluye el aporte previsional y la obra social) y del pago de un seguro por el desempeño de tareas en obra y productivas. Los cooperativistas realizan el cobro de sus retiros por medio de tarjeta de débito personal, individual.

Los retiros de cada socio, técnicamente llamados retornos en la doctrina cooperativa, en principio fueron de 1200$ por tareas de 20 hs semanales. Y desde fines de 2012, se agregaron los certificados por presentismo y productividad, que llevó los retiros a 1750$ por la misma carga horaria. En 2013 las cooperativas coordinadas por la CEB y el municipio cobran 2.000$, por 20 horas semanales, o 10 días al mes estas últimas. Solo 4 cooperativas, LABURAR, Nahuel Hue II, Antu Ruca II, y Ruta 40 Sur, tienen retiros de 1750$ por asociado, en virtud de las tareas asignadas por los módulos de Capacitación con Obra. De todas estas, solo la Cooperativa LABURAR y en su última etapa también Ruta 40 Sur, tuvieron la responsabilidad de llevar adelante una obra de la envergadura del Centro de Integración Comunitaria (CIC) del barrio 34 Hectáreas, con un ingreso completamente fuera de relación con el valor de mano de obra que se paga por la calificación de las tareas requeridas, en el mercado de la obra privada.

 

por Marcelo Viñuela

Suplemento cooperativo/PONER EL CUERPO

 

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